MIAMI.- REDACCIÓN WEB / DLA
MIAMI.- El uniformado fue víctima de una paliza, en la que pudo observarse cómo algunos enmascarados, lo rodearon y con palos y escudos en las manos descargaban toda su furia
MIAMI.- REDACCIÓN WEB / DLA
Las enérgicas manifestaciones en México por la desaparición de 43 estudiantes parecen no detenerse "hasta que no se haga justicia". Por el contrario, prometen seguir como mecanismo de presión a las autoridades y para mostrar el descontento social, tras la presunta complicidad de los agentes policiales del estado de Guerrero, en el asesinato múltiple y posterior quema de los cadáveres.
La más reciente protesta ocurrida este lunes, con el cierre temporal de la teminal aérea en Acapulco fue masiva y cruel. Antes de tomar el aeropuerto, la multitud se enfrentó a los cuerpos policiales antidisturbios en su intento por llegar al aeródromo, lo que dejó un saldo de diez personas heridas, incluyendo un agente de policía.
El uniformado fue víctima de una brutal golpiza, en la que pudo observarse cómo lo rodearon y algunos con palos y escudos en las manos descargaban toda su furia. La protesta llegó a la terminal aérea en torno a las 11:00 hora local (17:00 GMT) de este lunes y escribieron en las paredes mensajes como "Todos somos Ayotzinapa" y " Peña Nieto, asesino", refiriéndose al primer mandatario mexicano, que hoy está de gira en China.
Según información de las autoridades mexicanas, los 43 estudiantes,la mayoría de edades entre 18 y 21 años, desaparecidos desde el 26 de septiembre, fueron detenidos por policías y entregados a miembros del cártel Guerreros Unidos, quienes los mataron, fueron quemados durante más de 14 horas para evitar que quedaran rastros, según confesaron los tres detenidos, acusados de la masacre.
