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MIAMI.- Cuando se trata de la salud del corazón, no hay tiempo que perder. Cada día que pasa sin seguir un modo de vida adecuado y sin escuchar los síntomas que alertan sobre posibles afecciones, es un paso en negativo que puede llevar a graves problemas cardiacos y, en muchos casos, a amputaciones.

Según un reciente reporte de la Asociación Americana del Corazón (AHA por sus siglas en inglés) casi la mitad de todos los adultos en EEUU tiene algún tipo de enfermedad cardiovascular.

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El informe de este año indicó que 121.5 millones de adultos en los EEUU tienen enfermedades cardiovasculares. La enfermedad cardíaca fue la primera causa de muerte en el país, mientras que el accidente cerebrovascular fue la quinta.

Las afecciones cardiovasculares se presentan por diversas razones, ya sea por factores genéticos, que son inevitables, o por el estilo de vida, que lógicamente se puede modificar, aunque las personas no sean tan conscientes de ello. Muchos de los pacientes que presentan un problema del corazón solo comienzan a tomar medidas una vez que este preciado órgano ha dado señales de alerta.

Según explicó a DIARIO LAS AMÉRICAS el cardiólogo José L. Márquez, de Tenet Florida Physician Services, entre los principales síntomas que suelen presentar las personas con padecimientos del corazón se encuentran “el dolor, molestias en el centro del pecho, a veces con irradiación al brazo izquierdo hasta el codo, a veces a ambos brazos y la espalda, con sensación de cansancio y falta de aire”.

Como dijo el doctor Márquez, entre los factores de riesgo están “la herencia familiar, fumar, la diabetes, la hipertensión y el colesterol malo elevado”. Por eso recomienda “mantener el peso adecuado, no fumar, hacer ejercicios y tener una buena alimentación, especialmente baja en azúcar y carbohidratos”.

Por su parte, el cardiólogo Pablo Guala, al frente de Miami Vascular Center, hizo hincapié en la importancia de prevenir enfermedades cardiovasculares desde edades tempranas.

“La enfermedad cardiológica número uno es la enfermedad coronaria, la obstrucción de las arterias del corazón. La prevención es muy importante. Cuando uno es joven no piensa que va a ser viejo y se va a enfermar, entonces fuma, come lo que sea y luego vienen los problemas. La actividad física per se es un factor indispensable para que las personas tengan mejor salud y sobrevida, y previene muchos problemas”, explicó el doctor Guala.

“Hay gente joven que viene a hacerse un chequeo, solo por prevención, lo cual es inusual. Por ejemplo, puede venir un paciente que dice ‘mi papá tuvo un infarto a los 40 y yo cumplí 40’, entonces le hacemos una revisión”, agregó.

Uno de los procedimientos que realizan con mayor frecuencia en el centro es el tratamiento de las afecciones venosas.

“Vemos muchos pacientes con problemas de venas. Les hacemos ultrasonido venoso, mapeo de sus venas superficiales y profundas y luego determinamos si hay que hacerles algún tratamiento específico aparte del ejercicio y las medias de compresión”, puntualizó.

Sin embargo, hay un tema que se ha convertido en la misión del doctor Guala y su equipo: evitar las amputaciones.

“Lo otro que hacemos en el centro es evitar amputaciones, cuando hay una enfermedad vascular periférica. Usualmente es un territorio de los cirujanos vasculares, pero entre quienes hacen el procedimiento endovascular (es decir, con catéter dentro de las arterias, como cateterismo del corazón), son pocos los que hacen la parte de intervención de destapar arterias de las piernas a un nivel elevado de complejidad como para evitar amputaciones”, señaló Guala.

Desde hace unos cinco años, el doctor y su equipo han visto “personas que vienen después de que les dicen que se tienen que amputar, y cuando los vemos no hay que amputar, solo hacer un cateterismo. Quizás pierde un dedo, pero no la pierna. Es un procedimiento que hacemos de forma ambulatoria, el paciente no se tiene que admitir en el hospital, se hace con anestesia local y una sedación consciente”.

“Este procedimiento es mínimamente invasivo, no hay cortes, no hay puntos, no hay sutura, solo un pinchazo, una aguja y un pequeño catéter de dos milímetros que entra por la ingle, el pie o el brazo, según el caso, y todo se hace a través de ese catéter. El paciente se va a la casa después de tres horas de recuperación”, añadió.

El doctor Guala insiste en que las personas “sepan que la mayoría de las amputaciones son prevenibles, si alguien te dice que hay que amputar, busca una segunda opinión”.

“Hay gente que lamentablemente viene tarde, por eso es importante la consulta temprana. Los síntomas son que a las personas les duelen las piernas cuando caminan y tienen que parar, que se llama claudicación intermitente. Esa es una de las señales tempranas que pueden evolucionar a una lastimadura, por ejemplo, cuando los diabéticos se golpean con la pata de la cama y no se dan cuenta de que tienen una herida, porque no tienen sensibilidad, es decir, tienen neuropatía periférica. Y como no llega suficiente sangre esa lastimadura no cura, no hay factores de crecimiento”, enfatizó.

En Miami Vascular Center evalúan a esos pacientes para que reciban cuidados de un podiatra y un tratamiento eficaz de sus heridas.

“Aquí revisamos al paciente, analizamos los pulsos, que suelen estar bajos porque no llega la sangre debido a las obstrucciones, se le hace un ultrasonido, lo confirmamos con un angiograma y después se destapan las arterias que estén tapadas. Eso lleva a un aumento del flujo sanguíneo, mejoran los síntomas y disminuye la probabilidad de una amputación porque las heridas empiezan a curarse”, finalizó.

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