WASHINGTON.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que los recientes anuncios del régimen cubano sobre una posible apertura a inversiones de la diáspora y de empresas estadounidenses resultan insuficientes para resolver la profunda crisis económica que atraviesa la isla.
Durante declaraciones a la prensa desde el Despacho Oval, Rubio sostuvo que las medidas anunciadas por Cuba no representan reformas estructurales capaces de transformar el modelo económico centralizado que ha predominado durante décadas bajo el sistema comunista.
"Drástico"
“Lo que anunciaron ayer no es suficientemente drástico. No va a solucionar el problema”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense, quien compareció junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin.
Rubio argumentó que la economía cubana ha dependido históricamente de subsidios externos para sostenerse. Según explicó, durante décadas el sistema sobrevivió gracias al apoyo financiero de la desaparecida Unión Soviética y posteriormente a los envíos energéticos y económicos provenientes de Venezuela.
“Es una economía que ha sobrevivido gracias a subsidios externos. Hoy esos apoyos prácticamente han desaparecido y el sistema enfrenta graves problemas estructurales”, señaló el secretario de Estado, al tiempo que cuestionó la capacidad del liderazgo del régimen para implementar reformas profundas.
"Relación comercial"
Las declaraciones se producen después de que el viceprimer ministro cubano, Óscar Pérez-Oliva Fraga, indicara en una entrevista con la cadena NBC que La Habana estaría dispuesta a mantener una relación comercial “fluida” con empresas estadounidenses y con cubanos residentes en el exterior.
El funcionario cubano atribuyó las dificultades económicas de la isla al embargo estadounidense, vigente desde 1962, al afirmar que dicha política limita el acceso a financiamiento internacional, tecnología y mercados.
El secretario de Estado también ha señalado en diversas ocasiones que Washington considera que la crisis que vive la isla es consecuencia directa del modelo económico y político impuesto por el régimen, el cual —según afirmó— ha impedido el desarrollo de una economía funcional y ha deteriorado las condiciones de vida de la población.
Las tensiones entre Washington y La Habana se han intensificado en los últimos meses, en medio de la presión de la administración Trump sobre el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel y de las crecientes dificultades económicas que enfrenta el país caribeño.
En este contexto, la Casa Blanca ha reiterado que cualquier normalización de relaciones con la isla dependerá de reformas profundas que permitan mayor libertad económica y política para el pueblo cubano.
FUENTE: Con información de Europa Press