MIAMI.- El anuncio público hecho en rueda de prensa en Miami por parte de los familiares de Elvia Junieth Flores Castillo, quien acusa a Daniel Ortega de haberla violado a la edad de 15 años, ha tenido repercusión en el continente, una vez que la declaración de los familiares estuvo respaldada por la presunta víctima quien participó en conferencia telefónica desde Nicaragua. La rueda de prensa se efectuó a escasos días de que tuvieran lugar las elecciones municipales en la nación centroamericana.

Sin embargo, a pesar del resurgimiento del escándalo, los intentos del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), del que Ortega es su máximo líder, por mantener el control de las municipalidades se consolidaron.

En medio del triunfo electoral que sirve a los intereses del mandatario, las denuncias que lo señalan como un presunto violador de menores recobró fuerza y su hija adoptiva, Zoilamérica Ortega Murillo, primogénita de la esposa del mandatario, Rosario Murillo, concedió una entrevista a DIARIO LAS AMÉRICAS, en la que respalda las acusaciones lanzadas en Miami por la familia Flores Castillo.

La hijastra de Ortega es una de las personas que ha documentado denuncias de abuso sexual contra Ortega. En su caso asegura que la vejación se produjo desde que ella tenía 11 años, por tal motivo hizo un llamado a no seguir ignorando los señalamientos de esta naturaleza presentados contra el gobernante de Nicaragua.

Elvia Junieth Flores Castillo decidió romper el silencio, dijo que ella es la principal víctima del abuso de poder de Daniel Ortega ¿Cuál es tu impresión después de escuchar sus declaraciones?

Me conmovió profundamente. En primer lugar, reconocer por más difíciles que sean las circunstancias, siempre hay una fuerza que sale de nosotras, que Elvia está logrando, como ella dice, alzar su voz. No quisiera que ella pasara por lo que he pasado, que sus hijitas tengan que ser castigadas por la impunidad, por la duda de la gente, por el cuestionamiento de su historia. Quisiera que el mundo reaccionara con más conciencia y que le ahorráramos años de más victimización. Al igual que yo, ella ha estado prisionera, en su caso desde los 15 a los 28 años, quisiera darle toda la fuerza y desde el fondo de mi corazón lo que sale es casi un grito de protección de que no es justo que la historia de impunidad que viví se repita y haga daño a más muchachas.

Por otro lado, desde mi razonamiento político tengo que decir que este es el resultado de la impunidad y la complicidad que se ha tejido porque ningún agresor sexual tiene solo una víctima y en este caso se minimizó la gravedad de los delitos por los que yo acusé a Daniel Ortega. No hubo espacio judicial que lo considerara con la seriedad debida y lo que tenemos ahora son más vidas destruidas y puedo decir con toda certeza que Elvia Junieth no es la única, que esto tiene que haberse convertido en un modus operandi en el ejercicio político de Daniel Ortega, y que desgraciadamente sus olas de abuso de poder van a dejar en Nicaragua una gran cantidad de niñas abusadas y de alguna manera otro tipo de violencia política a través de la voz secuestrada.

¿Podrían estar en riesgo la seguridad de Elvia Junieth y su hermano?

Definitivamente. Creo que la seriedad con la que debe tomar esta denuncia de Junieth incluye encontrar formas de liberarla de manera inmediata a ella y a su hermano Santos Sebastián, porque la formas en las que se ha tratado de encubrir los delitos sexuales de Daniel Ortega, es de la forma más maquiavélica y cruel, solo pensada por seres inescrupulosos, que no agotarán las formas de volverla a silenciar, las formas de distorsionar lo que ha pasado y por esa razón hay que recordar que esta declaración de Junieth es un grito de auxilio desde donde se encuentra, ella sigue atrapada y seguramente van a tratar de hacerle pagar las consecuencias.

No hay que olvidar que el poder se ejerce con los más vulnerables, aquí hay una niña y una bebe y ante todo bajo cualquier circunstancia necesitan ser protegidas por su madre, y lo más vulnerable que Elvia Junieth puede tener son estas niñas y su hermano que continúa en la cárcel.

Muchos estarán pensando en que si Elvia Junieth habló es porque no está atrapada, pero la tortura psicológica, la amenaza, y el chantaje contra ella, que está atrapada con un hermano preso bajo tortura y a dos hijas igualmente cautivas, la han obligado a buscar escape. Estas van a ser las formas de continuar aterrorizándola hasta lograr callarla, u obligarla a que salga con otra versión manipulada por el circulo de Ortega para lograr el desprestigio. También puede estar en riesgo su vida porque no hay escrúpulos para encubrir los delitos sexuales de Daniel Ortega, es lo que se ha visto hasta hoy.

Sugey Flores, hermana de Elvia Junieth denunció que, en 2005, durante el acto político de precampaña electoral de Daniel Ortega, dos de sus agentes se acercaron a su hermana para hablarle al oído y decirle que el comandante quería que subiera a la tarima desde donde dirigía el acto. ¿Podría esto revelar que existe una red de reclutadores en el círculo cercano a Ortega para conseguirle presas?

No tengo la menor duda. Insisto en que ella no es la única (víctima). En Nicaragua en esta época de dictadura, de autoritarismo, no solo ha destruido la institucionalidad, sino que también dejara un amplio número de niñas abusadas sexualmente, una Nicaragua minada de delitos sexuales por toda esta red y lo digo así, porque en primer lugar, hay abuso de poder y el uso de un aparato de seguridad para llegar a estas niñas, como se ha dicho en otros momentos hay una red de proxenetismo en todas las instituciones del estado porque ya se ha convertido en una manera de adulación al líder, ponerle a su disposición niñas, llevarle menores, es el colmo de lo cruel e inhumano que se puede convertir esta práctica.

