ESPECIAL.- El 23 de octubre, el ejército sudafricano comienza a avanzar hacia Luanda, por la parte sur de Angola, a un ritmo de entre 60 o 70 kilómetros por día, mientras que por el norte los zaireños y otros grupos armados llegan a 25 km de esa ciudad. Cuba responde a la petición del Movimiento Popular de Liberación de Angola mandando instructores.
El 3 de noviembre llegan los primeros instructores cubanos que se establecen en Benguela y crean una escuela militar. El MPLA solicita más ayuda a Cuba y el 5 de noviembre el gobierno cubano decide implicarse directamente, mandando tropas.
Las primeras tropas cubanas en llegar a Angola fue un batallón de Tropas Especiales del Ministerio del Interior. A finales del mes de noviembre de 1975 habían llegado por vía aérea y marítima no menos de 25 000 soldados al mando de los entonces comandantes Raúl Díaz Argüelles y Leopoldo Cintra Frías.
Con ayuda de las tropas cubanas, el Movimiento Popular para la Liberación de Angola derrota en Quifangondo a los que avanzaban desde Zaire y Cabinda. El 10 de noviembre el Alto Comisionado en Angola, Comodoro Leonel Cardoso, traspasa oficialmente las funciones de gobierno al MPLA.
El 11 de noviembre de 1975, Agostinho Neto proclama la independencia de Angola y asume la presidencia del país. El FNLA y la UNITA realizan autoproclamaciones similares en las zonas por ellos controladas. En las calles de Luanda (1976) se veían tanques PT-76 tripulados por cubanos en las calles de Luanda.
La participación militar directa de Cuba es reconocida por Fidel Castro en su intervención durante la clausura del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, el 22 de diciembre de 1975. Cuba manda más unidades de tropas especiales del Ministerio del Interior y unidades regulares de su ejército que se enfrentarán con las tropas del ejército de Sudáfrica y del Zaire. Unidades de artillería terrestre y antiaérea, infantería e infantería blindada y aviones Mig-21 llegaron a Angola procedentes de Cuba. Unos 36 000 soldados cubanos lucharon en este país.
El 27 de marzo de 1976 todos los soldados sudafricanos habían salido de territorio angoleño. Con el apoyo de EE. UU. y Sudáfrica en los años 80 se produjeron varias agresiones mutuas que obligaron al gobierno de Angola a volver a pedir ayuda militar a Cuba. Nuevamente, el gobierno cubano mandó tropas que se mantuvieron en el país por más de 15 años.
El 13 de diciembre de 1988 se firma un acuerdo entre África del Sur, Cuba y Angola, poniendo fin a la guerra civil y dando lugar a la independencia de Namibia. El 22 de diciembre, teniendo como garantes a Estados Unidos y la URSS se firman los Acuerdos de Paz.
A pesar de dichos acuerdos, la guerra se extendió hasta 1991, pero de una forma menos agresiva y en forma de pequeñas guerrillas anticomunistas financiadas por la CIA para atacar al gobierno unipartidista de Angola. El grupo militar cubano permaneció ahí hasta dicho año.
En los 15 años de duración de la operación Carlota participaron 300.000 combatientes y 50.000 colaboradores civiles cubanos. Murieron en ella no menos de 2.655 cubanos. Fue la mayor operación militar de Cuba en el extranjero y afianzó la independencia a Angola, debilitando el régimen del apartheid de Sudáfrica, que cayó poco después, y el inicio de la que se ha llamado la mayor guerra del África Subsahariana.
Operación Carlota
La Operación Carlota fue el nombre en clave de la intervención militar cubana de Angola en el marco de la guerra de la independencia de Angola y posteriormente en la Guerra civil angoleña apoyando al bando izquierdista.
Comenzó en octubre de 1975 con el transporte desde La Habana (Cuba), hasta Luanda (Angola) del grupo de instructores cubanos, para la formación de batallones de combate de las nacientes Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola.
El primer contingente de soldados cubanos comenzó a llegar al país africano en la primera semana de noviembre del propio año, cuando comienza oficialmente la Operación Carlota, y terminó en 1991, con la salida del último soldado cubano. (*Toma su nombre de una esclava negra lucumí que lideró dos sublevaciones de esclavos en la provincia cubana de Matanzas).
Los miles de soldados y combatientes cubanos que intervinieron en la guerra angoleña viajaban cada cierto tiempo a Cuba con una parada de ida y otra de vuelta en Guyana, donde el presidente Forbes Burnham (1964-1985) les ofrecía comida, descanso, ejercicios, y más preparación bélica.
Los vuelos eran semanales y se distribuían entre los guerreros. Fidel siempre dijo que sin ese apoyo hubiera sido imposible ganar las guerras diversas en las que combatieron en esos territorios africanos. Hasta el Che Guevara estuvo al principio de las escaramuzas estudiando el terreno en la llamada República Cooperativa de Guyana.
He aquí el secreto mejor guardado. La petición de Fidel Castro al propio Chávez de que fuera diluyendo el tema Esequibo cuanto antes pudiera, para lograr cumplir la promesa hecha por él a Forbes Burnham y este a otros presidentes como Desmond Hoyte, Cheddi Jagan y Bharrat Jagdeo, David Granger e Irfaan Ali.