“Cuatro de esos niños fallecieron a partir del pasado día 11 con signos presuntivos de sepsis y los demás por otras causas relacionadas con su delicado estado de salud”, destacó el comunicado de prensa oficial.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), la sepsis es la respuesta extrema del cuerpo a una infección y constituye una emergencia médica potencialmente mortal. “Las infecciones que conducen a la sepsis suelen comenzar en los pulmones, las vías urinarias, la piel o el tracto gastrointestinal. Sin un tratamiento oportuno, la sepsis puede provocar rápidamente daños en los tejidos, insuficiencia orgánica y la muerte”.
Las autoridades sanitarias en Cuba aseguraron que en el hospital “se han adoptado medidas para hacer frente a esa situación y se cuenta con los recursos necesarios para atender a los recién nacidos”.
Para una obstetra retirada que habló en condición de anonimato para este reporte, está claro que “debe ser una sepsis porque el año pasado sucedió [en ese hospital] algo parecido, pero no salió a la palestra pública”.
“El hospital está intervenido, no se está haciendo nada. Las pacientes que estaban ingresadas ya, cuando se ponen de parto o hay que inducirlas por alguna patología asociada, las están remitiendo. Dicen [nada oficial] que se trata de un germen en neonatología”, indicó además la especialista, en tanto este diario obtuvo la misma información de un trabajador de la lavandería del hospital, quien además precisó que para higienizar sábanas y demás artículos han tenido que trasladarlos a la lavandería de un hospital cercano, La Covadonga.
"Yo trabajo en un hospital materno que está recibiendo a embarazadas del Materno de Diez de Octubre", dijo otro médico en exclusiva —y también en condición de anonimato— para este reporte.
"El año pasado, este hospital también recibió embarazadas del Materno de Diez de Octubre por esa misma causa. En teoría, la sala de neonatología de ese hospital debió haber sido sometida a mantenimiento (nunca se dijo con claridad el germen que causó las muertes de los neonatos) y, en teoría, el mantenimiento/reparación se hizo; al menos eso fue lo que se dijo aquí. Ahora se repite la historia con una diferencia: parece que habrá cacería de brujas", alertó.
"El castigo a los médicos calla a los familiares y mantiene la imagen adecuada de una institución. El problema es que van a pasar por alto las condiciones en que se está trabajando, condiciones que no son responsabilidad de médicos, enfermeras, técnicos de laboratorio". "El castigo a los médicos calla a los familiares y mantiene la imagen adecuada de una institución. El problema es que van a pasar por alto las condiciones en que se está trabajando, condiciones que no son responsabilidad de médicos, enfermeras, técnicos de laboratorio".
La cubana Bárbara Rosa Tello Alea, con quien también hablamos a propósito de un comentario suyo sobre la muerte de los neonatos, dijo que si bien no trabaja en Hijas de Galicia, vive cerca y está vinculada a Salud Pública: “Trabajo en una institución de salud pública y estoy segura de que fue una bacteria, se están reportando casos de infecciones post parto en las recién paridas”, advirtió.
“No hay con qué higienizar los salones, no hay antibióticos, apenas hay ácido fólico para las embarazadas. Los aparatos de ultrasonido están rotos, son equipos obsoletos y no hay piezas de repuesto, apenas tenemos reactivo y material gastable para trabajar. Todo es un caos. Esta es la dura realidad, se me parte el corazón con estas mamis y sus familiares, qué tristeza tan grande”. “No hay con qué higienizar los salones, no hay antibióticos, apenas hay ácido fólico para las embarazadas. Los aparatos de ultrasonido están rotos, son equipos obsoletos y no hay piezas de repuesto, apenas tenemos reactivo y material gastable para trabajar. Todo es un caos. Esta es la dura realidad, se me parte el corazón con estas mamis y sus familiares, qué tristeza tan grande”.
Hasta el momento de cierre de esta nota, no pudimos contactar a las familias afectadas por la muerte de los neonatos. "Los familiares son 'atendidos' rápidamente para evitar justamente la denuncia pública", precisó el médico.
En sus comentarios al tuit del MINSAP, usuarios demandaron al régimen más información sobre este tema. Uno de ellos, identificado como AM Morales, preguntó: “Por qué hacer referencia al hospital solamente y no a datos del país (que pienso debe ser peor) Si viene bajo peso y prematuro más bien es culpable la APS (Atención Primaria de Salud)*, por qué solo referencia al hospital. Por qué tan escueta la nota de un problema que más bien (es) de sistema”.
Problema sistemático
La pieza Partos Rotos, recientemente elegida por GIJN entre las ocho mejores historias del periodismo de investigación de América Latina, aborda mediante 514 cuestionarios los partos en la isla desde los años 60 hasta el año 2021. El 82% de las respuestas son de los últimos 21 años.
Los formularios fueron respondidos por madres cubanas de todo el país que dieron a luz en la isla en una o más ocasiones. El 80% de las mujeres preguntadas se concentraron en tres provincias: La Habana, Camagüey y Pinar del Río.
