WASHINGTON.- Venezuela siguió siendo en 2020 un entorno permisivo para grupos terroristas como los disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y simpatizantes de Hezbollah, según precisa un informe de la Oficina de Contraterrorismo del Departamento de Estado de EEUU.
“Algunos miembros del régimen ilegítimo de (Nicolás) Maduro y las fuerzas armadas mantuvieron vínculos financieros con disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el Ejército de Liberación Nacional y grupos paramilitares venezolanos”, precisa el escrito, según reseña El Nacional.
La Oficina de Contraterrorismo también expone que analistas han advertido sobre los crecientes enfrentamientos fronterizos entre estos grupos por el comercio ilícito y por el control territorial, particularmente en la frontera de Venezuela con Colombia.
Asimismo, afirma que el ELN siguió ampliando su presencia en el país más allá de su base histórica en la zona fronteriza con Colombia y que consolidó su control social donde su asentamiento es más fuerte.
Medios locales e internacionales han informado que el ELN estuvo presente en 12 de los 23 estados de Venezuela, con especial fuerza en los estados de Amazonas, Anzoátegui, Apure, Bolívar, Táchira y Zulia. Y que, además, ese grupo terrorista ha tenido un papel cada vez más importante en la distribución de alimentos subsidiados por el Estado y el contrabando de gas, productos básicos y carne. También los irregulares se beneficiarían de la extorsión, la minería ilegal y la propaganda de reclutamiento, en ocasiones a través del control de las emisoras radiales.
Incidentes terroristas
La Oficina de Contraterrorismo expuso que la supuesta relación de Maduro y sus aliados con grupos terroristas se caracterizó tanto por el conflicto como por la cooperación.
Señaló que, debido a la escasez de recursos, hubo mayor confrontación entre el Ejército de Liberación Nacional, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y los organismos de seguridad del Estado. En septiembre, puntualizó, que 19 personas murieron en un tiroteo entre las Fuerza Armada Nacional Bolivariana y el grupo disidente del Frente 10 de las FARC en el estado Apure.
Opositores acusados sin pruebas
El informe destacó que no hubo cambios en la legislación antiterrorista de Venezuela en 2020. Agregó que el régimen de Maduro controla el Poder Judicial y utilizó los cargos de terrorismo, según EEUU, para reprimir a la disidencia y oprimir a la oposición política y a la sociedad civil.
“En 2020, el tío del presidente interino Guaidó, los comisionados del gobierno interino y varios diputados de la Asamblea Nacional alineados con la oposición fueron acusados de terrorismo sin pruebas. En junio, el régimen inició acciones legales para declarar al partido político Voluntad Popular, uno de los cuatro principales de la oposición en Venezuela y ex partido del presidente interino Guaidó, organización terrorista”, afirmó.
Agregó que organizaciones no gubernamentales y líderes sindicales también han sido acusados sin pruebas. Y criticó que el gobierno chavista culpe a Estados Unidos y a Colombia de supuestos complots terroristas.
La Oficina de Contraterrorismo del Departamento de Estado de EEUU aseguró que en el año 2020 tampoco hubo avances significativos contra el financiamiento al terrorismo en Venezuela.
FUENTE: Con información de El Nacional