BUENOS AIRES.- La oposición kirchnerista pidió este viernes y la comparecencia en el Congreso argentino del jefe de la inteligencia argentina, Gustavo Arribas, ya investigado por el caso Odebrecht, después de que un diario publicase que la empresa brasileña le pagó otros 850.000 dólares de manera ilegal.

En un escrito, varios diputados del Frente para la Victoria, la formación liderada por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), solicitaron al Gobierno que disponga la "inmediata concurrencia" de Arribas, que dirige la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), para que proporcione "explicaciones e informes" de su vinculación con el caso de corrupción.

El diario O Estado de Sao Paulo publicó el jueves que la Policía Federal acusa a Arribas de haber recibido 850.000 dólares a través de un esquema que involucra a una empresa a cargo de recolectar residuos en Sao Paulo, a lo que el funcionario respondió con un comunicado en el que negaba estar vinculado a operaciones de lavado de dinero.

El Ejecutivo que preside Mauricio Macri pidió "prudencia" ante la información y declaró que "a priori respalda plenamente" al jefe la la inteligencia argentina.

El caso en el que la policía brasileña acusa ahora a Arribas es la "Operación Descartes", derivada de la macrotrama de corrupción "Lava Jato".

Pero las sospechas sobre Arribas y su supuesto vínculo con la constructora brasileña se remontan a 2016, cuando un reportaje publicado en el diario La Nación motivó una denuncia en su contra.

La publicación afirmaba que el jefe de inteligencia, nombrado con la llegada de Macri al poder, había recibido en 2013, cuando se dedicaba en Brasil a la compraventa de jugadores de fútbol y en varias transferencias, un pago de 600.000 dólares por parte de Leonardo Meirelles, un operador financiero de Odebrecht condenado por su implicación en la causa "Lava Jato".

Arribas ya tenía entonces una antigua relación de amistad y confianza con Macri, que en ese momento era alcalde de Buenos Aires.

La investigación recuerda que, en 2008, durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015) se adjudicó la obra de soterramiento de una vía de tren en Buenos Aires al consorcio compuesto por Odebrecht, IECSA, COMSA y Ghella Societa Per Azioni.

El texto periodístico añadía que las supuestas transferencias a Arribas se produjeron menos de un mes después de que la obra se comenzase a ejecutar, por lo que, según la denuncia, esos pagos podrían tratarse de una operación de inteligencia para impulsar la obra mediante sobornos.

Arribas ya negó tener relación con Odebrecht y aportó un informe en el que sólo aparece una transferencia de 70.495 dólares, que atribuyó a parte de un pago por la venta de un inmueble.

FUENTE: EFE

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