En segundo lugar, recordemos el testimonio en otro momento de la familia (Flores) que lo que se plantea es el otorgamiento de una beca, aparece otro elemento con el que la cercan que es el económico, se oferta una beca, una casa en Managua para trasladarla y empiezan a generar mecanismos para involucrar a la familia a través de prebendas y de esa manera se teje todo un cerco en el cual las personas dado el desconocimiento en la forma en que (la red) opera, no reaccionan a primera vista. Hay toda una red de complicidad que empieza por agentes de seguridad, los funcionarios que reclutan a las niñas, las personas que sirven de intermediarios para ofrecer becas para entregar dinero, hacerle transferencias económicas a la familia, cada uno de estos elementos se convierten en barrotes para crear las cárceles a las que son sometidas estas niñas.

El gobierno ha permanecido en silencio ante estas acusaciones, hay magistrados de la Corte de Justicia señalados de cómplices por condenar a un inocente para silenciarlo. ¿Por qué?

Nunca habrá una decisión de aclarar, solo el encubrimiento es lo que va a salir de casa presidencial. La primera cosa clara es que hay silencio porque el Gobierno no admite ninguna clarificación, esto es contundente.

¿Existen coincidencias entre tu caso y el de Elvia Junieth?

Absolutamente. Es decir, van creando mecanismos de dependencia. Mientras más temprano se inicia el abuso, en mi caso fue a los 11 años, en el caso de Elvia a los 15, hay una mayor influencia de aniquilamiento de la voluntad, el silencio que se construye todo el tiempo y está presente, por eso podría decir que entiendo perfectamente cómo la tortura psicológica y el rol de los cómplices se vuelve al mismo tiempo en los guardianes de la mentira y del delito, en los canales de intimidación y de chantaje, todo ha operado de la misma manera. Por eso, hay que hacer conciencia de la necesidad de hacer algo y hacerlo pronto como amerita.

¿Crees se debería solicitar medidas cautelares para las víctimas?

No soy abogada y no sé qué pasos podrían tomarse, pero insisto y se ha dicho que hay una muchacha que tiene una condición limitada de su libertad, independientemente de lo que haya pasado ella quiere salir y se le está impidiendo. En segundo lugar, hay un prisionero cuyo delito que se le imputé es el delito que realmente cometió Daniel Ortega contra una de las hermanas del reo, pero además, ni siquiera fue un debido proceso el que le hicieron. Si esta persona cometió un delito por qué entonces lo están sometiendo a torturas. Hay mecanismos que se pueden activar y detener los abusos sexuales de Daniel Ortega de manera inmediata.

¿Cómo puede Rosario Murillo ignorar la denuncia de violación de su hija y hoy admitir la tercera denuncia documentada de abuso sexual ante sus ojos?

Es lo que he dicho en otros momentos, aquí lo que opera es la complicidad por el poder. Lo que no hizo por su propia hija no lo va a hacer por nadie más. No hay ninguna posibilidad que esta situación se maneje de otra forma más que a través de la denuncia. Rosario Murillo no tiene una venda para no ver estos delitos, más bien tiene toda la decisión de encubrir todas aquellas prácticas y vejámenes contra otras mujeres por razones propias del poder y todo lo que eso conlleva.

¿Por qué organismos de defensa de la mujer guardan silencio?

Pienso que el ejercicio del poder autoritario de Daniel Ortega, continúa logrando un elemento que para nosotros las mujeres es letal, y es la duda. Por eso al inicio de esta entrevista empecé diciendo que no puede haber dudas, no tenemos que hacerles más preguntas a Elvia Junieth de las que ella en este momento esté preparada para responder. También me parece que la otra consecuencia grave es el miedo.

Todo el mundo sabe que entre las cosas demostrables más evidentes es esta práctica de abuso sexual de Daniel Ortega, es el tema por el cual el partido (FSLN), Rosario Murillo, y sus asesores, son capaces de perder todo escrúpulo para evitar ser llevados ante un Tribunal Internacional, que sean perseguidos por la Ley, no solo a nivel nacional porque muchos de los delitos implícitos en esta práctica son perseguibles a nivel internacional.

Por tanto, creo que hay una cautela que sin querer pone en riesgo a las mujeres. La duda (del testimonio de la víctima), quizás de forma inconsciente, está poniendo en riesgo a las mujeres, esto genera una parálisis y solo contribuye a que más menores de edad sean víctimas de Daniel Ortega.

¿Debería la comunidad internacional poner atención a este tema, tomando en cuenta que hay una denuncia grave que podría involucrar un crimen de lesa humanidad?

Creo que existen mecanismos, organizaciones que no deberían escatimar esfuerzos para investigar. Como lo dije en mi caso y en el caso de Elvia habrá muchas dudas, pero aquí evidentemente hay violación a los derechos humanos que nadie podría hacerse el ciego y el sordo, esto ya no es un delito individual, no es crimen del ámbito privado, se torna un delito político en la medida que para cometer abusos sexuales contra niñas se usa toda la fuerza del poder político y económico. Hay que detener a Daniel Ortega, y el daño a niñas.

¿Cuál es tu mensaje sobre el caso de Elvia Junieth?

Que le crean a Elvia Junieth, que no la dejen sola. Que tanto Santos Sebastián y las niñas tienen derechos, que merecen ser protegidos. La historia nos da a veces la oportunidad para demostrar valentía y coherencia, este es el momento para no dejar a esta familia sola. Aquellas personas que tengan herramientas o instrumentos para ayudar, que lo hagan, y con esto dar señales para que otras niñas víctimas de Daniel Ortega, puedan hablar. Para que las (víctimas) que ahora son adultas y han pasado mucho tiempo atrapadas y están escondidas porque las han amenazado, que ellas también puedan hablar y recuperar su dignidad.

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