martes 3  de  marzo 2026
ENTREVISTA

“Veo el principio del fin de los gobiernos populistas"

El expresidente peruano Alejandro Toledo visitó Miami y anunció que quiere continuar su proyecto social para demostrar que es posible a pesar de los inconvenientes y los errores históricos

 “Le voy a dar una primicia”, dijo el expresidente de Perú (2001-2006), Alejandro Toledo, durante una charla en el Miami Dade College, invitado por el Americas Society/Council of the Americas, donde presentó su nuevo libro The Shared Society: A Vision for the Global Future.  “Yo veo luz al final de túnel de estos regímenes autoritarios, populistas. ¿Y por qué? Porque la demanda por el petróleo empieza a caer”, afirmó.

Pero Toledo no se detiene ahí y apunta su mirada a Venezuela. “En efecto, el precio ya cayó y va a continuar decreciendo porque hay nuevos desarrollos tecnológicos”, advierte, al tiempo que cita otras limitaciones de la economía impuesta por el régimen chavista, como su inflación sin freno, el control en las tasas de cambio, las refinerías que no han sido modernizadas, la imposibilidad de darle dinero al CARICOM “para controlar la OEA”, las escasez y su conclusión: “ya no hay plata para ese 30% de la población,  que era un mercado cautivo, duro, con el fin de que salga a dar apoyo al Gobierno. La economía los hará caer, al señor Maduro y al señor Diosdao Cabello”, vaticina Toledo y remata con la idea de que ya está en marcha “el inicio del fin de los gobiernos populistas que dan pan para hoy y hambre para mañana”.

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En su momento, cuando el actual presidente, Ollanta Humala, llegó al Palacio de Gobierno en Lima,  se dijo que era como reacción a un crecimiento económico que no había llegado a los más pobres. De hecho, durante el periodo presidencial de Toledo Perú mantuvo una expansión sostenida del 6% de su sistema productivo, pero en medio de grandes cinturones de miseria. Él responde a eso de manera apasionada: “No conozco arma más poderosa en el mundo para matar la pobreza, la desigualdad, la exclusión,  la discriminación, que una educación y salud de calidad. Fui el primer y único presidente que dobló los sueldos a los maestros en cinco años. Lancé un seguro de salud integral para los más pobres, que no tienen dinero para contribuir al seguro social; construí lo que hizo Lula en Brasil, para las mujeres más pobres de las zonas  rurales. Yo no creo en la teoría de que la riqueza va cayendo poco a poco en los pobres, a cuenta gotas. Necesitamos políticas sociales deliberadas para redibujar el rostro social de Perú y de América Latina”.

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Con esa misma elocuencia con la que defiende su obra de gobierno dio su conferencia, en medio de recuerdos personales de los tiempo difíciles de su vida en Perú, de cómo él es un error estadístico, su origen de miseria, en una familia de 15 hijos, siete de los cuales murieron por malnutrición, esa tragedia habría sido una medida premonitoria para lo que sería su futuro, pero no fue así. “La educación me hizo libre”, exclamó ante una audiencia que lo siguió con atención y recalcó que su nuevo libro, La sociedad compartida, una visión del futuro global de América Latina, (aún no hay versión en castellano),  más que un estudio académico, o además de eso, es el testimonio de lo que ha sido su propia vida: De ganarse la vida en las calles a las universidades más importantes de Estados Unidos, la presidencia de su país y de nuevo la vida académica.

Pero ahora ha regresado a su patria, está en gira, el próximo mes de septiembre su partido, Perú Posible, hará su congreso y elegirá candidato, que casi con seguridad será Alejandro Toledo, quien cree que en sus primeros cinco años de presidencia “se le quedaron muchas cosas en el tintero”, como él mismo dice, y por eso estaría dispuesto a dar de nuevo la pelea.

Por ahora piensa en el año 2050, es optimista sobre el futuro de América Latina, habrá mayor desarrollo social y económico, e incluso la región tendrá un liderazgo innegable en el mundo, como lo consigna en la introducción de su libro.

-¿Cómo llega a esa visión tan optimista de la región?

-Los académicos tenemos la costumbre de utilizar instrumentos metodológicos muy sofisticados como la econometría para ver el pasado,  pero pocas veces tenemos el coraje de mirar hacia el futuro. Desde esa óptica, yo le puedo decir ahora que América Latina, como continente, tiene toda la potencialidad de ser el continente prometedor del mundo de aquí a los próximos 35 años.

-Pero hace apenas cinco años parecía un continente muy prometedor, con el boom de las materias primas, miles de personas que salían de la pobreza e ingresaban a las filas de la clase media ¿Qué es lo que va a cambiar de aquí al 2050 para que la economía de América Latina deje de ser extractiva y se vuelva una economía del conocimiento y de tecnología?

- Yo invito a los medios de comunicación a que no queden atrapados en el día a día y que tengan una visión de mediano y largo plazo. Es cierto que América Latina es un continente predominantemente exportador de materias primas, y por lo tanto muy vulnerable a factores exógenos que no controlamos, como son los precios de dichas materias primas en el mercado internacional. Eso es cierto para el petróleo de Venezuela; el gas de Bolivia;  la soya de Argentina; el oro, la plata, el cobre, el estaño, el petróleo y el gas de Perú.

-¿Pero cuáles son esas razones para pensar que habrá cambios dramáticos en América Latina para que no cometa los mismos errores de siempre?

 - Ya no habrá guerras por el petróleo como sucede ahora en los países árabes.  Ni gobiernos populistas, autoritarios, de America Latina que utilizan los ingresos altos de las materias primas para regalarle pescado a los pobre en vez de darles el derecho de aprender a pescar. Las guerras en el mundo será por seguridad alimentaria porque las aguas estarán contaminadas y no se podrá hacer suficiente agricultura, habrá dos mil millones de bocas más que darles de comer,  y las guerras serán por los efectos adversos de los cambios climáticos en el mundo, que no tienen nacionalidad ni fronteras.

-¿Cuál sería el aporte de Latinoamérica a esa situación que usted pinta para el 2050? ¿Dónde está la ventaja comparativa en relación con otras partes del mundo?

-Primero, el 47% del agua limpia esta en América Latina, repartida entre Colombia, Perú y Brasil. Segundo, el amazonas que compartimos es uno de los pocos pulmones que quedan en el mundo para respirar. Tercero, la biodiversidad de Latinoamérica no la tiene nadie en el mundo. Tenemos 15 diferentes microclimas, podemos producir todos los productos agropecuarios, durante el año y algunos productos tienen dos cosechas al año.

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Portada del libro del expresidente Alejandro Toledo presentado en Miami Dade College. (ÁLVARO MATA)

-Pero todo eso ha existido siempre. ¿Qué cambios habría, en 35 años, para que los gobernantes de la región entiendan el tesoro que tiene en sus respectivas naciones?

- Matar las altas tasas de la malnutrición temprana en varias zonas del continente. Ciencia tecnología e innovación para dejar de ser una economía primaria, exportadora, y crear una del conocimiento. Una mina de oro es finita, el conocimiento es infinito, a menos que lo maten. Un primer desafío: cambiar la composición del crecimiento económico para no depender de esa vulnerabilidad  de los factores externos. China venía creciendo durante veinte años al 10%,  hoy crece a tasas del 7,6%. Nos están comprando menos materias primas. Necesitamos transformar la composición del crecimiento económico.

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