MADRID.- Tener una cintura más ancha y un alto índice de masa corporal (IMC) a los 60 años puede vincularse con mayores signos de envejecimiento cerebral años más tarde, según un estudio publicado en la edición en línea de este miércoles en 'Neurology', la revista de la Academia Americana de Neurología. El estudio sugiere que estos factores pueden acelerar el envejecimiento cerebral en al menos una década.

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"Las personas con cinturas más grandes y un IMC más alto tenían más probabilidades de adelgazar en el área de la corteza cerebral, lo que implica que la obesidad está asociada con una reducción de la materia gris del cerebro", explica la autora del estudio, la doctora Tatjana Rundek, de la Universidad de Miami Miller School of Medicine y miembro de la Academia Americana de Neurología.

"Estas asociaciones fueron especialmente fuertes en aquellos que tenían menos de 65 años, lo que agrega peso a la teoría de que tener malos indicadores de salud en la mediana edad puede aumentar el riesgo de envejecimiento cerebral y problemas con la memoria y las habilidades de pensamiento en la vida posterior", añade.

El estudio se realizño sobre 1.289 personas con una edad promedio de 64 años. El IMC y la circunferencia de la cintura de los participantes se midieron al inicio del estudio. Un promedio de seis años más tarde, los participantes se sometieron a exploraciones cerebrales por resonancia magnética para medir el grosor del área de la corteza cerebral, el volumen cerebral general y otros factores.

Un total de 346 de los participantes tenían un IMC de menos de 25, que se considera un peso normal; 571 personas tenían un IMC de 25 a 30, que se considera sobrepeso; y 372 personas tenían un IMC de 30 o más, lo que se considera obeso.

Para la circunferencia de la cintura, que puede ser diferente para hombres y mujeres, el grupo de peso normal, que era 54 por ciento de mujeres, tenía un promedio de 33 pulgadas. El grupo con sobrepeso, que era 56 por ciento de mujeres, tenía un promedio de 91 centímetros, y el grupo obeso, que era 73 por ciento de mujeres, tenía un promedio de 104 centímetros.

Tener un IMC más alto se asoció con tener una corteza más delgada, incluso después de que los investigadores ajustaran otros factores que podrían afectar la corteza, como la presión arterial alta, el consumo de alcohol y fumar. En personas con sobrepeso, cada aumento de la unidad en el IMC se asoció con una corteza más delgada de 0.098 milímetros (mm) y en personas obesas con una corteza más delgada de 0.207 mm. Tener una corteza más delgada se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer.

Una cintura más grande también se asoció con una corteza más delgada después de ajustar otros factores. "En adultos de edad normal, la tasa de adelgazamiento general del manto cortical está entre 0.01 y 0.10 mm por década, y nuestros resultados indicarían que tener sobrepeso u obesidad puede acelerar el envejecimiento en el cerebro por al menos una década", añade Rundek.

"Estos resultados son emocionantes porque aumentan la posibilidad de que al perder peso, las personas pueden evitar el envejecimiento de sus cerebros y, potencialmente, la memoria y los problemas de pensamiento que pueden surgir con el envejecimiento cerebral --añade--. Sin embargo, con el número creciente de personas con sobrepeso u obesidad en todo el mundo y la dificultad que muchos experimentan para perder peso, obviamente esto es una preocupación para la salud pública en el futuro a medida que estas personas envejecen".

FUENTE: Con información de Europa Press

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