RIO DE JANEIRO.- La Policía de Brasil detuvo a Stephan de Souza Vieira, acusado por los autoridades de ser el cabecilla de la rebelión carcelaria en la que murieron nueve personas por una pelea de presos el día de Año Nuevo, según informaron medios locales.
De acuerdo con la prensa local, la Policía brasileña informó que “BH” – como es conocido De Souza Vieira- fue detenido por la mañana en un lujoso apartamento de la ciudad balnearia de Cabo Frío, situada a 155 kilómetros de la ciudad de Río Janeiro.
Según la prensa local, “BH” se había escapado de la cárcel de la localidad Aparecida de Goiania, donde cumplía desde 2014 una condena de 26 años por homicidio y tráfico de drogas, entre otros delitos.
La semana pasada hubo en esa prisión, localizada en el estado de Goiáis, en el centro de Brasil, tres motines de detenidos. La peor de esta rebeliones fue la primera, ocurrida el 1 de enero, con un saldo con nueve muertos y 14 heridos. Más de 100 presos escaparon también de la cárcel ese día, muchos de ellos huyendo de los atacantes. Gran parte de ellos ya fueron recapturados o volvieron de forma voluntaria.
La masacre fue atribuida a una pelea entre dos bandas rivales. Las autoridades aún investigan si los hechos están vinculados con la disputa a mayor escala entre grupos criminales que actúan en todo el país y que tienen fuerte presencia en las prisiones.
Brasil, país que tiene la cuarta población carcelaria más grande del mundo, tiene desde hace tiempo problemas por el hacinamiento en sus prisiones y por el control que ejercen bandas criminales dentro de los penales. Los grupos disponen de armas dentro de las cárceles.
El año 2017 empezó también con una violenta masacre en una cárcel de Manaos, en la Amazonía, que desató en las siguientes semanas una serie de ataques que dejaron más de 120 muertos en prisiones de todo el país.
Esas matanzas fueron atribuidas a bandas que se disputaban el control del narcotráfico en varias regiones del país sudamericano.
FUENTE: dpa