REDACCIÓN.- Cada 12 de octubre se celebra el Día Mundial de la Artritis, fecha instaurada por la Fundación para la Artritis para ayudar a reducir la carga de quienes padecen artritis en todo el mundo.

¿Puedo seguir trabajando si tengo reuma? Muchos se hacen esta pregunta cuando comienzan a sentir molestias físicas.

Cuando tenemos reuma, no todo resulta tan sencillo. Sentimos dolores, molestias en las articulaciones y agotamiento. Es algo con lo que convivimos día a día, pero no por eso tenemos que dejar las actividades que hacemos ni dejar de trabajar.

A veces con hacer algunos cambios en nuestros lugares de trabajo es suficiente para aliviarnos mucho las tareas.

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1- Aumente la comodidad en su puesto de trabajo

Si uno trabaja en la oficina y sufre de artritisreumatoidea en los dedos y muñecas, tener una teclado y un mouse especial para el ordenador puede ser una enorme ayuda.

2- Hable con su jefe

Lo ideal es hablar pronto con el empleador para ponerlo al corriente de la situación. Al tener esa conversación, es importante ir con confianza en sí mismo y no dejarse golpear la autoestima. Uno puede destacar sus puntos fuertes, sus habilidades y, al mismo tiempo, generarle conciencia al empleador sobre lo que nos está afectando. Tal vez exista la posibilidad de organizar algún tipo de rehabilitación.

3- Cambios en su centro de trabajo

Hay dispositivos y cambios que quizás podría llegar a asumir la empresa, como por ejemplo las rampas de ingreso, las puertas automáticas, un ascensor de escalera o cuartos de baño libres de obstáculos. Esos cambios podrían ser fundamentales para que uno pudiera seguir trabajando normalmente.

4- También en la juventud

El reuma no sólo es cuestión de personas mayores. Hay muchos jóvenes que lo padecen.

5- Qué tipo de trabajo es más adecuado

No hay un oficio más adecuado que otro. Lo ideal es poder ir variando la posición a lo largo del día, pasar de estar sentado a estar de pie o caminando de manera de mantener las articulaciones en movimiento. Eso les hace muy bien.

6- Contraindicaciones

Lo que no ayuda en absoluto es el frío o cargar peso o estar en un sitio que tiene mucha vibración, como cuando en el edificio de al lado están haciendo obras.

7- Cuándo parar

Por supuesto que si vemos que no podemos continuar ejerciendo nuestra tarea, tal vez podemos pensar en una rotación dentro de la misma empresa. Por ejemplo, si una asistente médica ya no puede tomar pruebas de sangre por la falta de movimiento en los dedos, tal vez pueda pasar a trabajar en la recepción. Si esa posibilidad no existe, quizás lo mejor sea orientarse a tiempo e intentar hacer un curso para abrirse nuevas perspectivas.

Por poner un ejemplo: un panadero podría aprender cuestiones de números para pasar a estar encargado de la organización contable de una cadena de panadería.

8- Tratamiento

De todos modos, en muchos casos los afectados pueden recurrir a medicación y a ejercicios que no dañan las articulaciones y para lograr controlar su enfermedad, opinan los expertos.

9- Programas de ayuda

Hay algunas asociaciones que ofrecen programas especialmente diseñados para los reumáticos. La gimnasia acuática es muy recomendable. Y hacer estas actividades con otros afectados hace en general muy bien.

10- Busque grupos

Hable con personas que tienen problemas reumáticos para aprender de sus experiencias. Saber que uno no está solo en esa situación cambia muchísimo cómo uno se siente.

FUENTE: Redacción/dpa

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