CARACAS.- El asesinato cometido en contra de 5 integrantes del Colectivo “Escudo de la Revolución”, entre ellos Luis Miguel Odreman y Carmelo Chávez, viene a complicar aún más el oscuro escenario político que generó la muerte del joven parlamentario Robert Serra. Nadie entiende por qué las autoridades policiales tardaron tanto tiempo en darse cuenta de que muchas personas de dudoso proceder andan por ahí vestidos de rojo y autocalificándose de revolucionarios.
El país se pregunta dónde estaban los cuerpos policiales cuando el señor José Miguel Odreman se fotografió con el Comandante Eterno Hugo Chávez, con la Primera Combatiente, Cilia Flores, con el actual presidente de la República, Nicolás Maduro y con el exquisito de José Vicente Rangel, entre otros jerarcas del régimen. Por qué ahora se cambia de léxico y se pasa de “Colectivos Defensores de la Revolución” a “Peligrosa Banda que ha cometido múltiples asesinatos, robos y posesión ilegal de armas de guerra”. Luis Miguel Odreman tenía su centro de operaciones en la sede de la extinta Policía Metropolitana, entonces, quién del alto gobierno le permitió tanto poder y quién ahora da la orden de masacrarlo. Acaso Odreman ya estorbaba porque sabía muchas cosas que no convenía que conociera la opinión pública o fue el escogido para permitir el comienzo de la implosión roja rojita?. Acaso el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) se manda solo?.
Si algún legado importante nos dejó el comandante supremo y eterno Hugo Chávez Frías fue la violencia, la descalificación y satanización del adversario y la anarquía. Qué se puede esperar en un país donde el respeto por los derechos humanos es un estorbo, donde se le da poder de fuego a un grupo de civiles malvivientes, donde no existe un mínimo de institucionalidad, donde la “justicia” esta enteramente politizada, donde las cadenas de radio y televisión sirven para condenar a 30 años de prisión a personas inocentes, donde se crean Milicias Bolivarianas, Fuerzas de Choque, adscritas a la CEOFAN, Círculos Bolivarianos y para colmo, por años, hubo un programa de televisión llamado “La Hojilla”, conducido por Mario Silva, que sirvió para sembrar el terror y el miedo. Será que todo eso ahora molesta?. Veamos……
TREMENDO PATUQUE: El que se le armó a Nicolás Maduro con los colectivos, con la policía judicial CICPC y con los militares. Las metidas de pata del nada agraciado y escaso de dones o luces de la naturaleza no sabe qué hacer para quedar bien con todos los que lo rodean y lo mantienen en el poder. Su orden de someter a juicio a 5 policías del CICPC a los que les dieron la orden de entrar a la guarida del colectivo “Escudo de la Revolución” con estas palabras: “cueste lo que cueste a rescatar a tres de sus compañeros secuestrados” es algo vergonzoso y que ha provocado alto malestar en los diferentes cuerpos policiales involucrados en el operativo.
Cuando en la reunión previa al ataque a la guarida del colectivo- en el centro de Caracas- el propio ministro de Relaciones Interiores, el general (retirado) Miguel Rodríguez Torres contestó a una pregunta de los presentes en su comando ampliado con representantes de las policías de los municipios independientes que si los delincuentes repelían el ataque había que enfrentarlos y acabarlos.
La ira de los cientos de colectivos armados por Chávez- como contrapeso a las fuerzas armadas en la eventualidad de otro golpe de estado- demostró con esa acción que al gobierno militar-cívico de Maduro se le fue de las manos el contener a esos radicales. Con esas palabras de Rodríguez Torres quieren demostrar que son los militares los que quieren contener a esos grupos amparados con dinero, motos, armas, municiones e impunidad por el mismo régimen rojo. Hoy la molestia policial es pública. Maduro no puede dormir tranquilo por más que su amada Cilia sea la mano de hierro que lo obliga a tomar esas medidas absurdas. Mientras tanto los hijos de ella siguen cometiendo cualquier cantidad de abusos en los muy variados negocios que manejan amparados en una “misión” militar y otra del ámbito judicial.
EL UNIVERSAL: Uno de los miembros del Consejo Editorial del periódico vendido al gobierno de Maduro por la familia Mata, molesto como los demás integrantes de ese grupo por el secreto que mantuvieron “los amigos” para esa venta, sugirió que vista la rabia que entre los periodistas mas colaboradores y de la más alta confianza de los anteriores propietarios había producido esa negociación, y siendo ese grupo de una docena de fablistanes los que habían llevado las riendas del diario mientras los Mata vivían en New York, se destinara una cantidad de los euros y dólares recibidos para premiarlos. La intención para distribuir unos dólares de la venta era compensarlos para que no tuvieran la necesidad de quedarse “obligados ante la escasez de puestos de trabajo” en el área de la prensa venezolana. Un premio a la lealtad de la docena de periodistas que dieron la vida para salvar al diario. El empresario sugirió unos 5 o 10 millones de los verdes. Una nimiedad ante los más de 100 millones recibidos por los vendedores.
COLOMBIA: El viaje esta semana de la canciller colombiana a Caracas, María Ángela Holguín, tiene como objetivo principal desmontar la matriz de opinión que quiere crear Maduro de que el asesinato de su diputado se planifico en Colombia y lo ejecutaron colombianos en Caracas. La verdad la sabe Colombia. El delincuente apodado “El Colombia” es un PRAN o lo que se define mejor como un “jefe criminal de cárcel controlada por los delincuentes y no por las policías o guardias del gobierno”. Este PRAN fue premiado como otros criminales iguales con apartamentos de la llamada “Misión Vivienda” en premio otorgado por la ministra penitenciaria Iris Valera por su “colaboración con las fuerzas del PSUV en controlar las prisiones”.
En la zona de El Paraíso de Caracas varios apartamentos están entregados a esos criminales y se han convertido en el azote de los vecinos que así lo han denunciado en los medios libres. Nada que ver con Colombia. Holguin lleva el encargo tanto de Santos como de los parlamentarios de Uribe en el Congreso, de desmentir al gobierno de maduro y al ex presidente Ernesto Samper quien para “pagar” los favores recibidos de Chávez y Maduro lanzó la primera piedra acusando al paramilitarismo uribista del crimen cuando aún estaba caliente el muerto.