Un niño cubano que nació en la Selva de Darién, a quien bautizaron con el mismo nombre del bosque ubicado entre Colombia y Panamá, cumplió dos años aún sin culminar la travesía que iniciaron sus padres con su hermano mayor en abril de 2019, informó un reporte de Martí Noticias.
Su madre, Gladys Pérez, quien se encuentra en un sitio de escala obligatoria en el recorrido a Estados Unidos, el cual prefirió no revelar, recordó que Darién nació en abril de 2019 en plena selva, y el parto fue asistido por una enfermera cubana que viajaba con el grupo de migrantes.
"Yo siempre agradezco a Dios que mi hijo esté sano y estemos sanos los dos, porque fue una experiencia muy difícil haberlo tenido en la selva sin ninguna condición (…) hasta ahora se siente bien, él es chiquito, por lo menos está alegre", afirmó Pérez al medio estadounidense.
La madre dijo que por el momento Darién se la pasa "jugando con su hermanito", aunque la situación no ha sido fácil para la familia, pues debido a su condición de migrantes no han podido inscribir a los pequeños en ninguna escuela.
"Mientras mi esposo trabaja, no puedo trabajar, porque quién me cuida a los niños", afirmó, y añadió que espera una visa para poder viajar a Estados Unidos, donde aspira a que comiencen los estudios sus hijos.
En el momento del parto, Pérez llevaba seis horas de camino entre Caná y Metetí, Panamá, cuando comenzó a gritar por los dolores, según narró entonces a DIARIO DE CUBA José Lino Asencio López, uno de los 53 presos políticos liberados en 2015 como parte de las negociaciones entre los gobiernos de Barak Obama y Raúl Castro.
"A hombros la cargamos durante ocho horas más hasta Metetí. Solicitamos una ambulancia, pero llegó diez horas después, cuando la mamá ya había parido con la ayuda de una enfermera cubana", agregó el cubano.
El nacimiento de Darién fue noticia en numerosos medios de prensa en 2019.