MANAGUA — La policía de Nicaragua allanó el jueves las oficinas de dos hijos de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997), ambos periodistas y críticos del régimen de Daniel Ortega, que aspira a reelegirse por tercera vez consecutiva en noviembre.
Agentes policiales intervinieron la sede de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro para la Reconciliación y la Democracia (FVBCH), dirigida hasta enero pasado por la hija de la exmandataria, Cristiana Chamorro. Otros efectivos hicieron lo propio en las oficinas de su hermano Carlos Fernando Chamorro, director de la publicación digital Confidencial y dos programas de televisión.
Simultáneamente, el Ministerio de Gobernación informó en un comunicado que investiga a Cristiana Chamorro por presunto “lavado de dinero” con fondos de la FVBCH, que cerró operaciones en febrero bajo presión de la Ley de Agentes Extranjeros con la que Ortega pretende fiscalizar los recursos externos de las organizaciones no gubernamentales de Nicaragua.
Cristiana Chamorro atendió este mismo jueves una cita en el Ministerio de Gobernación, donde se le notificó sobre las investigaciones en su contra.
Ella no ha descartado su intención de postularse como candidata opositora a la presidencia y desafiar a Ortega en los comicios.
En Twitter, Cristiana Chamorro calificó la actuación del gobierno de “malintencionada”. “Ortega ha ordenado fabricar ‘pruebas’ en contra de la Fundación que orgullosamente lleva el nombre de mi madre Violeta Barrios de Chamorro”, escribió.
Por su parte, Carlos Fernando Chamorro, que fue director del diario Barricada durante la primera dictadura sandinista, que era el órgano oficial del partido FSLN del que se separó a mediados de la década de los 90, dijo que el régimen “ha vuelto a allanar y confiscar a nuestros medios, pero no van a callarnos, seguiremos haciendo periodismo”, apuntó.
La expresidenta Violeta Chamorro, de 91 años, convalece en su domicilio aquejada de varias enfermedades y está alejada de toda actividad, según ha informado la familia.
Cristiana, Carlos Fernando y sus hermanos Pedro Joaquín y Claudia son hijos de Violeta Barrios y el periodista Pedro Joaquín Chamorro, un crimen atribuido al dictador Anastasio Somoza en 1978 y considerado un ícono de la libertad de prensa en Nicaragua.
La acusación del régimen de Ortega
El comunicado indicó que Chamorro y otros directivos de la FVBCH deberán explicar supuestas “inconsistencias” en informes financieros presentados al gobierno entre 2015 y 2019. Añadió que no cumplieron con sus obligaciones y que un análisis arrojó “claros indicios de lavado de dinero.”
Al mismo tiempo, la policía allanó la sede de los tres medios que dirige Carlos Fernando Chamorro, quien no estaba presente en su oficina pero denunció el allanamiento y pidió a las autoridades que respeten la seguridad de sus colegas. La policía antimotines impidió el acceso de la prensa al lugar y detuvo temporalmente al fotógrafo Luis Sequeira, de la Agencia Francesa de Prensa (AFP), que junto a otros colegas intentó dar cobertura a los sucesos, informó el comunicador.
La primera sede de Confidencial y los programas televisivos Esta Noche y Esta Semana fue allanada por la policía en diciembre de 2018 tras un agitado año de protestas sociales contra Ortega. El edificio fue luego confiscado y adjudicado este año al Ministerio de Salud, al igual que los inmuebles de otras ocho organizaciones no gubernamentales clausuradas ese mismo mes.
Según la dictadura sandinista, tanto esos medios de prensa como las organizaciones formaban parte de un “fallido golpe de Estado” contra Ortega, alentado supuestamente por las protestas cívicas que fueron sofocadas con violencia por la policía. Cientos fueron asesinadas por la Policía y los paramilitares organizados por el régimen, miles resultaron heridas y centenares más fueron detenidas tras la revuelta.
Tras el allanamiento de sus antiguas oficinas, Carlos Fernando Chamorro estuvo un año exiliado en Costa Rica antes de regresar a Nicaragua en enero de 2020.
A sus casi 76 años Daniel Ortega -que instauró Nicaragua la primera dictadura en la década de 1980, tras el derrocamiento de la dictadura de Somoza-, volvió al poder en 2007, busca llegar a los comicios de noviembre sin contratiempos ni voces disidentes que dificulten su tercera reelección para un cuarto mandato consecutivo, y el quinto desde que el FSLN llegó al poder. Ortega fue el coordinador de la Junta de Reconstrucción Nacional, tras la caída de Somoza.
El martes el Consejo Supremo Electoral, proclive al gobernante Frente Sandinista, canceló la personería jurídica del Partido Restauración Democrática, liderado por activistas evangélicos y cuya casilla al parecer sería utilizada por la opositora Coalición Nacional para participar en los comicios, que aglutina a sandinistas disidentes que gobernaron con Ortega en los 80.
FUENTE: Con información de AP