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El pasado 25 de julio el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció un nuevo plan para acabar con la hiperinflación y dejar atrás la profunda recesión que comenzó en 2014. El mandatario afirmó que se trata de “un programa que hemos venido elaborando de manera detallista, de manera milimétrica, incorporando propuestas de diversos sectores, pensadores económicos, economistas de Venezuela, de América Latina, de América del Sur, activando un proceso que nos lleve a un nuevo comienzo, a un desencadenante en la materia económica del país”.

No obstante, expertos y firmas que hacen un seguimiento constante a la economía venezolana pronostican un rotundo fracaso. Ecoanalítica afirma que a simple vista, el plan “luce heterodoxo, tardío e insuficiente”; Francisco Rodríguez, analista de Torino Capital, señala que “carece de objetivos monetarios y fiscales necesarios para estabilizar los niveles de precios” y Síntesis Financiera sostiene que las medidas no “definen un contexto estabilizador”.

El plan contiene seis puntos esenciales. Una reconversión que restará cinco ceros a la moneda y lo que actualmente cuesta 100 mil bolívares pasará a costar un bolívar. Anclaje de la moneda al petro (una criptomoneda creada a finales del año pasado por el gobierno venezolano). Flexibilización de la Ley de Ilícitos Cambiarios, eliminación de los aranceles e impuestos para la importación de maquinaria e insumos, traspaso de parte de las reservas de petróleo al Banco Central y un censo de vehículos que apunta hacia un aumento de los precios de la gasolina.

La inflación

La hiperinflación, que de acuerdo a las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, podría alcanzar este año un millón por ciento, se origina porque el gobierno no tiene suficientes recursos para cubrir el gasto y recurre a una masiva emisión de dinero para tapar el déficit. El plan anunciado por Maduro no aborda este desequilibrio.

Francisco Rodríguez afirma que el programa de estabilización “debería incluir el compromiso de limitar el financiamiento monetario del déficit” y detallar cómo hará el gobierno para cubrir sus gastos. Al mismo tiempo, Ecoanalítica considera que “ninguna de las medidas se ocupa de disminuir el déficit fiscal que es financiado con emisión monetaria por parte del Banco Central”.

La resta de ceros a los precios y la moneda facilitará las transacciones que hoy se dificultan enormemente por el excesivo tamaño de las cifras (un refresco cuesta cuatro millones de bolívares) pero de persistir la inflación al poco tiempo se perderá este beneficio.

“A la tasa actual de inflación el billete de mayor denominación comprará 0,2 dólares a finales de año”, indica Francisco Rodríguez y Ecoanalítica sostiene que “mientras exista hiperinflación, todo intento de reconversión es fútil. Según nuestras estimaciones, en tan sólo trece meses sería necesario volver a reconvertir cinco ceros más”.

Billetes y medidas economicas de Maduro
Nicolás Maduro muestra los nuevos billetes al momento de anunciar la decisión de reducir cinco ceros al bolívar venezolano.
Nicolás Maduro muestra los nuevos billetes al momento de anunciar la decisión de reducir cinco ceros al bolívar venezolano.

El anclaje

Nicolás Maduro afirmó que a partir del próximo 20 de agosto el bolívar estará anclado al petro, la criptomoneda que el gobierno ha tratado de introducir desde el año pasado. A diferencia del dólar o el euro que se imprimen en billetes y monedas, las criptomonedas como el petro son completamente digitales, se movilizan a través de internet y para evitar las falsificaciones se utiliza un sistema que comprueba cada transferencia en un libro de contabilidad público llamado cadena de bloques. De acuerdo con el decreto que detalla su creación, el petro tiene como respaldo las reservas de crudo extrapesado del Campo 1 del Bloque Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco.

“Un nuevo sistema monetario del bolívar soberano anclado a la criptomoneda el petro, para estabilizar y cambiar la vida monetaria y financiera del país de manera radical”, dijo Nicolás Maduro.

Hasta ahora el petro no ha comenzado a cotizarse, su compra forma parte de las transacciones prohibidas por las sanciones de Estados Unidos y los barriles de petróleo que lo respaldan están bajo tierra en momentos en que la producción de petróleo de Venezuela registra una caída de 31% en los últimos doce meses.

Síntesis Financiera indica en su último informe que “el supuesto anclaje al petro ilustra cómo una unidad monetaria endeble se hará más débil precisamente por la ausencia de asidero. La credibilidad y la confianza en el dinero viene de las políticas que lo sustentan y mal puede venir de su “anclaje” a una criptomoneda que todavía no llega al estadio de Blockchain y cuyas transacciones en los cuatro meses de existencia escasamente supera los 150 mil dólares”.

