CARACAS.- La organización Global Empowerment Mission, dedicada a la ayuda humanitaria y la gestión de desastres en el mundo, espera quedarse en Venezuela por cinco años para prestar apoyo a los afectados de los potentes sismos, especialmente a personas que quedaron sin vivienda, afirmó su director para América Latina, Luis Velásquez.
Según el programa de asistencia, esta asociación de EEUU tiene previsto, en una primera fase, con el apoyo del gobierno de Trump y la Iglesia Católica, entregar alimentos y productos de higiene personal a los damnificados que superan las 17.900 personas, según la cifra oficial de este 18 de julio.
"Lo que pretendemos es quedarnos aquí durante cinco años apoyando a la población más damnificada, particularmente en La Guaira, que es donde más se ha tocado el terremoto", dijo Velásquez a periodistas, durante una jornada de entrega de ayudas en el sector Caraballeda, uno de los más golpeados del estado costero.
Además de alimentos y productos de higiene personal, también han aportado carpas, generadores eléctricos, así como fórmulas para bebés, según el reporte.
Apoyo tras los sismos
Velásquez señaló que llegaron al país suramericano el pasado 27 de junio, tres días después del doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5, y ya han podido entregar sus donaciones en 11 comunidades de la región costera.
"La gente recibe la ayuda con gratitud porque realmente han sido afectados, la mayoría no tienen trabajo, no tienen ingresos, no tienen qué comer y nosotros nos sentimos bendecidos de poder ayudarlos, a la población de Venezuela", añadió.
Las cajas, prosiguió, contienen 20 artículos como frijoles, arroz, mermelada, atún, salchichas, agua, sopas instantáneas, entre otros.
"La meta es que podamos entregar ayuda para 5.000 familias diarias (...) Eso significa para 20.000 personas al día", subrayó.
La organización trabaja en otras áreas como reconstrucción de ventanas, de viviendas, proyectos en agricultura, en el área industrial, comercial, que, de acuerdo a Velásquez, se empezarán a abordar a partir de agosto.
"Mientras haya vida, hay esperanza y esta crisis es una gran oportunidad para pensar, para reinventarse, para luchar", expresó.
Afectados sin vivienda
Por su parte, Yelitza Serrano, de 49 años, expresó su agradecimiento por la ayuda, de la que se enteró a través de las redes sociales, según dijo a los periodistas.
Por el momento, Serrano está durmiendo a las afueras de su casa, que "está en riesgo", y no ha querido trasladarse a un refugio porque considera que hay personas en peores situaciones que la suya tras los terremotos.
También Andreína Albarrán, otra afectada, agradeció las donaciones y espera que otros países sigan aportando a todos los afectados en La Guaira.
Albarrán aseguró que desde el doble terremoto no ha podido trabajar porque, al igual que su esposo, se dedicaba al comercio en las playas que eran visitadas especialmente por los caraqueños, antes de la tragedia.
"Nos quedamos sin empleo y por eso es que pedimos a todos los Estados que se unan apoyando a Venezuela, a La Guaira", insistió.
FUENTE: Con información de EFE, globalempowermentmission.org