MIAMI.- Aunque Jen Stark hace nueve años no vive en Miami, la artista estadounidense no pudo evitar emocionarse cuando le propusieron exhibir su arte con un gigantesco mural en su ciudad natal.
MIAMI.- Aunque Jen Stark hace nueve años no vive en Miami, la artista estadounidense no pudo evitar emocionarse cuando le propusieron exhibir su arte con un gigantesco mural en su ciudad natal.
Cosmic Connection es el nombre que la miamense radicada en Los Angeles dio a la obra, hasta ahora la mayor que ha realizado, que adorna el exterior del CitizenM Hotel, que abrirá sus puertas en la 955 S Miami Ave, en Brickell, a finales del otoño.
“Nací y crecí en Miami, tercera generación de miamenses. Así que sentí que era una oportunidad muy emocionante porque crecí viendo el arte público y queriendo ser artista. Me contactaron hace dos años y me emocioné cuando supe que sería en Miami. Nunca pensé que algo así tan inmenso pasaría en mi ciudad natal. Aunque ahora vivo en LA, para mí es un honor mostrar algo tan inmenso en esa ciudad que amo”, dijo Jen Stark en entrevista vía telefónica con DIARIO LAS AMÉRICAS.
El mural, que abarca aproximadamente unos 99 pies de altura y 77 de ancho, forma parte de una instalación que cubre alrededor de 21.493 pies cuadrados, y que estará lista en su totalidad a mediados del verano. Cosmic Connection, contó su creadora, aparece en cinco paredes del edificio, en diferente dimensiones.
La llamativa obra de arte, que se puede apreciar desde el ventanal de la redacción de DLA, está inspirada en la fascinación de Jen Stark por el Espacio y la vida submarina. De ahí los tonos vibrantes y esa sensación de perder la mirada en el infinito al observarla.
Para la creadora del mural, contemplarlo podría semejarse a observar un universo desconocido a través de un microscopio.
“Diría que mirarlo es como estar mirando al cosmo, o pudiera ser una mirada cósmica a través de un microscopio, algo que podría parecer tan pequeño que visto de cerca podría ser gas o cualquiera de esos organismos que se mueven en el universo”, expresó.
Su inspiración
Jen Stark quiso plasmar la relación que considera existe entre la sed de conocimiento del ser humano y aquello que le provoca curiosidad.
“Creo que mi gran fascinación por el Espacio y lo submarino tiene que ver con lo desconocido, porque hay tanto que no sabemos al respecto, y me encanta ese misterio. Creo que eso es lo más intrigante: lo que no sabemos y lo que podemos descubrir. Y me gusta reflejar eso en mi trabajo porque me parece emocionante”, dijo.
“Este trabajo está inspirado en diseños del universo, en la ciencia, en microorganismos y hasta en la flora y la vida submarina, en esas especies extrañas de las profundidades del océano. Pero también en la temática de Miami y las plantas. Esa fue la idea central”, agregó.
Además de tomar la naturaleza como principal fuente de inspiración, la artista de 38 años describe su arte como “orgánicamente matemático”, por eso juega con las formas mientras añade colores, tal como hizo al crear Cosmic Connection.
“Para esta pieza, me sugirieron que el arte cubriera todos los lados de la fachada, una idea que me gustó mucho porque en mi trabajo juego con elementos 2D en contraste con los 3D. Y me encantó tomar algo como esto de dos dimensiones y casi convertirlo en una escultura al ponerlo en múltiples lados del edificio”, contó Jen Stark.
“He hecho pinturas a mano bastante grandes en Los Angeles, pero no a esta escala. Este es el trabajo de arte público más grande que he hecho. Fue un proyecto largo y el COVID lo demoró un poco. Estoy feliz de que ya está puesto”, agregó. Asimismo, recordó como fue el proceso de realización, desde que puso manos a la obra hasta que en abril un equipo contratado por el hotel se encargó de instalar el panel con su arte.
“Me contactaron en el 2019 y empezamos a hablar. Me enviaron las dimensiones y dibujé todo a mano con tinta en blanco y negro; luego lo escaneé y en la computadora lo coloreé. Me gusta usar blanco y negro, además del color, porque creo que es importante que haya variedad en el trabajo. Después lo imprimimos e hicimos una maqueta de papel del edificio para yo poder ver como los lados interactuaban entre sí y que luciera bien. Les envié las carpetas y ellos lo mandaron a fabricar. Creo que es vinilo sobre una malla de metal”, contó.
“Afortunadamente no tuve que subir; me hubiera dado miedo la altura. Por el COVID no pude viajar, pero ellos contrataron a profesionales para ponerlo”, añadió.
Mezclando magia
Sobre el uso de tonos intensos en su obra, explicó la conexión que existe entre los colores y la naturaleza.
“Mi arte se nutre de todos los tipos de colores. Los organizo en mi cabeza, pero definitivamente están inspirados en la naturaleza, porque pueden ser un atractivo o un repelente; un rojo te puede decir: ‘ven acércate y cómete esta frambuesa’, otro color puede alertar de un hongo venenoso o de una mariposa. Me encanta que en la naturaleza los colores son importantes para llamar la atención, y quise mostrar esos conceptos con este mural, como suelo hacer con mi trabajo”, expuso.
Que su trabajo sea atractivo no es casualidad. Stark, precisamente, lo muestra con toda intención porque de eso se trata la idea de crear arte a gran escala, además de cumplir un propósito social.
“Estoy muy dedicada al arte público. Creo que es el pináculo, es la mejor manera de dar a conocer tu arte y de que miles de personas puedan apreciarlo porque es accesible, porque en un museo no lo verá mucha gente. Creo que lo genial del arte público es que cualquiera puede verlo, no importa quien sea. El arte público ayuda a unir a las personas e inspirar a la comunidad por el hecho de poder verlo y hablar al respecto”, señaló.
“Quiero seguir promoviendo mi trabajo y conseguir más proyectos como este. Esa es mi meta”, agregó.
Otra ciudad, nuevos rumbos
Haber crecido en Miami también ha aportado a su esencia artística, que brota sin mucho esfuerzo de su obra.
“Creo que como crecí en Miami donde hay tantas culturas, tanta variedad de colores y patrones, ese color de las culturas también ha sido inspiración”, dijo.
Jen Stark cambió a la ciudad que dice extrañar por Los Angeles en busca de nuevos aires con el anhelo de establecerse como artista de la plástica y dar a conocer su arte.
“Me mude en el 2012, porque quería un cambio y hacer nuevas conexiones para desarrollar mi arte y mi carrera. Y ha sido muy bueno en ese sentido, porque he conocido gente nueva y galerías de arte, pero definitivamente extraño Miami. La cultura allá es tan diferente, fue maravilloso haber crecido allá. Extraño su naturaleza y cálidas playas. Aún tengo allá muchos amigos y familiares y voy mucho”, contó.
Además de pinturas, en su taller en Los Angeles nacen otras piezas que trabaja en cualquier material que encuentre.
“Me gusta hacer pinturas sobre metal o madera y también trabajar con pintura acrílica; me encanta pintar con acrílico, con muchos colores vibrantes. Con las esculturas muchas veces uso metal, madera o plástico, todo tipo de material. Me gusta crear las pinturas y las esculturas simultáneamente; voy saltando de proyecto en proyecto para no cansarme de hacer lo mismo. Y trato de no desperdiciar mucho, de escoger el material adecuado y reciclar siempre que puedo, aunque es un poco difícil”.
