SAN JOSÉ.- Una decena de organizaciones de oposición de Nicaragua en el exilio remitieron una carta a la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que alertaron sobre la escalada de la dictadura de la pareja Ortega-Murillo y urgieron una “respuesta coordinada” de los Estados democráticos sobre la situación.
La misiva fue enviada en momentos en que la organización hemisférica informó que evalúa convocar una reunión de cancilleres de la región para evaluar la crisis de derechos en Nicaragua, agravada a partir de la posición de Ortega de afianzar su régimen dictatorial.
"Esta acción responde, entre otros hechos, a las recientes declaraciones de Daniel Ortega en las que afirmó que en Nicaragua no habrá elecciones", dijeron las organizaciones en el exilio.
La postura de Ortega, que mantiene el poder en Nicaragua desde 2007, confirma el cierre definitivo de cualquier posibilidad de alternancia democrática, según los opositores.
Nicaragua en crisis desbordada
“Representa una ruptura frontal con los principios esenciales del sistema interamericano; en particular, el respeto a la voluntad popular, la soberanía ciudadana y el derecho de los pueblos a elegir libremente a sus autoridades" dijeron las organizaciones firmantes entre las cuales están la Unidad Nacional, Ciudadanos por la libertad y Unamos.
La carta expone que la crisis nicaragüense ha pasado de una falta de legitimidad democrática a una usurpación sostenida del poder mediante la eliminación de garantías fundamentales, la persecución política, el exilio forzado, la desnacionalización arbitraria, la persecución religiosa, el cierre de los espacios de participación ciudadana y la represión.
Las organizaciones alertaron además que existen millones de nicaragüenses sometidos a la vigilancia, el terror y el silencio; familias fragmentadas por el destierro, presos políticos en condiciones inhumanas y ciudadanos despojados de su propia identidad y patrimonio.
"No les pedimos que decidan por Nicaragua; les pedimos que no permitan que una familia sustituya el poder de todo un pueblo", abogaron en el documento.
Los opositores subrayaron además que esta situación no puede ser tratada como un asunto exclusivamente interno.
Desafío para el Occidente
"Nicaragua representa hoy un desafío para la seguridad hemisférica debido a sus impactos regionales”, advirtieron en la misiva en la que mencionan los problemas que se derivan de la crisis nicaragüense como desplazamiento forzado, crímenes de lesa humanidad y violaciones sistemáticas de derechos humanos.
“El debilitamiento del Estado de derecho, las alianzas con países autoritarios y con vínculos terroristas, desprotección jurídica de miles de ciudadanos y una creciente presión sobre los países receptores de exiliados y migrantes", fueron otros aspectos resaltantes
Las organizaciones hicieron un llamado a fortalecer el seguimiento político y diplomático sobre Nicaragua, tras reconocer el peso de la convocatoria de Cancilleres y de la respuesta de la OEA, de cara a ponerle freno a la crisis que provoca cientos de exilios hacia países vecinos sin tener garantías de su integridad.
FUENTE: Con información de EFE