El martes de esta semana el gobierno venezolano inició la primera fase del lanzamiento del petro, una criptomoneda respaldada por el Estado, que ha desatado el optimismo del presidente Nicolás Maduro y sus ministros.
El martes de esta semana el gobierno venezolano inició la primera fase del lanzamiento del petro, una criptomoneda respaldada por el Estado, que ha desatado el optimismo del presidente Nicolás Maduro y sus ministros.
El presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, aseguró: “Nace el petro. El comandante Chávez estaría orgulloso de ver cómo nuestra criptomoneda nos va a permitir avanzar hacia nuevas formas de financiamiento internacional”; el ministro para la educación universitaria, Hugbel Roa, aseguró que “arranca la nueva etapa económica financiera de la Patria” y el vicepresidente de la República, Tarek El Aissami, celebró que “Venezuela se coloca en la vanguardia de los tiempos futuros”.
A diferencia del dólar o el euro que se imprimen en billetes y monedas, las criptomonedas como el petro son completamente digitales, se movilizan a través de internet y para evitar las falsificaciones se utiliza un sistema que comprueba cada transferencia en un libro de contabilidad público llamado cadena de bloques. De acuerdo con el decreto que detalla su creación, cada petro tendrá como respaldo “un contrato compra-venta por un barril de petróleo de la cesta de crudo venezolano o cualquier commodity que decida la Nación”.
Si bien el gobierno de Nicolás Maduro desborda optimismo y el propio presidente de la República dijo el pasado 19 de enero que “el mundo de la criptomoneda es nuestro mundo, es el mundo alternativo para romper el bloqueo financiero y para crear la base sólida monetaria y financiera para la creación de un poderoso comercio intra-regional”, el petro está plagado de zonas grises y lo persigue la sombra de la ilegalidad.
Es crédito público
Según las leyes venezolanas el petro es una operación de crédito público y por tanto necesita la aprobación previa de la Asamblea Nacional, algo que no ha ocurrido. Miguel Mónaco, doctor en derecho, explica que de acuerdo con el artículo 80 de la Ley Orgánica de la Administración Financiera del Sector Público el petro “es una creación de crédito público porque está otorgando una garantía, eso es indudable”.
Esta misma Ley, agrega Miguel Mónaco, señala en su artículo 97 que las operaciones de crédito público requieren la aprobación de la Asamblea Nacional, sea mediante la Ley Especial de Endeudamiento Anual o de la Comisión de Finanzas. Esto no ocurrió porque el gobierno de Nicolás Maduro ha desconocido a la Asamblea Nacional y pretendió sustituirla mediante una Asamblea Constituyente que no cuenta con el reconocimiento de la mayoría de la comunidad internacional.
Miguel Mónaco señala que al no contar con la aprobación de la Asamblea Nacional, la emisión del petro “sería una operación ilegal, totalmente”.
Otro aspecto a tomar en cuenta es que nunca ha quedado claro cómo alguien que compre un petro puede ejercer su garantía y recibir a cambio el contrato de compra-venta de petróleo. Además, el pasado 19 de enero, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos aclaró que la compra de la criptomoneda será interpretada como una violación a la prohibición que tienen los estadounidenses de financiar al gobierno de Nicolás Maduro por un plazo superior a 30 días.
La depresión
La economía venezolana registra cuatro años consecutivos de contracción y según datos del FMI en el lapso 2014-2017 acumula una caída de 34%. Al mismo tiempo, la hiperinflación despegó y de acuerdo con el estudio elaborado por las tres universidades más importantes del país 87% de los hogares es pobre.
¿Puede el petro ayudar de alguna manera a detener el deterioro? Jean Paul Leidenz, economista senior de Ecoanalítica firma que hace un seguimiento constante a la economía venezolana, indica que “si el petro hubiese sido parte de un programa de reforma estructural tal vez hubiese ayudado. Hay casos en los que las medidas para frenar una hiperinflación incluyen la creación de una nueva moneda, el problema es que el petro se está viendo como una solución mágica en la cual no hace falta cambiar más nada”.
Agrega que “se cree que para frenar la hiperinflación basta crear una criptomoneda estatal. El petro no va a frenar la hiperinflación, si el Estado sigue siendo fiscalmente inviable y se financia con la emisión de dinero los venezolanos van a hacer con el petro lo mismo que hacen con el bolívar, tratar de gastarlo en lo que se pueda lo antes posible”.
El gobierno intenta impulsar la demanda de petros atando la nueva moneda a la venta de combustible en la frontera, el pago de servicios turísticos, servicios consulares y empresas públicas; no obstante, Jean Paul Leidenz advierte que “por más que existan esas obligaciones legales si no se percibe que es una reserva de valor confiable al petro le va a suceder lo mismo que al bolívar, que la gente no lo quiere tener a largo plazo”.
El financiamiento
Tras no ahorrar durante los años en que el petróleo se cotizó a altos precios, despilfarrar el dinero en proyectos que no son capaces de exportar, endeudarse velozmente y multiplicar por cinco la deuda en dólares entre 2004-2015, Venezuela enfrenta un severo déficit de divisas.
El petróleo, que provee 96 de cada 100 dólares que ingresan al país, se mantiene en un nivel que no permite mayor oxígeno porque la extracción de barriles ha caído vertiginosamente; por lo tanto, hay un severo recorte de las importaciones y el gobierno está atrasado en el pago de 1.562 millones de dólares a los inversionistas que adquirieron bonos de la nación.
Para aliviar el peso de los pagos de la deuda, aumentar las reservas internacionales a montos adecuados y elevar las importaciones de materia prima para que las empresas aumenten la producción, el país necesita al menos 15 mil millones de dólares en financiamiento.
Nicolás Maduro se mostró satisfecho con lo recaudado en la preventa del petro donde, según la versión oficial, inversionistas de Rusia y Qatar estuvieron dispuestos a desembolsar dólares y apostar por la criptomoneda: “Haber llegado a 735 millones de dólares en 20 horas dice que vamos bien (...) Tremendo golpe pues, un bombazo”.
Jean Paul Leidenz explica que si se venden los 82 millones de petros al 100% de su valor, establecido en 60 dólares, se podrían recaudar cerca de 5 mil millones de dólares, pero agrega que “ese es el valor facial, tomemos en cuenta que la deuda de PDVSA, la empresa petrolera del Estado, se transa a 80% de descuento y se trata de una empresa que a pesar de todos sus problemas tiene flujo de caja; el petro no tiene flujo de caja porque está respaldado por un petróleo que no se está produciendo. Uno pensaría que una vez que culmine la oferta privada y el petro comience a transarse en el mercado, va a haber un descuento muy alto”.
Pero la apuesta de Nicolás Maduro es bastante elevada. El martes en la noche aseguró: “Aquí llegó el petro y las cosas tienen que hacerse de otra manera, de una nueva manera. Un nuevo tiempo económico está naciendo para Venezuela”.
