WASHINGTON.- Félix Maradiaga, uno de los líderes de las protestas que se registran en Nicaragua, y contra quien la justicia de ese país dictó una orden de captura, afirmó este miércoles en Washington que está dispuesto a regresar a Managua y a dar su vida, si es necesario, con el fin de lograr la libertad de esa nación que gobierna Daniel Ortega.

En un diálogo exclusivo con DIARIO LAS AMÉRICAS, este profesor universitario por más de 12 años, señaló que está seguro de que apenas arribe a Nicaragua las autoridades policiales procederán a ponerlo en prisión bajo acusaciones de alteración de la paz y otros supuestos delitos.

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En efecto, la Policía Nacional sindica a Maradiaga de organizar “bandas delincuenciales” desde el día en que estalló una de las protestas civiles más fuertes en la historia nicaragüense. También se le acusa de narcotráfico, terrorismo, asesinato y otros delitos conexos.

“Estas acusaciones que me hace el régimen de Daniel Ortega generarían risa si no fuera porque provienen de un régimen asesino”, aseveró el activista.

Y agregó: “Yo estoy dispuesto a dar hasta mi vida, pero creo que esta marcha no necesita mártires sino ciudadanos, y si el régimen cree que con esto me va a ahuyentar de mi responsabilidad cívica de volver a Nicaragua, se equivoca”.

Maradiaga es director ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), un centro de investigación creado en 2004 y tiene estudios de posgrado y maestría en las universidades de Harvard y Yale, en Estados Unidos.

El académico se encuentra en Washington, en donde ha denunciado en varios escenarios los crímenes cometidos por el régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, y también ha instado a que se tomen acciones concretas para resolver la crisis que enfrenta ese país.

En Nicaragua la cifra de muertos y heridos sigue creciendo a raíz de la crisis sociopolítica que atraviesa esa nación centroamericana cuya población se lanzó a las calles como resultado de cambios introducidos por Ortega al sistema de seguridad social.

Informes recientes dados a conocer por organismos de protección de los derechos humanos indican que el número de personas muertas durante las manifestaciones asciende a más de 120 y en cuanto a heridos se habla de “centenares”.

La Policía vincula a Maradiaga con un mexicano identificado como Javier Carrillo, quien, según supuestas investigaciones, propuso que les facilitaría armas de fuego y municiones para ser utilizadas en las protestas.

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