sábado 21  de  febrero 2026
ELECCIONES

Ecuador entre la campaña sucia y las aspiraciones presidenciales

Esta situación económica, que pudo ser un punto importante para el oficialismo o la oposición y profundizar en propuestas válidas, se transformó en miedos que hábilmente los dos bandos le metieron a la gente en su psiquis
Por HUGO VILCHEZ VALERO

A Alexander Pulla, un hombre entrado en la tercera edad, le preocupa la situación económica de Ecuador, ve pocos alicientes para votar en las elecciones de presidente, asambleístas y parlamentarios andinos de este domingo 19 de febrero de 2017.

Se une a ello su decepción de lo que vio en el debate del pasado 25 de enero, en el que siete aspirantes a la silla de Carondelet -en su concepto- no ofrecieron una claridad sobre lo que esperan hacer, en caso de ser ellos los elegidos por el pueblo.

“Me sentí confundido, ¡pucha! a mí me preocupa la economía que está paralizada, no se vende nada y hay pocos empleos. No estoy interesado en dar mi voto al Gobierno, creo en un cambio”, comentó.

“En sí he visto una campaña electoral súper baja, de poca calidad, no hay buenas propuestas. Hablan de meter preso a los corruptos, se enfocan en eliminar la Senescyt (Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología y Educación y encargada -entre otras funciones- de realizar los exámenes a los estudiantes para acceder a las universidades del Estado), hay otros temas como la inseguridad, la salud en la que Ecuador está muy mal”, afirmó Soledad Segovia, una joven secretaria de un instituto preuniversitario.

La campaña electoral comenzó el 3 de enero de este año y finalizó el pasado 16 de febrero, con varios cierres en ciudades importantes. Durante esta etapa edificios, casas, fachadas de algunos departamentos, automóviles, autobuses públicos y hasta transportes de escolares tenían banderines o pancartas con el candidato o asambleístas de su preferencia; pancartas que aún se ven en cualquier dirección a donde se mire.

Segovia sostiene que el proceso electoral derivó en una campaña sucia donde todos se atacaron y dejaron a un lado las necesidades de la gente, “vamos a votar no por las propuestas sino por una lista. El partido político me cae mal entonces voy a sufragar en su contra, creo que así no debiera ser”.

La situación del país se debate en la calle, de un lado el tema político y del otro el social y económico, este último ya estaba recalentado, previo al terremoto del 16 de abril de 2016 que afectó a las provincias de Manabí y Esmeraldas, pero la caída de los precios del petróleo y la apreciación del dólar frente a las monedas de Perú (Sol) y Colombia (Peso) puso en desventaja al país y a ello se sumó una serie de impuestos que han afectado al sector privado y a la ciudadanía en general; junto a un desempleo que, en promedio, cerró 2016 en 5%.

“Yo estoy indecisa, creo que me defino el mismo domingo. Me dan miedo los candidatos con un pasado oscuro relacionados con aquel feriado bancario (crisis de las entidades financieras y dolarización de la economía) y el oficialismo no me llena. Lo grave ha sido la campaña sucia, se han atacado muy feo, se han manipulado ideas y propuestas del Gobierno que no han sido malas, pero también ha sido atacada la oposición”, advirtió la profesora Nancy Lojano.

Esta situación (la económica) que pudo ser un punto importante para el oficialismo o la oposición y profundizar en propuestas válidas, se transformó en miedos que hábilmente los dos bandos le metieron a la gente en su psiquis sobre lo que les deparará el futuro de ganar uno u otra dupla, por lo que las encuestadoras estiman que 40% de la población está indecisa, es decir, no sabe aún por quién sufragar.

“Yo veo a dos candidatos, Lasso y Moreno, con mejores propuestas, pero no contundentes, aunque hay una diferencia con los otros candidatos. Yo sé por quién voy a votar”, advirtió el estudiante Christian Quizhpe.

“Yo creo que esta campaña ha cobrado un impulso comunicacional gracias a las redes sociales, pero lamentablemente la mayor parte han sido denuestos de ambas partes (oposición y oficialismo). En lo político se enfrenta un proyecto progresista y solidario frente a fuerzas neoliberales que buscan recuperar el poder y privilegios del pasado”, señala Edgar Gavilanes, veterinario.

Carondelet en la mira

Patricio Zuquilanda, Iván Espinel, Cynthia Viteri, Paco Moncayo, Abdalá Bucaram Pulley, Washington Pesántez, Guillermo Lasso y Lenín Moreno son los que con sus respectivos candidatos a vicepresidentes han pateado el país para tratar de convencer a un total de 12 millones 816 mil 698 electores habilitados para el ejercicio del sufragio, de acuerdo con el Consejo Nacional Electoral (CNE).

