El régimen totalitario de Miguel Díaz-Canel anunció un improvisado y preliminar paquete de reformas económicas estructurales, en un intento desesperado por contener el descontento interno y la inminente parálisis del país.
"El país no puede seguir funcionando igual", afirmó el dictador de la isla Miguel Díaz - Canel en declaraciones a los medios oficialistas
El régimen totalitario de Miguel Díaz-Canel anunció un improvisado y preliminar paquete de reformas económicas estructurales, en un intento desesperado por contener el descontento interno y la inminente parálisis del país.
La declaración del dictador, ante medios del aparato estatal, se produce inmediatamente después de una secuencia de golpes políticos y económicos ejecutados por el Gobierno de Estados Unidos.
En su mensaje, Díaz-Canel reiteró su petición de "confianza" a la ciudadanía y justificó la urgencia de las medidas bajo el gastado pretexto de responder con "inteligencia" a un escenario que calificó de alta hostilidad externa.
El anuncio del paquete de emergencia económica no es casual ni voluntario. Se produce en una sincronía exacta tras trascender las severas declaraciones del Secretario de Defensa de Estados Unidos emitidas directamente desde la Base Naval de Guantánamo. Esta inusual y potente señal militar del Pentágono en suelo cubano reavivó los peores temores de seguridad nacional dentro del Buró Político en La Habana, que históricamente utiliza la narrativa de la "plaza sitiada" para justificar la represión.
Entre los elementos anunciados se incluye un asunto en el que ya se ha machacado antes, la ampliación de la autonomía municipal, que permitiría a cada territorio definir sus propios actores económicos y la forma en que estos se relacionan entre sí, reseña el portal web Diario de Cuba
De acuerdo con lo informado, los municipios podrían importar y exportar sin necesidad de estructuras superiores, gestionar ingresos en divisas, administrar inversiones extranjeras —incluidas las de cubanos residentes en el exterior— y aprobar inversiones de cubanos residentes en el país.
En paralelo, el paquete contempla una ampliación de la autonomía de la empresa estatal socialista, que podría operar sin intermediarios, exportar e importar directamente, retener parte de las divisas generadas y establecer asociaciones económicas con otros actores.
FUENTE: Con información de Diario de Cuba
