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WASHINGTON.- La congresista federal Ileana Ros-Lehtinen hizo una fuerte declaración sobre Nicaragua tras afirmar que el pueblo no puede esperar un día más por una solución que le ponga fin a la “masacre de personas inocentes” en ese país centroamericano.

Según la legisladora de la Florida, “no se puede esperar ni un día, ni una semana, ni dos semanas, porque si seguimos esperando por las soluciones, los muertos van a estar en más de 200, 300, 500, 1.000”. Y se preguntó : “¿Cuál es el número mágico para decir ya basta?”

Ros-Lehtinen, en una entrevista exclusiva concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS, aseguró que es hora de adoptar medidas en Estados Unidos contra las personas del círculo de Ortega, y mencionó alternativas como la congelación de cuentas bancarias en este país y restricciones en materia de inmigración.

“Hay que culpar a los responsables, vamos a congelarles sus cuentas en Estados Unidos, que no puedan entrar a este país. Hay muchas cosas que podemos hacer, quitarles las visas, pero si ellos piensan que pueden actuar con impunidad, entonces van a seguir matando y secuestrando, pero de igual manera van a seguir con las detenciones arbitrarias de manifestantes”, advirtió.

En Nicaragua la cifra de muertos y heridos sigue creciendo a raíz de la crisis sociopolítica que atraviesa esa nación centroamericana desde el pasado 18 de abril como resultado de cambios introducidos por Ortega al sistema de seguridad social. Estadísticas recientes dadas a conocer por organismos de protección de los derechos humanos indican que el número de personas muertas durante las manifestaciones asciende a más de 120 y en cuanto a heridos se habla de “centenares”.

De acuerdo con la congresista cubanoamericana, “es preocupante que solo estemos mirando la próxima elección [en Nicaragua] cuando la necesidad es tan urgente, es inmediata, es de hoy, no hay mañana en ese país si el pueblo no actúa”.

El proceso electoral al que se refirió Ros-Lehtinen cae en el contexto de una serie de reformas al sistema de votaciones en Nicaragua, en las que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha estado involucrado con el fin de garantizar –según dijo– la transparencia y legitimidad de futuros comicios en ese país.

“Yo no sé qué vínculos tiene el director de la OEA y el señor Ortega, pero yo no estoy conforme con la actuación pacífica de la OEA”, acotó la legisladora federal. En un sentido similar se pronunció el martes la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, la reconocida activista Vilma Núñez de Escorcia, quien asistió a la 48 Asamblea General de la OEA, que sesionó en Washington.

“El pueblo de Nicaragua está haciendo todo lo que puede hacer, está dando su vida, está sangrando y nadie le está prestando atención, eso es un crimen”, acotó la congresista.

“No se puede dialogar con Maduro”

En relación a Venezuela, la congresista floridana afirmó que la posibilidad de un diálogo del dictador Nicolas Maduro con presidentes o representantes diplomáticos de los países que conforman la OEA es “un chiste cruel y cínico” que no cree viable.

“Eso es un chiste cruel y cínico porque Maduro lo ha probado una y otra vez que cualquier persona que esté en la oposición estará detenido, estará en la cárcel, desaparecerá o no va a poder elegirse”, dijo en tono vehemente.

Recordó que cuando la oposición obtuvo la mayoría en la Asamblea Nacional (Congreso), Maduro se negó a aceptar los resultados. “Él dijo que no vamos a tener ninguna legislatura; yo soy el Estado, y eligieron la nueva Asamblea Constituyente, en donde él puso a su gente. Eso es una manipulación total de lo que es la democracia”.

Durante varias de sus intervenciones en las sesiones plenarias de la Asamblea General de la OEA, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, manifestó el interés de Maduro de iniciar diálogos con las naciones que hacen parte de la OEA, con fines que no explicó a cabalidad.

“Así que ahora [Maduro] trata de pintarse como un demócrata en letra minúscula y esa es una farsa. Es tan tonto que posiblemente se engaña él mismo”, comentó la legisladora.

Adicionalmente, Ros-Lehtinen añadió que es “una pena” que la dictadura de Maduro siga dentro de la OEA y no haya sido expulsada en el pasado periodo de sesiones del pleno del ente multinacional. “Maduro se cubre diciendo que no quiere pertenecer a la OEA, pero es una cosa muy distinta ser expulsado por una organización de la credibilidad que tiene la OEA”.

“Me preocupa Colombia”

Entretanto, la legisladora por el distrito 27 indicó que le preocupa el futuro de Colombia, país que el próximo 17 de junio tendrá elecciones de segunda vuelta para escoger un nuevo presidente entre el izquierdista Gustavo Petro y el derechista Iván Duque, para el periodo 2018-2022.

Sin embargo, la congresista aseveró que Colombia tiene una “verdadera democracia” y su población “sabrá escoger entre los dos candidatos”. Ros-Lehtinen se abstuvo de decir cuál es el aspirante de su preferencia, y al respecto solo dijo: “Ya ustedes saben quién debe ser”.

“Qué bueno que vamos a tener elecciones en Colombia; ojalá que sean limpias, justas, transparentes, y que tengamos observadores internacionales para que sea el pueblo el que decida”, acotó.

Finalmente dijo que sigue en contra de las prebendas que el Gobierno de Juan Manuel Santos le dio a la guerrilla de las FARC, en el proceso de negociación que concluyó con la desmovilización de una parte de su estructura.

“Yo he estado muy en contra de esa medida de negociar con las FARC. Para mí sigue siendo un grupo terrorista y nunca va a dejar las armas, como ellos lo han dicho. Tienen unos asientos asegurados en el Congreso, y es una pena que personas que tienen sangre inocente en sus manos vayan a participar en esta democracia”, puntualizó.

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