MIAMI.- Una nueva terapia celular con doble objetivo contra el cáncer centrada en el sistema inmunológico muestra resultados prometedores en la reducción de tumores cerebrales particularmente agresivos de manera rápida y efectiva, según descubrieron investigadores de la Universidad de Pensilvania (UPenn).
Este innovador tratamiento llamado terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos (CAR-T), que se basa en proporcionar el líquido cefalorraquídeo directamente al cerebro, utiliza el poder de las células T del sistema inmunológico del paciente, para eliminar la proteína específica que se encuentra en las células cancerosas.
Durante el ensayo clínico tipo 1 en curso, los investigadores se centraron en pacientes con glioblastomas mortales sólidos (GBM), que son las formas más comunes y agresivas de tumores en el cerebro, con una esperanza de vida después del diagnóstico de sólo 12 a 18 meses.
Desarrollo del ensayo
Para llevar a acabo la estrategia, se propusieron limitar el crecimiento del tumor enfocándose en dos proteínas específicas asociadas a tumores cerebrales: el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), que se encuentra en el 60% de los glioblastomas y el receptor alfa 2 de interleucina-13, presente en más del 75% de estos tumores.
Además, idearon una forma de garantizar que las células CAR T llegaran directamente al cerebro, que se trata de suministrar el tratamiento en el líquido cefalorraquídeo que viaja directamente al cerebro, en lugar de a través de goteo intravenoso, como se hace generalmente.
Destacaron que aunque es la primera vez que se administra terapia de células T con CAR con dos objetivosla, esta ha sido implementada exitosamente durante muchos años para combatir las neoplasias malignas de la sangre. Sin embargo, los tumores sólidos han sido un objetivo mucho más complejos de tratar.
Resultados prometedores
El estudio fue publicado en la revista Nature Medicine, y evidenció un avance importante en el tratamiento del glioblastoma recurrente. Las imágenes de resonancia magnética tomadas a los cerebros de seis pacientes inscritos en el ensayo revelaron una pronta disminución de los tumores, que se generó 24 o 48 horas después del suministro del tratamiento.
También encontraron que esta reducción tuvo una prolongación durante varios meses después en algunos casos.
Ciertos tratamientos como la cirugía, la radiación y las quimioterapia tienen la capacidad de evitar que el tumor cancerígeno avance durante un tiempo, pero es común que reaparezca, y al suceder la muerte del paciente suele ocurrir en el lapso de un año, señala el informe.
El equipo de científicos explicó que cada tratamiento puede tener efectos secundarios, y el método CAR T también puede matar células cerebrales sanas, efecto que es conocido como "neurotoxicidad sustancial”, la cual se produjo en los pacientes durante el ensayo, pero se logró regularizar.
Efectividad variable
El autor principal, el Dr. Stephen Bagley, profesor asistente de hematología, oncología y neurocirugía en la UPenn, señaló que “el desafío con los glioblastoma y otros tumores sólidos que son expertos en evadir las células del sistema inmunológico, es la heterogeneidad. Lo que significa que no todas las células dentro de un tumor GBM son iguales o tienen el mismo antígeno que una célula T CAR está diseñada para atacar".
"El GBM de cada persona es único, por lo que un tratamiento que funciona para un paciente puede no ser tan efectivo para otro, añadió.
Por su parte, el Dr. Donald O' Rourke, representante del laboratorio en UPenn que desarrolló la tecnología señaló expresó que "estos resultados nos entusiasman y estamos ansiosos por continuar nuestro ensayo, que nos brindará una mejor comprensión de cómo esta terapia de células T con CAR de doble objetivo puede ser efectiva para una gama más amplia de personas con GBM recurrente".
@Lydr05
FUENTE: Con información de la revista Nature Medicine