Es el nuevo secreto a voces de las estrellas de Hollywood, algunas de las cuales se mantienen en forma gracias a la barra de ballet. Si bien cuando uno imagina una barra así piensa en mujeres en tutú rosa dando saltitos, la realidad es que este tipo de ejercicio puede ser bastante agotador. Los profesores recomiendan incluso llevar una toallita consigo porque se suda, y mucho.

La barra se volvió famosa cuando algunas estrellas de Hollywood comenzaron hace algunos años a subir fotos a las redes sociales haciendo ejercicios con ella. La tendencia, que nació en California, fue sumando adeptos en otras partes del mundo. La clientela que parecen haber perdido los gimnasios más tradicionales se vuelca poco a poco a la barra. Además, no hay que tenerle miedo: por lo general está ubicada en una posición más baja que la que usan las bailarinas clásicas.

Por lo general se comienza con un precalentamiento y luego se pasa a la barra. Un típico ejercicio sería así: mirando hacia el espejo, hay que colocar las puntas de los pies ligeramente hacia afuera y doblar las rodillas. La subida se hace en media punta, luego se vuelven a doblar las rodillas. Una y otra vez, hasta que el músculo "quema".

¿Tiene esto realmente algo que ver con el ballet? Los profesores de esta disciplina afirman que se trata, más que de movimientos de danza, de un ejercicio de fitness en la barra de ballet.

El foco de la hora que dura la clase está puesto en darle forma al cuerpo. La barra ayuda, por ejemplo, para apoyar en ella el torso mientras se ejercitan los glúteos levantando la pierna hacia atrás.

La forma en que transcurre la clase depende mucho del profesor. Algunos de ellos tienen formación en pilates o yoga y adaptan los ejercicios a la barra.

De todas formas, hay que tener en cuenta que, a diferencia de otros entrenamientos que están de moda, como el crossfit o el entrenamiento intensivo con intervalos, en el caso de la barra no se trata en primer lugar de sudar, sino de conectar con el cuerpo y concentrarse en los movimientos. Una de sus peculiaridades es además que se entrena descalzo.

Sin embargo, hay quienes ven una desventaja en este tipo de ejercicio: si bien en el ballet la barra sirve para probar cosas para las que aún se necesita cierto apoyo, con el objetivo de liberarse en algún momento de ella, en este tipo de entrenamiento nunca se aprende a hacer los ejercicios sin sostén.

Lo cierto es que este ejercicio tiene muchas variantes: algunos profesores lo enmarcan más en el fitness y emplean música rápida, mientras que otros se enfocan más en la danza. Por eso, hay que elegir el curso que más tenga que ver con los propios gustos e intereses.

A pesar de que el trabajo con la barra incluye algunos ejercicios de resistencia, lo ideal es hacer en paralelo algunos ejercicios para el corazón y la circulación. Además, dado que se realiza en un salón cerrado, siempre viene bien completar esta rutina con caminatas o jogging en el exterior.

FUENTE: DPA

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