Una de las conclusiones del proyecto es que muchas madres recuerdan el día en que dieron a luz como un episodio traumático, donde fueron violentadas, ignoradas y maltratadas. Las secuelas de partos no humanizados también han recaído sobre algunas criaturas.
Uno de los testimonios recogidos por Partos Rotos en un mapa interactivo que arroja casos precisos por hospitales, sostiene: “Al no hacer la cesárea planificada, me compliqué por sangramiento uterino y por esta causa fallece una de las niñas. La otra quedó con parálisis cerebral. Sentí angustia, desasosiego y arranques de ira”. Este parto ocurrió, justamente, en el hospital ‘Hijas de Galicia’, que cerró el 2022 con 4 800 partos.
El testimonio no es representativo pero guarda coherencia con las alertas que emite Partos Rotos: No basta con que las autoridades crean que el sistema funciona puesto que logran las estadísticas que buscan a pesar de su alto costo para el personal médico y para las gestantes y sus hijos.
De acuerdo con la misma investigación, en Cuba mueren menos madres y bebés que en la mayoría de países de la región, lo que le permite al gobierno presumir de su sistema. La mortalidad infantil es muy similar a la de países como Estados Unidos y la materna, si bien es mucho más elevada que la de los países del norte global, está entre las más bajas de Latinoamérica. Ninguna estadística da cuenta de la violencia obstétrica (sistemática) y la ausencia de parto humanizado, además de que en algunos partos las consecuencias de estas violencias son irreversibles.
Eventos con recién nacidos y bebés que han tenido lugar a lo largo y ancho de Cuba han sido visibilizados mediante las redes sociales. Abandonos por parte de madres también han ocurrido y muertes por negligencias de los actores implicados en traer una vida al mundo y procurar cuidados.
En julio último, el MINSAP habría iniciado una investigación por la muerte de 63 recién nacidos en el primer semestre del año en la Clínica Los Ángeles de Santiago de Cuba. Mientras —según datos oficiales— hace cinco años, la tasa de Mortalidad Infantil era de 4.3 por cada mil nacidos vivos, en 2021 fue de 7.6 y en 2022 de 7.5 por mil (en 2022 hubo tres mil 694 nacimientos menos que el año anterior). Las nuevas tasas son similares a las de hace más de 30 años. El ministro de Salud Pública José Ángel Portal Miranda ha reconocido como las principales causas de muerte las asociadas a las afecciones perinatales.
¿Investigación o cacería?
Actualmente, según la nota de prensa del Ministerio de Salud Pública, una Comisión Nacional del propio ministerio está investigando las causas de la muerte de los ocho recién nacidos y, en función de los resultados “se aplicarán las medidas pertinentes”.
Un escrito en Facebook del profesor de ginecobstetricia Juan Vázquez, hace pensar que, como en ocasiones anteriores, pagarán los médicos y enfermeras las cuentas del régimen.
“Considero que a la luz de los conocimientos actuales sería injusto dictar medidas o sanciones administrativas a obstetras, neonatólogos y enfermeras del hospital materno infantil de 10 de octubre”, valoró el profesor. “Considero que a la luz de los conocimientos actuales sería injusto dictar medidas o sanciones administrativas a obstetras, neonatólogos y enfermeras del hospital materno infantil de 10 de octubre”, valoró el profesor.
Muchos de quienes respondieron al post, estuvieron de acuerdo con Vázquez, entre ellos Josy Tudela, quien dice ser profesor y neonatólogo y residir en Miami: “¿Por qué sancionar a médicos que entregan su vida a la salud? Cada vez que se nos moría un bebé independientemente de su peso y edad gestacional, sentíamos dolor y duelo. Nos unimos a sus padres, eso es lo que el público no sabe (...) no nos juzguen ni sancionen, no queremos que esos bebés se nos mueran”.
El médico del hospital receptor de gestantes trasladadas desde Hijas de Galicia con el que hablamos, insistió en que "a los trabajadores de la salud se les pide que busquen alternativas [un médico va a encontrar alguna alternativa para seguir luchando por su paciente], lo que no dicen es que si algo sale mal van a ser castigados porque la 'alternativa' no está protocolizada".
Añadió que "cada vez que se cita a una reunión para analizar un caso [esté o no relacionado con el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI)],el análisis es cualquier cosa menos científico".
Según considera, esas reuniones son para elegir castigos. "La nota deja claro que se está investigando y que se tomarán las medidas pertinentes. Los médicos leemos eso como 'van a arrancarle la cabeza a alguien y todo va a seguir igual'", remarcó, en tanto reconoció que esta vez hasta los directivos del hospital están bajo el microscopio.
"Pero esta forma de proceder del MINSAP no es nada nueva, llevan haciendo cosas así hace muchos años. Siguen el principio de que el sistema no se equivoca, los errores no son del sistema sino del factor humano". "Pero esta forma de proceder del MINSAP no es nada nueva, llevan haciendo cosas así hace muchos años. Siguen el principio de que el sistema no se equivoca, los errores no son del sistema sino del factor humano".