Este 5 de julio, Venezuela conmemora el 212 aniversario de su independencia en medio de una profunda crisis política, económica y social que ha sumido al país en una preocupante situación.
Este 5 de julio, Venezuela conmemora el 212 aniversario de su independencia en medio de una profunda crisis política, económica y social que ha sumido al país en una preocupante situación.
Mientras los venezolanos recuerdan con orgullo la gesta independentista de 1811, liderada por Simón Bolívar, entre otros próceres de la patria, muchos ciudadanos del país caribeño enfrentan una realidad marcada por la dictadura de Nicolás Maduro y la masiva emigración de más de siete millones de personas que han logrado cruzar las fronteras en busca de mejores oportunidades.
La independencia de Venezuela fue un hito trascendental en la historia del país y de América Latina. Hace más de dos siglos, los venezolanos lucharon valientemente por su libertad y rompieron los lazos coloniales con España, estableciendo así una nación soberana.
A pesar de los ideales libertarios que guiaron a los próceres de la independencia, Venezuela se encuentra actualmente bajo el régimen de una dictadura que ha secuestrado las instituciones democráticas y restringido las libertades civiles. La situación política se ha visto empañada por denuncias de corrupción, violaciones a los derechos humanos y la ausencia de un sistema elecciones libre y justicia independiente.
Las circunstancias en el país son tan críticas, que en días recientes la Corte Penal Internacional (CPI) autorizó al fiscal Karim Khan a reanudar su investigación sobre crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Maduro en Venezuela, al considerar que los “procesos penales internos” de Caracas “no reflejan suficientemente el alcance” del caso y hay “periodos de inactividad inexplicables”.
Entretanto, naciones, a las que Bolívar y otros próceres ayudaron a conseguir la independencia hoy reciben a los venezolanos, que en muchas ocasiones -según el gobernante de turno- se han callado ante las atrocidades que comete el régimen de Maduro para permanecer en el poder.
La crisis económica es una de las heridas profundas que atraviesa el país, aunque la narcodictadura quiso dar una sensación de recuperación económica en los últimos meses, especialmente en Caracas, la capital, donde se veían vehículos y restaurantes de lujo, cual cualquier metrópoli en abundancia en el mundo. Pero la burbuja explotó y el cuento de hadas se acabó. En la principal ciudad de Venezuela, así como en el resto del país, vuelven las fallas con los suministros de gasolina, los servicios básicos y los precios se elevan a diario.
La hiperinflación ha devastado la economía venezolana, erosionando el poder adquisitivo de los ciudadanos y dificultando el acceso a alimentos, medicinas y servicios básicos.
La falta de inversión, la mala gestión y la corrupción han llevado a la ruina a una nación rica en recursos naturales. No hay libertad ni para comprar lo deseado, a duras penas lo necesario y con un sacrificio extraordinario, debido a que el sueldo mínimo es de 130 bolívares (4$ aproximadamente), más 1.000 bs en cesta básica (33 dólares), lo que equivale a apenas 37 dólares al mes.
Esta crisis ha generado una migración masiva de más de siete millones de venezolanos, quienes han dejado sus hogares en busca de mejores oportunidades y condiciones de vida en otros países. Esa emigración ha impactado profundamente tanto a Venezuela como a las naciones receptoras, generando desafíos socioeconómicos y humanitarios.
En este contexto, la conmemoración de los 212 años de la Independencia de Venezuela se lleva a cabo con un sentimiento agridulce. Mientras algunos venezolanos se aferran a la esperanza de un futuro democrático y próspero, otros lamentan la pérdida de la estabilidad, la dignidad y las oportunidades que alguna vez tuvieron en su país natal antes de la llegada del chavismo y el socialismo del siglo XXI.
Organizaciones civiles, líderes políticos y ciudadanos comprometidos continúan alzando su voz en defensa de la democracia y los derechos fundamentales en Venezuela. Este año, en octubre, se realizarán las elecciones primarias de la oposición para elegir a un candidato único que se enfrente al dictador Maduro en los comicios de 2024. Muchas personas mantienen la esperanza de conseguir, nuevamente, la libertad del país sufragando.
La líder opositora María Corina Machado, acérrima rival de la dictadura, y a la que el chavismo le ha tenido miedo, fue inhabilitada políticamente en el pasado y su salida del país fue prohibida. Ni tan siquiera puede tomar vuelos comerciales dentro de la propia nación. No obstante, las encuestas la proyectan como la gran rival de la dictadura.
La comunidad internacional también ha expresado su preocupación y apoyo a la lucha del pueblo venezolano por un cambio pacífico y democrático. Se han instalado mesas de diálogo, pero la dictadura de Maduro no quiere soltar el poder y la libertad, del que otrora fuese el país más abundante de la región, sigue en cautiverio.
En este aniversario de la independencia, Venezuela se encuentra en una encrucijada histórica. La necesidad de una transición hacia un gobierno democrático, el restablecimiento del estado de Derecho y la reactivación de la economía son retos fundamentales para el futuro del país.
La esperanza de un nuevo capítulo en la historia de Venezuela persiste, alimentada por la memoria de aquellos que lucharon por la libertad hace más de dos siglos.
