LA HABANA.- El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció este miércoles que el régimen de Cuba utilizan el delito de "sedición" para juzgar a los ciudadanos que salieron a protestar el pasado mes de julio, por la falta de medicinas, alimentos y en favor de las libertades.
En un comunicado, el director ejecutivo del OCDH, Alejandro González Raga, criticó que "culpar de sedición a quienes salieron espontáneamente a las calles a pedir libertad resulta intolerable".
"El uso de los artículos más severos del Código Penal para castigar el disenso y amedrentar al resto de los ciudadanos es vergonzoso y forma parte de la criminalización de las protestas por parte de un régimen desbordado y sin soluciones", agregó. "El uso de los artículos más severos del Código Penal para castigar el disenso y amedrentar al resto de los ciudadanos es vergonzoso y forma parte de la criminalización de las protestas por parte de un régimen desbordado y sin soluciones", agregó.
De acuerdo con datos parciales obtenidos por el observatorio, al menos 40 ciudadanos se enfrentan al supuesto delito de "sedición" y podrían ser condenados a penas superiores a los 20 años de prisión. Entre los casos más graves se encuentran los de Alejaime Lambert Reyes, de 22 años, y Carlos Alberto Hernández Pérez, de 23, ambos con una petición fiscal de 26 años de cárcel.
En este contexto, González Raga advirtió de que "el clima represivo se incrementa estos días", de cara a la convocatoria de una marcha cívica el próximo 15 de noviembre.
"La comunidad internacional no puede permanecer en silencio ante las escandalosas peticiones fiscales por el 11J y las amenazas y coacciones que sufren los ciudadanos en la proximidad del 15N", dijo. "La comunidad internacional no puede permanecer en silencio ante las escandalosas peticiones fiscales por el 11J y las amenazas y coacciones que sufren los ciudadanos en la proximidad del 15N", dijo.
Datos del OCDH muestran que en octubre se produjeron al menos 579 acciones represivas, 80 de ellas detenciones arbitrarias. Entre los abusos más utilizados contra activistas, periodistas independientes y artistas están el sitio de viviendas -313-, las citaciones policiales, el hostigamiento y las amenazas.
FUENTE: Con información de Europa Press