LA HABANA.- La imagen de lo que parece ser una comida con amigos en casa de Miguel Díaz-Canel ha causado alboroto en las redes y controversia entre quienes ponen en duda su autenticidad, quienes ven una muestra de los lujos que disfrutan el gobernante y su entorno, y quienes creen que no hay en la foto signo escandaloso de riqueza.

En la imagen aparecen Díaz-Canel y su esposa Lis Cuesta con ropa informal, además de tres amigos, alrededor de una mesa en la que hay platos ya vacíos, algunas fuentes con comida, copas y una botella de vino, según publica DIARIO DE CUBA.

Te puede interesar

Aunque por la foto no es posible distinguir la calidad de la comida que han disfrutado el gobernante, su esposa y los invitados, su difusión ha causado enojo en un país donde el desabastecimiento y el precio de los alimentos golpea a la mayoría de las familias.

"Sin comentarios en exclusiva: ya estamos dentro de su penthouse, tomando vino Borbón cosecha 1907 (1.000€), platos criollos típicos latinos", escribe en su cuenta en Facebook Yordan Roque Álvarez. Sin embargo, no es posible distinguir el tipo de botella de la que estaban bebiendo Díaz-Canel y sus invitados.

"Y nos deja un mensaje 'somos 2: Yo y Raúl'", añade Roque Álvarez, refiriéndose a que Díaz-Canel hace el signo de la victoria con una mano.

"Lo demás es invento. Así las cosas. Cuando el pueblo ni pan tiene, el aceite no se ve y… muchas cosas básicas más. Ese es el comunismo o socialismo de todos los humildes", concluye.

"Son unos comelones y unos vaciladores a costa de la miseria del pueblo cubano", comenta por su parte Juan Echezabal, quien asegura haber sido quien difundió la imagen.

"Qué lástima que no se puede ver bien la comida para que la población tenga una idea. Pero se puede apreciar el 'salvavidas' que se manda el presidente a dedo", comenta en la cuenta de Echezabal el usuario Nivaldo Pérez Collazo, refiriéndose al abdomen de Díaz-Canel.

"Ellos disfrutan como si nada estuviese aconteciendo en un Cuba, tantos trabajadores, jubilados, amas de casa, en fin, un pueblo sufrido y sumido en la miseria, y no les importa", apunta David González Pérez.

DIARIO DE CUBA publica otros comentarios críticos como el de Marisol Falcón Martínez, quien escribió en su cuenta de Facebook: "No les da pena que el pueblo se está muriendo de hambre por culpa de ellos mismos".

"Qué falta de respeto, cuando un niño cubano lo único que puede tomarse es un refresco una vez al año aunque lo que vale son 15 pesos cubanos", dice Dayana Tabares.

En contraste, Javier Martínez Delgado considera que en la imagen "no hay nada del otro mundo, si acaso unas copas de colores bien feas".

"¿Acaso no va a comer el hombre?", pregunta. "El otro viejo si tenía estilo, champán Dom Pérignon y langostas termidor..."

"Quisiera saber qué tiene de malo esa foto, yo he estado en cenas como esas y mejores", dice por su parte Carlos Lorenzo Fernández. "Ustedes se pasan de ridiculeces, el tipo está comiendo en familia, ¿cuál es la novedad?", pregunta Luis Ángel.

"Nos guste o no, es un jefe de Estado y, para ser jefe de Estado, por lo que se conoce hasta ahora, él y sus hijos viven discretamente si se compara con el nivel de vida de los Castro Ruz. Para hacer política no podemos pensar con el corazón, tenemos que pensar con la cabeza", opina Carlos Pereda Martínez.

"Caballero, ¡ubíquense! El problema es que este pueblo no está acostumbrado a que la vida de sus dirigentes esté en la palestra pública, pero eso lo hacen todos (…) En este país hay personas que comen hasta mejor que eso. ¿No queríamos tener internet?", dice Niuvis Rodríguez, apuntando al un creciente dolor de cabeza de las autoridades cubanas: un mayor grado de exposición pública gracias a las nuevas tecnologías.

Los funcionarios cubanos no están acostumbrados rendir cuenta de sus actos ante los ciudadanos. Han disfrutado durante décadas del secretismo y la sospechosa exageración de la privacidad fomentados para ellos por el régimen.

Por ello, las filtraciones sobre lujos o privilegios en un país donde la mayoría sobrevive con menos de 30 dólares al mes causan indignación.

"Con el valor de esa botella revolucionaria, cuántos sacos de harina (se comprarían) para el pan", comenta sobre la foto de Díaz-Canel José Miguel Barrios.

FUENTE: DIARIO DE CUBA

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con que las policías de Florida entreguen los indocumentados a las autoridades de inmigración?

Las Más Leídas