QUITO.- La Fiscalía y la Policía de Ecuador detuvieron a seis personas en una operación conjunta lanzada en tres provincias para seguir avanzando en las investigaciones por el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, en particular para tratar de llegar hasta los autores intelectuales del crimen.
Cuatro de los arrestos fueron en Centros de Rehabilitación Social de las afueras de Quito y de la localidad de Latacunga, en la región de Cotopaxi. A ellos se sumarían otras dos detenciones en la zona sur de la capital, según la información que fue compartida por la Fiscalía en redes sociales.
Las autoridades no han aclarado el posible grado de vinculación de las personas detenidas con el ataque a Villavicencio, cometido el 9 de agosto, al término de un acto político y en plena campaña para las elecciones presidenciales del pasado 20 de agosto. Seis ciudadanos colombianos fueron detenidos pocas horas después del crimen por su presunta implicación.
El asesinato llevó al presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, a decretar el estado de excepción, en un contexto marcado en el país sudamericano desde hace ya meses por el aumento de la inseguridad, tanto a pie de calle como en las cárceles, aparentemente a raíz de un repunte de los enfrentamientos entre bandas armadas.
Y es que hasta hace pocos años Ecuador era considerado por sus habitantes un país de paz. Pero ahora el tema de la seguridad es una consigna compartida por los ecuatorianos.
La delincuencia y el crimen organizado han convertido en los últimos tres años el territorio del país andino en un espacio sin tranquilidad, con asesinatos, secuestros, extorsiones y robos en el orden del día de los ciudadanos.
Recuperar el control de las calles y en las cárceles del país -donde según el gobierno se origina la violencia por orden de las bandas delictivas- es el principal desafío para los candidatos que se postulan a presidente y que tendrán apenas 18 meses de gobierno.
CÁRCEL EN ECUADOR/AFP
El Gobierno de Ecuador ha realizado cinco intervenciones carcelarias hasta el 26 de agosto/AFP
Las elecciones de Ecuador se realizan en un ambiente enrarecido y atemorizante para los 13.45 millones de votantes tras los asesinatos de Villavicencio y de Agustín Intriago, alcalde de Manta, la tercera ciudad del país. Los ataques conmovieron a la población y dejaron en evidencia la vulnerabilidad de la sociedad ante el crimen organizado.
El excandidato presidencial del Movimiento Construye, Christian Zurita, quien sustituyó a Villavicencio en la primera vuelta electoral tuvo que salir del país después de recibir amenazas tras el asesinato a tiros de su compañero de partido.
Zurita fue miembro del equipo internacional de periodistas que destapó el caso Lava Jato, uno de los mayores escándalos políticos y financieros de la historia reciente de Brasil.
El asesinato de Villavicencio reivindicado por "Los Lobos", una escisión de la banda Los Choneros, vinculada al Cartel Jalisco Nueva Generación, es un claro reflejo de la grave crisis de seguridad que vive el país, antaño uno de los más seguros de América Latina.
La semana pasada presos de una penitenciaría de la ciudad de Cuenca (sur andino), secuestraron a 57 carceleros y policías. Bandas vinculadas al narcotráfico sostienen una guerra por el poder y usan las prisiones como centros de operaciones.
Además, recientemente se han registrado varios ataques con explosivos en diferentes puntos del país. Dos coches bomba explotaron en zonas comerciales y financieras de Quito la semana pasada. Las autoridades informaron que hay diez personas detenidas como presuntos responsables de estos dos eventos acusados presuntamente de terrorismo.
El 15 de octubre se realizará la segunda vuelta electoral entre la correista Luisa González y Daniel Noboa.
FUENTE: Con información de Europa Press / AFP