Francisco Rodríguez explica que “el gobierno venezolano conserva la capacidad de imprimir petros. Esto hace que anclar el bolívar al petro no sea muy diferente de anclar el bolívar a sí mismo”.

Flexibilidad cambiaria

Las medidas incluyen el envío a la Asamblea Nacional Constituyente de un proyecto de ley que, de ser aprobado, flexibilizaría el control de cambio permitiendo que el sector privado compre y venda dólares libremente.

Aún no se conoce el contenido del proyecto, pero fuentes señalan que la idea central es permitir que las empresas petroleras extranjeras que operan en el país puedan vender dólares en este mercado a un tipo de cambio libre.

Ecoanalítica considera que si bien podría aumentar la oferta de divisas “la oxigenación de las empresas petroleras y del tipo de cambio puede tener fuertes implicaciones políticas. No todos los grupos de poder están de acuerdo, y la estabilidad cambiaria en convivencia con la hiperinflación encarecerá más la vida en términos de dólares vendidos a la tasa de mercado”.

Añade que “sin una reforma fiscal y monetaria que la acompañe, la reforma cambiaria será insuficiente” y Síntesis Financiera señala que “sería una sorpresa que esta reforma conduzca a una liberación cambiaria”.

Los impuestos

Para impulsar la inversión el gobierno anunció que eliminará por un año el pago de impuestos y aranceles a quienes importen materias primas, insumos y bienes de capital que podrían ser empleados para elevar la producción.

Empresarios consultados indican que si bien esto podría ayudar a que algunos sectores se decidan a importar insumos para aumentar la producción, es muy poco probable que este tipo de medidas tengan un efecto relevante mientras siga existiendo un control de precios que ocasiona pérdidas.

Ecoanalítica advierte que “la eliminación de aranceles tendría un fuerte impacto en la recaudación tributaria aduanal, lo cual (en ausencia de una reducción del gasto) obligaría al Banco Central a emitir más dinero para financiar el déficit”, algo que aceleraría la inflación.

Reservas bajo tierra

El tanque de divisas que tiene disponible el Banco Central de Venezuela para pagar importaciones y deuda externa experimenta una fuerte reducción que aumenta la fragilidad de la economía y presagia mayores inconvenientes en el corto plazo. Las cifras oficiales indican que en las últimas diez semanas las reservas internaciones acumulan un declive de 15% para ubicarse, al cierre del pasado 25 de julio, en 8 mil 813 millones de dólares.

En un intento por fortalecer las reservas internacionales Nicolás Maduro anunció como parte del programa de estabilización que el Banco Central recibirá “un bloque completo de reservas petroleras certificadas, se trata del Bloque Ayacucho-II, Área Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco consistente en 29.298 millones de barriles petroleros certificados”.

Al igual que con el petro, se trata de petróleo que no ha sido extraído por lo que este paso no se traducirá en lo inmediato en mayor cantidad de dólares para importar. No obstante, el Banco Central podría emitir bonos respaldados con este petróleo, aunque la posibilidad de que encuentre compradores dispuestos a correr el riesgo luce complicada.

Luis Vicente León, director de Datanálisis, afirmó en su cuenta de Twitter que “las garantías petroleras no son relevantes sin que los agentes a quienes esa garantía protege tengan ninguna posibilidad de tomarlas en caso de incumplimiento. Un petróleo en subsuelo, sin títulos y controlado por el mismo gobierno que podría incumplir...es un cero a la izquierda”.

Síntesis Financiera que señala que “los 29.298 millones de barriles del Bloque Ayacucho II no conforman los requisitos para ser incluidos como reservas internacionales”.

La gasolina

Nicolás Maduro informó que vinculará la venta de combustible para vehículos al carnet de la patria, la identificación que brinda acceso a los bonos y cajas de comida que reparte el gobierno: “Todas las personas que tengan un carro, una moto, el transporte público de pasajeros, el transporte público de carga, todo el que tenga un vehículo automotor debe acudir el viernes tres, sábado cuatro y domingo cinco de agosto a los lugares que se van a anunciar para el gran censo nacional automotor. Para una nueva política nacional energética, vinculada al carnet de la patria, el que no tenga el carnet de la patria se lo vamos a sacar”.

Aunque no hubo mayor precisión tras este anuncio todo apunta a que el gobierno contempla aumentar los precios de la gasolina e implementar subsidios a determinados grupos a través del carnet de la patria.

La gasolina venezolana es la más barata del mundo, al punto que un litro de seis octanos, la más cara, equivale a 0,00003 centavos de dólar. Ecoanalítica explica que el posible incremento “podría reducir el déficit fiscal y la necesidad del financiamiento monetario, pero en hiperinflación tendría que tratarse de un aumento periódico para no rezagarse y perder efecto”.

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