BOGOTÁ -- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este martes que Medellín será sede de una oficina del Escudo de las Américas, la alianza impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para fortalecer la cooperación regional contra el narcotráfico y el crimen organizado.
El mandatario electo reiteró además su intención de incorporar a Colombia a esa iniciativa una vez asuma el poder el próximo 7 de agosto.
El anuncio marca un giro en la política de seguridad colombiana, luego de que el país quedara fuera del lanzamiento del mecanismo en marzo, en medio del deterioro de las relaciones entre el gobierno del entonces presidente de izquierda Gustavo Petro y la administración Trump.
Colombia busca incorporarse al Escudo de las Américas
De la Espriella afirmó que su gobierno trabajará para que Colombia forme parte de la alianza, integrada actualmente por 16 países aliados de Washington, entre ellos Argentina, Ecuador y El Salvador.
La iniciativa busca coordinar acciones para combatir el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y otras amenazas a la seguridad regional. Sin embargo, México y Brasil, dos actores clave en las rutas del narcotráfico en América Latina, aún no forman parte del mecanismo.
Punto estratégico
El mandatario electo explicó que la nueva oficina funcionará en Medellín, ciudad que durante décadas fue el principal bastión del narcotraficante Pablo Escobar.
"Aquí, en Medellín, está la cabeza de la serpiente del narcotráfico y del crimen organizado", declaró ante los medios.
Aunque la ciudad ha experimentado una profunda transformación desde la caída del cartel de Medellín, las autoridades colombianas continúan enfrentando estructuras criminales que mantienen vínculos con organizaciones internacionales dedicadas al narcotráfico.
Cambio de rumbo en la relación con EEUU
De la Espriella ha prometido fortalecer la cooperación con Washington como parte de su estrategia de seguridad y de combate al narcotráfico.
Washington y Bogotá enfriaron su histórica relación durante la presidencia de Petro, a quien Estados Unidos impuso sanciones financieras. Lo señaló de presuntamente favorecer a grupos narcotraficantes con los que intentó sin éxito negociar la paz, en medio de la peor crisis de seguridad en una década.
Lucha contra el narcotráfico
El presidente electo ganó la segunda vuelta presidencial de junio con un programa enfocado en endurecer la lucha contra los grupos armados ilegales y las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
También se comprometió a construir megacárceles y reanudar la fumigación aérea de los cultivos de hoja de coca.
Medellín fue entre los años 1980 y 1990 una de las ciudades más violentas del mundo debido a la ofensiva de Escobar contra el Estado, y que fue abatido por la fuerza pública.
Herederos de su imperio criminal aún operan en la segunda ciudad más importante de Colombia, aliados con mafias del mundo.
FUENTE: Con información de AFP