De ese número de votantes hay un 1 millón 431 mil 328 de ciudadanos de la tercera edad (65 años en adelante) que representan 12,4% del padrón y 10 millones 708 mil 969 que son electores de entre 18 y 65 años y representan 82,6% del padrón, cuyo voto es obligatorio.

En Ecuador votar es obligatorio, si tienes entre 16 y 17 años es voluntario, sucede igual con las personas de 65 o más años, al igual que los que habitan en el exterior debidamente registrados, integrantes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional en servicio activo, personas con discapacidad, personas analfabetas, extranjeras y extranjeros desde los 16 años de edad que hayan residido legalmente en el país, al menos cinco años, y se hubieran inscrito en el Registro Electoral.

La multa por no votar es de 10% del salario mínimo vital (375 dólares). El día del sufragio a los asistentes se les entrega un comprobante que es solicitado hasta para las transacciones crediticias.

Sin embargo, estas estadísticas y otras informaciones que se localizan en la página del CNE chocan con la investigación que realizó el Frente de Defensa Nacional, cuya vocera, la arquitecta Mónica Pesántez, se atreve a señalar que habrá fraude, pero no ocurrirá en las urnas sino a través de un padrón electoral poco depurado y que muchos desconocen en su totalidad, a pesar de las solicitudes al CNE de aclaratoria.

“Nosotros tenemos documentos oficiales, los que provee el CNE y cuyos números cruzamos con los del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Inec) que maneja cantidad de habitantes, entre otras cosas, y detectamos que hay un déficit, de por lo menos, 1 millón 600.000 votantes que no sabemos dónde están y que significan una diferencia frente al proceso para determinar qué tendencia debe ganar de forma limpia”, afirmó.

Agrega que esta situación se viene presentando desde 2008, “Hemos hecho la denuncia por los medios de comunicación y entregamos nuestra investigación a la Comisión Nacional Anticorrupción (órgano independiente con sede en Quito)”, que a su vez lo presentó ante la OEA en enero pasado.

El Estado, a través del CNE, no ha dado respuesta a esta situación. “No me cabe duda de que estamos frente a un fraude electoral”, agrega Pesántez

El politólogo Diego Delgado señala que el proceso seguirá el curso de una segunda vuelta electoral con fecha el 2 de abril, “a los ojos del mundo el Gobierno va a seguir este camino, le presentará al mundo que el Estado respeta el proceso democrático, pero la victoria se inclina de forma fraudulenta hacia el candidato del oficialismo”.

En cambio, Gavilanes -sin ser un experto en el tema- lo considera “propio de las personas que se saben derrotadas. Lo hemos escuchado en cada proceso electoral desde el retorno de la democracia en la década de los 70”.

El domingo es el día

A pesar de los nubarrones alrededor el proceso electoral este sigue su curso, la fecha está lista, el sistema aceitado y con ello una Ley seca que se inició el 17 de febrero al mediodía y que culminará el 20 de febrero al mediodía, pero antes de ese día se conocerán quiénes son los 137 congresistas que representarán a las 24 provincias que conforman el Ecuador y a los ciudadanos del exterior, así como a los cinco representantes al Parlamento Andino.

Los ojos de los observadores internacionales, reporteros y el mundo en general estarán encima de la presidenta o presidente y vicepresidenta o vicepresidente de la República que irán, si los pronósticos se cumplen, a una segunda vuelta.

En el artículo 143 de la Constitución aprobada en 2008 dice que si ningún binomio logra la mayoría absoluta de los votos válidos emitidos se realizará una segunda vuelta (2 de abril).

No se dará una segunda vuelta si la dupla que consiguió el primer lugar obtiene 50% o más o, al menos, 40% de los votos válidos y una diferencia mayor de 10% puntos sobre el número de votos logrado por la dupla que llegó en segundo lugar.

Quizás de ocurrir una segunda vuelta la oposición termine de unirse, aunque sea de manera forzada, y dar un giro a la historia del país, pero eso depende de la gente y lo que haga este domingo.

El proceso abrirá las puertas para que los asambleístas ganadores comiencen a trabajar el 14 de mayo de 2017 y la dupla presidencial victoriosa tomará el cargo el 24 de mayo de este año y estarán en el poder hasta el 23 de mayo de 2021.

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