BUENOS AIRES.- En medio de los rumores sobre una posible ruptura del gobierno de Alberto Fernández con su vicepresidenta Cristina Fernández, el mandatario argentino envió señales conciliatorias a la exmandataria, en un gesto que ha sido interpretado como una manera de evitar una ruptura que sería contraproducente para el oficialismo de cara a las elecciones de 2023.
El miércoles pasado, Fernández llamó a “terminar con las divisiones” y pidió un aplauso para la vicepresidenta Cristina Fernández, durante un acto en la provincia de Entre Ríos, reseñó La Patilla.
“Es la hora de terminar con las divisiones. Ya discutimos mucho, ya nos diferenciamos mucho, ya nos peleamos mucho. Y la verdad es que tanta pelea no le hace más fácil la vida a la gente”, aseveró el mandatario. “Es la hora de terminar con las divisiones. Ya discutimos mucho, ya nos diferenciamos mucho, ya nos peleamos mucho. Y la verdad es que tanta pelea no le hace más fácil la vida a la gente”, aseveró el mandatario.
Y agregó: “Después de tanto dolor, de tanta angustia y pesar, de tantas pérdidas que nos dejó la pandemia, y teniendo que enfrentar los efectos colaterales de una guerra de la que somos totalmente ajenos, es hora de que estemos más unidos que nunca”.
Otras versiones también señalan que el presidente pidió a su entorno que en los encuentros con periodistas no se toque más el tema de las diferencias con Cristina. La prensa señala que la consigna para tal cambio de rumbo es "el riesgo de que vuelva Macri".
El canciller Santiago Cafiero se refirió precisamente a eso este viernes, desde la provincia de Tucumán.
"Necesitamos encontrarnos, respetar la opinión del otro compañero. No seamos sectarios. Si somos sectarios vuelve Macri. Necesitamos comprender qué piensa el otro compañero”, dijo, al tiempo que pidió al kirchnerismo acompañar al presidente. "Necesitamos encontrarnos, respetar la opinión del otro compañero. No seamos sectarios. Si somos sectarios vuelve Macri. Necesitamos comprender qué piensa el otro compañero”, dijo, al tiempo que pidió al kirchnerismo acompañar al presidente.
“Acompañemos al Presidente, sin medias tintas. Acá no sirven las medias tintas, esto es el peronismo”, señaló.
Declaración de guerra
Sin embargo, los intentos de Fernández por mantener la paz interna quedaron en nada cuando el jueves pasado 13 senadores, que responden a la vicepresidenta, votaron en contra del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar la deuda, informó elpais.com.
“Cuando me propusieron estar a cargo sabía que iba a tener que tomar decisiones y esperaba que me acompañaran y no me acompañaron”, lamentó el presidente en una entrevista que concedió a una radio ultrakirchnerista. “Cuando me propusieron estar a cargo sabía que iba a tener que tomar decisiones y esperaba que me acompañaran y no me acompañaron”, lamentó el presidente en una entrevista que concedió a una radio ultrakirchnerista.
Las diferencias respecto al rumbo económico crecieron con el agravamiento de la crisis. En ese contexto, eran más frecuentes las críticas al gobierno por parte de Cristina y su hijo Máximo.
"El presidente soy yo"
Fernández dijo este martes que no será él quien de el paso hacia una ruptura de la coalición.
“No todos pensamos igual. Lo que creo que no podemos hacer es darnos el lujo, por la causa que sea, narcisismos, egoísmo, política, de desunirnos. De mi parte no esperen un solo gesto que rompa la unidad. Yo no soy títere de nadie. Ha quedado demostrado que tengo diferencias, pero yo actúo con mis convicciones. Yo escucho a todos, pero el presidente soy yo y el que tiene que tomar las decisiones soy yo”, expresó.
El lunes, un grupo de intelectuales kirchneristas emitió una carta pública en la que criticaron la estrategia económica de Fernández para combatir la inflación y advirtieron que los llamados a la unidad por si solos no alcanzan para resolver el descalabro económico y político que atraviesa Argentina.
“¿Unidad para qué política? ¿Unidad que garantice la transferencia de recursos desde los trabajadores hacia el capital? ¿Unidad que rompa el contrato electoral y en la que los trabajadores resultan perjudicados?”, dice el texto de la carta.
“La ‘Unidad’ del Frente de Todos ya se rompió en noviembre de 2021 cuando más de cuatro millones de electores que lo acompañaron en el año 2019 ya no lo hicieron en las elecciones de medio mandato. Reconstruirla es el objetivo”, señala el documento.
FUENTE: LA PATILLA/EL PAÍS