viernes 12  de  julio 2024
MIGRACIÓN CUBANA

Nueva ley migratoria busca diluir el exilio histórico

El ciudadano cubano “emigrado” lo seguirá siendo, a menos que solicite un cambio como “Residente en el Exterior” y cumplir con los requisitos en la nueva Ley

Por Yolanda Ojeda

MIAMI. - La norma que el régimen cubano plantea en el nuevo proyecto de Ley de Migración, de darle un estatus de “residente en el exterior” a quienes hasta ahora han sido considerados “emigrados” tiene propósitos muy claros de controlar a las comunidades fuera de la Isla, aseguran expertos consultados por DIARIO LAS AMÉRICAS.

La dictadura se reserva la potestad de decir quién puede o no optar a ese supuesto beneficio limitando con ello la integración de los cubanos en el exilio con “ganchos legislativos” que buscan favorecer al Partido Comunista y no al pueblo, coincidieron los analistas.

Sobre lo que realmente significa el anteproyecto de la nueva ley de migración que ofrece otra “ventana” para la figura de emigrado, el secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), Orlando Gutiérrez Boronat dijo que “el régimen busca controlar a las comunidades cubanas fuera de la Isla, cerrando el espacio alternativo que constituye el exilio”.

En el proyecto de Ley se señala que ciudadanos cubanos que hoy tienen la condición de emigrados podrán solicitar por escrito que se reconsidere su estatus de residente en el exterior, pero esto no se hace de manera automática, debe primero cumplir con los requisitos que se determinan en la normativa y esperar su aprobación.

En opinión de Gutiérrez Boronat se establece de esa manera un control “para obstaculizar la integración en una sola fuerza, entre los cubanos que salen ahora del país y el exilio histórico”.

El Ministerio del Interior de Cuba dijo que el nuevo proyecto legislativo tiene como objetivo "establecer las bases encaminadas a regular un sistema migratorio actualizado que se corresponda con los postulados constitucionales (…)”. Frente a esta postura el analista y académico destacó que el régimen necesita nutrirse económicamente de la población sin que esto lo afecte políticamente y por eso los nuevos anuncios.

En este sentido el activista Gutiérrez Boronat coincide con quienes han señalado que el interés del régimen es que buena parte de los emigrados, además de enviar remesas a sus familiares, salven la economía de Cuba con sus inversiones.

Actualmente, los cubanos que dejan el país y no regresan en 24 meses pierden su condición de residentes y con ella, muchos derechos inherentes a la propiedad, lo que fue suprimido en el proyecto de ley.

En torno a la propuesta de que no será necesario residir en Cuba para heredar propiedades en la Isla enfatizó Gutiérrez Boronat, mirar esto con mucho cuidado porque no hay beneficio alguno. “El objetivo del régimen es mantener e incrementar la dependencia del cubano fuera del país, de silenciarlo y diluir el concepto de exilio”.

Derechos individuales

Por su parte el abogado, especialista en temas migratorios, Santiago Alpízar puntualizó que los ajustes que se proponen en la legislación migratoria cubana, para adaptarlos a la realidad, “son los que debe haber siempre en el marco de una ley que corresponda a un país normal en donde se respeten los derechos individuales y el libre movimiento”.

Sin embargo, “el régimen sigue utilizando esta o cualquier otra legislación con el fin de determinar quién puede o no residir en Cuba. Si no fuera de otra manera ellos admitirían el libre flujo de los cubanos hacia la isla, sin ningún tipo de restricción por razones ideológicas o de posiciones políticas”.

Alpízar cuestiona que, en el caso cubano, la residencia haya sido la categoría escogida por el régimen para condicionar el ejercicio de los derechos en el país.

En ese sentido considera que el proyecto propone continuar reproduciendo la lógica de limitar los derechos de las personas que decidan vivir fuera de Cuba

“Así que podrán poner la ley con lo que quieran. La forma es la voluntad y la manera en que la aplican y no creo que sea distinta a lo que le interese y le convenga al Partido Comunista de Cuba”, refirió el experto en casos migratorios.

“He dicho que esta nueva Ley de Inmigración y también los ajustes que han hecho con relación al derecho hereditario en Cuba o sea al derecho sucesorio, no es otra cosa que una carnada a los insulsos que pretendan invertir en Cuba considerando, que ha habido algún cambio positivo en la posición del Partido Comunista hacia la inversión y la propiedad privada. Ellos no respetan la propiedad. Su único propósito es salvarse de la profunda crisis de gobernabilidad-administrativa a través de estos ganchos legislativos que no tienen otro propósito que no sea el de favorecer los intereses de la familia Castro que mantiene un régimen feudal en la isla de Cuba”

Alpízar dijo, “mi recomendación es que nadie invierta en Cuba hasta que no haya una sociedad transparente, sin corrupción, sin corruptelas y en donde cada quien pueda tener la seguridad jurídica de que su inversión no va a ser expropiada o decomisada por la voluntad de un miembro del Partido Comunista o de la dirección de la dictadura comunista”.

Ambos analistas ratificaron que la condición de emigrado permanecerá vigente, incluso así está previsto en el proyecto de Ley. Solo si se hace una solicitud expresa, una persona puede optar por el estatus migratorio de residente en el exterior.

Categorías migratorias

Entre las categorías migratorias de Cuba se precisa que el residente en el exterior tiene tres subcategorías:

  • Residente en el exterior (sin residencia en la Isla)
  • Emigrados (son los que con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley ostentaban esta condición)
  • Inversores y de negocios (son los que participan en el modelo económico cubano a partir de las modalidades aprobadas por la Ley)

En la categoría de residentes en territorio cubano se crea la residencia efectiva migratoria que se alcanza cuando los ciudadanos cubanos y los extranjeros con residencia transitoria permanecen la mayor parte de su tiempo en el territorio nacional y demuestren arraigo en el país.

Aún está por verse el alcance del tema de la nacionalidad. Los cubanos tienen prohibido entrar al país con otro pasaporte que no sea el cubano. Pero el proyecto de ley señala que pueden entrar con otra nacionalidad. Pero quienes opten por esta decisión “no pueden identificarse en Cuba como ciudadanos cubanos, y a los efectos de la entrada y salida están sujetos a la presentación del pasaporte extranjero correspondiente”, lo que ha sido denunciado como un despojo automático de la nacionalidad, aunque Cuba lo ha negado.

Es decir, habrá que esperar la aprobación de la ley con su reglamento, pero desde ya se observa que los derechos civiles seguirán estando limitados por la discriminación política implantada por el régimen de Cuba, coincidieron el analista Gutiérrez Boronat y el abogado Santiago Alpízar.

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FUENTE: PROYECTO LEY MIGRACIÓN CUBA / ENTREVISTAS AL ANALISTA ORLANDO GUTIÉRREZ BONORAT Y EL ABOGADO SANTIAGO ALPÍZAR/ DIARIO LAS AMÉRICAS

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