MANAGUA.- La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco señaló este lunes al régimen de Daniel Ortega de estar utilizando las negociaciones con la oposición extraparlamentaria, que comenzaron el 27 de febrero pasado para superar la crisis que estalló en abril pasado, "como un instrumento para lavarse la cara ante la comunidad internacional".
"Negocia y secuestra, habla de paz y reconciliación y reprime e infunde terror en todo el territorio nacional", denunció esa Unidad en una declaración leída en rueda de prensa por la dirigente estudiantil Mildred Rayo.
A juicio de esa coalición, "la dictadura quiere naturalizar la violencia", por lo que "es urgente detener esta ola de represión y de secuestros, y desarmar a los paramilitares y operadores políticos que agreden e intimidad a la ciudadanía".
Los opositores a Ortega intentaban manifestarse el sábado en Managua para pedir la liberación de cientos de "presos políticos", aunque las fuerzas policiales habían prohibido la protesta porque, según alegaron, constituían "la continuidad de provocaciones y crímenes terroristas y golpistas".
La Policía Nacional detuvo temporalmente al menos a 107 personas que intentaban protestar, según datos de esa institución, o 195 de acuerdo con el movimiento que convocó a esa marcha, la Unidad Nacional, que además reportó seis heridos a causa de los disparos realizados por los agentes.
La Unidad denunció que ese día la ciudadanía se prestaba a movilizarse cívica y pacíficamente y "el régimen de Ortega respondió criminalmente, desplegando a su policía, paramilitares y operadores políticos".
Esos grupos, agregó, hicieron un uso desmedido de la fuerza, "secuestraron" y golpearon a menores de edad, mujeres, adultos y periodistas.
"Se recibieron disparos y bombas lacrimógenas dejando un saldo de 6 heridos por balas de goma y perdigones, además de varias personas heridas y más de 195 apresadas, entre ellas integrantes de la Alianza Cívica y la Unidad Nacional", reseñó.
Por tanto, esa Unidad urgió a aplicar la Carta Democrática Interamericana al Gobierno de Daniel Ortega.
"Los gobiernos del mundo deben desconocer esta dictadura. Pedimos a la ONU actúe en consecuencia para evitar más masacres", continuó.
El Consejo Permanente de la OEA ha comenzado a aplicar la Carta Democrática Interamericana al país centroamericano, lo que podría culminar con su suspensión del organismo continental.
La Unidad Nacional Azul y Blanco -a la que pertenece la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que es la contraparte del Gobierno en las negociaciones-, también dijo que siguen creyendo que el diálogo es la ruta para la solución a la crisis que vive el país.
Asimismo, anunció que "las calles son del pueblo" y que allí permanecerán "hasta que este régimen se vaya".
Al respecto y en conmemoración de los 11 meses de que estalló la crisis, convocaron para el próximo miércoles a movilizarse con sus vehículos a la rotonda más cercana y unirse a un "pitazo nacional" a partir de las 18.00 horas (00.00 GMT).
El Gobierno de Ortega ha exhortado a la comunidad internacional a suspender toda sanción contra el Estado nicaragüense e invitó a la OEA a participar en su diálogo con la oposición.
Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos locales humanitarios elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado.
FUENTE: Con información de EFE