RIO DE JANEIRO.- La Justicia brasileña pidió investigar al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, acusado de corrupción en varios casos, por ayudar supuestamente a la constructora Odebrecht a obtener obras en Cuba, aseguró el diario Estado de Sao Paulo citando documentos judiciales bajo secreto.
Entre las 25 solicitudes hechas por la fiscalía brasileña al Tribunal Supremo y que están aún bajo secreto judicial se mencionan también a Odebrecht por obras realizadas en Venezuela, así como por la presunta financiación ilegal de campañas presidenciales en Perú y El Salvador, según el rotativo. Las sospechas en estos tres últimos casos ya habían sido mencionadas con anterioridad.
Estado aseguró haber tenido acceso a las últimas 25 solicitudes vinculadas con las recientes denuncias dadas a conocer en el enorme escándalo de corrupción de Odebrecht, que se ha extendido de Brasil a varios países latinoamericanos.
El periódico fue el primero en revelar la semana pasada detalles sobre la lista de un centenar de políticos brasileños denunciados por corrupción por la empresa en su cooperación con la Justicia.
El juez del Supremo a cargo de las investigaciones en esa corte, Edson Fachin, autorizó después la publicación de casi todas las denuncias apuntando al interés público, pero mantuvo esos 25 casos bajo secreto judicial.
Según Estado, uno de ellos incluye el pedido de investigar a Lula y al exgobernador del estado de Minas Gerais Fernando Pimentel por su presunta intervención para ayudar a Odebrecht a obtener las obras del Puerto de Mariel en Cuba.
La empresa brasileña es la principal constructora del megapuerto ubicado unos 40 kilómetros al oeste de La Habana.
El Puerto de Mariel es el principal proyecto de infraestructura impulsado por la Cuba socialista en décadas. El Gobierno de Raúl Castro ha creado ahí una zona franca que aspira a convertir en un eje comercial regional como parte de sus reformas de mercado para intentar superar la crónica crisis económica en la isla.
Como es habitual en Cuba, las obras de Mariel fueron concedidas sin licitación pública. Los Gobiernos de izquierdas de Lula (2003-2010) mantuvieron en aquel entonces buenas relaciones con La Habana.
Lula es uno de los acusados más conocidos en la megacausa "Lava Jato" (Lavado de autos) en Brasil, que investiga a empresas que pagaron sobornos para obtener contratos con la petrolera estatal Petrobras.
Como parte de "Lava Jato", Odebrecht, la principal constructora de América Latina, admitió en diciembre haber pagado sobornos por más de 785 millones de dólares en 11 países además de en Brasil, diez de ellos de la región, para obtener obras públicas.
En el caso peruano, la Justicia brasileña pide investigar ahora la supuesta entrega de tres millones de dólares de Odebrecht en 2010 a la campaña electoral del después electo presidente, Ollanta Humala (2011-2016), a pedido del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula. Odebrecht tiene a su cargo desde hace años grandes proyectos de infraestructura en Perú.
El caso de El Salvador las denuncias aluden al presunto pago de 5,3 millones de dólares a uno de los asesores electorales brasileños del presidente Mauricio Funes (2009-2014) durante su campaña electoral.
Las denuncias son parte de las llamadas "delaciones premiadas", los acuerdos de cooperación judicial firmados por 78 ejecutivos de Odebrecht para obtener beneficios en sus propios juicios. El Tribunal Supremo debía aprobar las investigaciones a los alrededor de 100 políticos denunciados porque muchos de ellos tenían fuero privilegiado.
Las denuncias, conocidas como la "delación del fin del mundo", comprometen desde la semana pasada a prácticamente toda la clase política brasileña. Ocho ministros del Gobierno conservador de Michel Temer están incluidos en la llamada "lista de Fachin", así como tres gobernadores regionales, decenas de parlamentarios y los cinco ex presidentes vivos.
FUENTE: dpa