BRASILIA — El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acusó el martes al jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, de "enemigo mortal" de varios países latinoamericanos, luego de que Washington amenazara con nuevos aranceles a productos brasileños.
La relación de altibajos entre Estados Unidos y Brasil volvió a tensarse, menos de un mes después de una reunión de tres horas entre Lula y el mandatario estadounidense Donald Trump, saludada por ambos como positiva.
La oficina del Representante Comercial estadounidense acusó a Brasil de prácticas comerciales desleales en rubros como las redes sociales, la propiedad intelectual o la deforestación, y amenazó con imponer un arancel general del 25%.
Lula dijo que el anuncio ocurre "mientras todavía estábamos en negociaciones": Trump y él, apuntó, habían acordado un periodo de 30 días para saldar las diferencias comerciales.
Elecciones en Brasil
El izquierdista busca un cuarto mandato en las elecciones de octubre. Su principal rival es el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente derechista Jair Bolsonaro, aliado del presidente Trump.
La semana pasada Flávio Bolsonaro se reunió con Trump y Rubio en Washington.
"El tal Marco Rubio (...) que es el enemigo mortal de varios países latinoamericanos y que no gusta de Brasil (...) no estaba en la reunión que tuve con Trump", dijo Lula, apuntando a una posible participación del jefe del Departamento de Estado en la decisión.
Arremete contra Flávio Bolsonaro
Lula también tachó al senador de "traidor" por haber pedido -dijo- a un país extranjero que "se inmiscuya en los asuntos brasileños".
Este es el segundo revés de Lula tras la reunión con Trump. El primero llegó la semana pasada cuando Estados Unidos designó a las dos principales bandas criminales brasileñas, Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho, como grupos terroristas, a pesar del sostenido rechazo del gobierno izquierdista contra la medida.
El año pasado, Trump impuso duros aranceles a Brasil en respuesta a lo que consideró una "cacería de brujas" contra Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por la acusación de intento de golpe de Estado, que le acusa el gobierno de Lula.
Las medidas coercitivas fueron en buena parte retiradas tras una primera reunión entre Lula y Trump.
Flávio Bolsonaro dijo que había pedido expresamente a Trump y Rubio que no gravaran a las empresas brasileñas, "pero ellos no confían en Lula", afirmó.
Trump mostró el martes fotos de su encuentro con Bolsonaro, al que llamó un "joven inteligente que quiere mucho a su país, Brasil".
FUENTE: Con información de AFP