Especial

LA HABANA.- A una cuadra del mausoleo donde reposan los restos de Ernesto Guevara en la ciudad de Santa Clara, 280 kilómetros al este de La Habana, hay una ciudadela de chozas de ladrillos sin repellar y tejas acanaladas de zinc.

Mientras los ómnibus de turistas hacen una escala antes de continuar su viaje a los hoteles ubicados en Cayo Santamaría, vecinos del barrio marginal ofertan ropas piratas y quesos caseros, en un improvisado 'pulguero' [flea markert] desde donde se divisa la efigie de bronce del guerrillero argentino.

El régimen verde olivo fundado por Fidel Castro denomina a Santa Clara como 'la Ciudad del Che'. Por toda la localidad se ven vallas publicitarias con imágenes y frases de Guevara.

Cuando usted le pregunta a cualquier cubano una valoración de Ernesto Guevara, la mayoría responde con frases trilladas. Hiram, residente en la ciudadela cercana al monumento a Guevara, critica abiertamente el desempeño del Gobierno y confiesa tener planes de emigrar a Uruguay.

Pero cuando habla del Che, se quita su gorra azul prusia de los Yankees de Nueva York y comenta que "el tipo tenía huevos. Pudo vivir del cuento, pero prefirió luchar por lo que creía. Y eso merece respeto".

Richel, joven de complexión atlética y amante del reguetón de Chocolate y el Micha, no se considera revolucionario, pero en su hombro derecho tiene un tatuaje del Che Guevara. "Me costó 30 fulas (cuc). Si el Che estuviera vivo, esa partía de descarados que ahora nos gobiernan estuvieran presos. Es la única figura de la revolución que aprecio. Fidel no me cuadra. Fue un manipulador y prometió un montón de cosas que nunca cumplió".

Disidentes y ciudadanos que discrepan del sistema de ordeno y mando imperante en la Isla, califican al Che Guevara como un 'comunista extremista y desalmado asesino'. Apoyan su tesis con los más de 500 fusilamientos en juicios sumarísimos que instauró Guevara en la fortaleza La Cabaña, al este de La Habana, cuando fue su jefe militar.

El Che estaba convencido de que se necesitaba una maquinaria brutal para exterminar al enemigo ideológico. No tenía remordimiento ni compasión con el oponente. El 11 de diciembre de 1964 en un discurso en la ONU expuso públicamente su opinión sobre los paredones de fusilamientos:

"Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte. Nosotros sabemos cuál sería el resultado de una batalla perdida y también tienen que saber los 'gusanos' cuál es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba".

Su radicalismo, que rozaba en lo criminal, no fue óbice para que la autocracia castrista lo convirtiera en un ícono. Todas las mañanas, alumnos entre 5 y 14 años, en los patios de sus escuelas corean el lema 'Pioneros por el comunismo, seremos como el Che'.

Ernesto Guevara ha pasado de símbolo revolucionario a mercadotecnia publicitaria. En comercios por divisas de cualquier provincia y en las tiendas de los hoteles, usted puede comprar mercaderías con la imagen del Che. Desde afiches y libros hasta ceniceros y camisetas. Esa estrategia comercial no es gratuita. Si alguien le ha sacado dinero a la figura del Che es Aleida Guevara March, su hija mayor, quien creó una fundación con el nombre del padre.

Rubén, una persona que conoce al dedillo los chanchullos de la Fundación Che Guevara, cuenta que "a la gorda (Aleida) no se le escapa una. Hace cinco años, una editorial sudamericana de izquierda publicó un libro sobre el pensamiento de su padre y ella la demandó para que pagaran la coima. El Che habrá sido muy honesto, pero a sus descendientes les deslumbra el dinero".

Daniel, fan a las motos Harley-Davidson, recuerda que ellos tenían un club de Harley y los fines de semanas se reunían. "Después de muchísima burocracia pudimos organizar un festival de motos Harley-Davidson en Varadero a donde acudieron motoristas de otros países. Dos hijos del Che, Camilo y Ernesto, vieron el filón del negocio y se apropiaron del mismo. Apadrinados por la firma Gaviota, abrieron un bar en divisas en La Habana y alquilan motos de la famosa marca, compradas nuevas, para realizar tours por Cuba. Cobran de 2.500 a 3.000 dólares. Han adulterado la historia, porque el recorrido que hizo el Che por Sudamérica fue en una moto Norton 500 de 1939".

Carlos, sociólogo, destaca "que se van creando reflejos condicionados que terminan beatificando a personajes de la revolución que luego en la adultez uno reconoce como culpables del desastre nacional. Con el Che pasa eso. Sus errores como ministro son minimizados".

La propaganda castrista celebra el 14 de junio de 1928 como natalicio de Ernesto Guevara. Pero el biógrafo estadounidense John Lee Anderson señala que ese certificado de nacimiento es falso y que el Che nació un mes antes. Según Anderson la razón habría sido ocultar el estado de embarazo de Celia de la Serna, madre del Che, al momento de casarse con Ernesto Guevara Lynch, el 10 de diciembre de 1927, cuando tenía 3 meses de gestación.

En las escuelas primarias de Cuba se cuenta que Guevara murió asesinado el 8 de octubre de 1967 en el caserío boliviano de La Higuera. Los textos escolares destacan que pudo ser capturado en Quebrada del Yuro, luego de ser herido en una pierna, porque su fusil automático se averió. La historia real es otra.

Uno de sus captores vive en Estados Unidos y se llama Félix Rodríguez. En el otoño de 1967 era un agente de la CIA que instruía a los soldados bolivianos en tácticas contra insurgencia. En un chalet sin grandes pretensiones arquitectónicas, en la Pequeña Habana de Miami, un museo de la Brigada 2506 honra a la tropa de cubanos que enfrentaron en Bahía de Cochinos al ejército de Fidel Castro.

En ese chalet, Félix Rodríguez cuenta que el Che estaba herido, andrajoso, con su fusil inutilizado y muy decepcionado por no tener comunicación con La Habana. Aún le quedaban balas en su pistola y cuando se entregó a sus enemigos les dijo: "Valgo más vivo que muerto".

Rodríguez así también lo creía. Pero las órdenes superiores eran ejecutarlo, lo que ocurrió el 9 de octubre de 1967 y no el 8, como conmemora el régimen cubano, y posteriormente al enterrarlo en la pista del aeropuerto de Vallegrande.

Pero se ha construido un mito. Y es que el Che Guevara funciona mejor de negocio que como ideología.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario