MIAMI— Cuando una persona es diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer (que es el tipo más común de demencia y causa pérdida de la función cerebral), tanto ella como sus familiares deben asumir que vendrán cambios en la vida diaria.
MIAMI— Cuando una persona es diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer (que es el tipo más común de demencia y causa pérdida de la función cerebral), tanto ella como sus familiares deben asumir que vendrán cambios en la vida diaria.
Por eso los médicos recomiendan tener paciencia y asimilar poco a poco la noticia, así como establecer un plan para que la salud de la persona no se comprometa debido a sus problemas de memoria y atención.
La paciencia es la clave para familiares y cuidadores, pues el enfermo puede tener confusión, estrés y malestar, además de enfrentar dificultades para recordar cosas, identificar a personas conocidas o incluso expresar lo que siente.
De acuerdo con la Alzheimer's Association, una de las interrogantes cuando se diagnostica la enfermedad de Alzheimer es qué se debe cambiar en el entorno de la persona afectada. En este caso, tanto el enfermo como sus familiares y amigos tienen que modificar algunas rutinas para tener más comodidad. Aunque la persona con demencia en etapa temprana es independiente para vestirse, bañarse, caminar e incluso conducir o trabajar”, hay que velar por las señales de deterioro en cualquiera de estas actividades para actuar.
El acompañante o acompañantes de una persona que padece algún tipo de demencia como el Alzheimer juega un papel determinante. Esta persona le puede ayudar en sus tareas diarias, siempre fomentando la sensación de independencia del enfermo.
La seguridad es lo primero a tener en cuenta en el hogar. Por eso vale la pena preguntarse si esa persona correría riesgo al hacer alguna de las actividades domésticas, como limpiar o preparar alimentos. Ante cualquier peligro de lesión, se debe buscar un plan, sea a través de la ayuda directa o de elementos que aumenten la seguridad en el hogar y faciliten el movimiento.
Como recalca la Alzheimer's Association, el estrés debe evitarse pues estas personas son más susceptibles y esto solo les haría frustrarse y fallar en sus actividades. De ahí que se aconseje no presionar a la persona, no decirle que ha olvidado algo o reprocharle errores, sino fomentar el bienestar, realizar suposiciones positivas.
Un método eficiente para que la persona pueda avisar si necesita ayuda urgente es crear un código sencillo, como una señal con la mano o un dispositivo que avise a emergencias o a los seres queridos.
Contar con un calendario u otra herramienta de planificación con notificaciones y alertas evita la ansiedad de enterarse de una cita médica a última hora o una visita, y así evitar ir de prisa en el hogar. El cuidador de una persona con Alzheimer puede organizar una serie de recordatorios relacionados con los medicamentos a tomar, el transporte, las comidas diarias, los ejercicios, las citas, la administración del dinero, y lugares destacados como direcciones de familiares.
Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, varias medidas de seguridad pueden aplicarse en el hogar.
