MANAGUA.- Las elecciones municipales de Nicaragua fueron presuntamente avaladas por el informe preliminar del grupo de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), al informar que pese a ciertas irregularidades no percibían que fueran “afectadas en lo sustancial”.

En la jornada electoral del domingo 5 de noviembre, el partido gubernamental Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) sumó 135 alcaldías del país, otorgó 11 a su principal aliado el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), seis más a Ciudadanos por la Libertad y uno a la Alianza Liberal Nicaragüense; para un total de 153 municipalidades.

El jefe de misión de la OEA, Wilfredo Penco, quien ya había observado anteriormente elecciones en Nicaragua, cuando dirigió un organismo vinculado al chavismo en Venezuela, omitió en su informe el masivo abstencionismo calculado en 80% por opositores y observadores independientes. Tampoco reportó el colapso del sistema electoral por el control de Daniel Ortega y su partido sandinista que tiene sobre él, y escuetamente señaló la maniobra electoral del llamado “ratón loco”.

La presidenta del Movimiento Renovador Sandinista, Ana Margarita Vijil, señaló que el informe leído por Penco “no toca el centro del problema que es la ausencia absoluta de confianza de los nicaragüenses en el sistema electoral y en quien lo aplica. Mientras no cambia quien lo aplica, vos puedes tener la mejor ley del mundo pero va ser papel mojado.

“Necesitas tener confianza en quienes está en las mesas electorales y el Consejo Supremo Electoral. El informe se asombra porqué la gente prefiere a los medios de comunicación para hacer denuncias y no en las autoridades, pero es por eso, la falta de confianza en las instituciones”, añadió Vigil.

Vijil calificó el reporte de Penco como tecnocrático, “muy flojo”.

Al menos seis municipios del norte del país y la costa del mar Caribe fueron testigos de protestas contra los resultados electorales que, según los manifestantes, no corresponden con la voluntad del pueblo. El saldo de las violentas demostraciones suma cinco muertos, decenas de heridos y casas incendiadas, entre otros sucesos.

En su informe, Penco lamentó los hechos y exhortó al país a resolver las disputas por medio de los canales cívicos, al mismo tiempo que instó a las autoridades a castigar a los responsables, pero obvió que el origen de las protestas esté dado por irregularidades del proceso electoral.

Los miembros de la misión de la OEA acudieron a787 Juntas Receptoras de Votos (JRV) en 393 Centros de Votación. Visitaron los 15 departamentos y dos regiones autónomas del Caribe en el país pero su presencia fue considerada ex temporánea porque un primer grupo de tres jefes de observación llegaron a inicios de octubre y el resto a finales de ese mismo mes.

El informe reportó que hubo normalidad en la apertura y cierre de las mesas electorales, escuetamente mencionó el llamado ratón loco, que es la reubicación de votantes independientes u opositores en una circunscripción que no le corresponde y detectó problemas en las actas de escrutinio.

La OEA reconoce que el Consejo Supremo Electoral presentó los resultados acta por acta, lo que contribuye a la transparencia del proceso, pero sugiere que las imágenes de las actas escaneadas sean públicas y cualquier ciudadano pueda verlas.

El organismo recomienda aprobar un reglamento que defina el nombramiento de los miembros de las mesas electorales y garantice la participación de la totalidad o de la mayoría de los partidos políticos en las elecciones, para evitar una presencia mayoritaria de una sola organización.

El informe dice que la OEA recibió denuncia de que algunos partidos políticos usaron ilegalmente nombres de personas para incluirlas como candidatos y así completar las listas que exige la Ley Electoral; así como el uso de recursos públicos del partido gobernante para hacer campaña política, lo cual es penado por ley.

También reiteraron que debe mejorarse el acceso de todos los partidos políticos a los medios de comunicación durante la campaña electoral, los cuales en su mayoría son dominados por la familia de Ortega.

La misión identifica "avances importantes" en el proceso electoral y "hemos constatado las denuncias" recibidas, lo que demuestra que hay espacio para mejorar el sistema, por lo cual sugieren una reforma electoral "que brinde mayor consenso y seguridad a los partidos políticos y a la ciudadanía".

Por otra parte, el informe mencionó las denuncias de intimidación y acoso que sufrieron los pobladores de parte del aparato político del FSLN, a través de la Juventud Sandinista (JS) y los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), para que fuesen a votar por ese partido bajo la amenaza de no recibir los beneficios de los programas económicos y sociales públicos.

La oposición reclama que el informe no menciona la inclusión de fallecidos en el padrón electoral, la inclusión de votantes que pertenecían a sus circunscripciones pero que “arbitrariamente fueron excluidos por el poder electoral dominado por el sandinismo, al ser considerados independientes u opositores”.

La embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Laura F. Dogu, dijo que todavía debe leer detenidamente el informe. “Es importante notar que durante el día de las votaciones todo pasó bien, pero que luego se conocieron incidentes de violencia, lo cual es lamentable”.

“El informe de la OEA incluye varias recomendaciones para cambios sistémicos, pero han notado varias cosas que han mejorado (…). Aquí en Nicaragua hay que dedicar tiempo a estudiar este informe y vamos a hacerlo en Estados Unidos para tratar de entenderlo un poco más”, añadió la embajadora.

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