viernes 2  de  diciembre 2022
TURISMO

Camino francés a Santiago

Desde los siempre empinados Pirineos, esta ruta atraviesa valles, pueblos y ciudades llenos de historia y arquitectura por admirar

Por JESÚS HERNÁNDEZ 27 de agosto de 2022 - 17:40

MIAMI.- Además de una hermosa costa accidentada, un mar que alimenta pueblos y ciudades y una cordillera que enaltece el paisaje, la zona norte de España cuenta entre sus atractivos mayores con el Camino Francés de Santiago, que nace en los siempre empinados Pirineos y culmina en la puerta de la catedral que lleva el nombre del santo patrono del país ibérico.

No hay relato comprobado que acredite al apóstol Santiago haber recorrido los caminos que llevan su nombre, pero la tradición asegura que el discípulo de Cristo predicó el Evangelio en Hispania, en tiempos de Roma, hace casi 2.000 años.

Pero la fe, unida a la herencia del Medioevo, mueve montañas y basta ver y sentir el entusiasmo que mueve a miles de caminantes que recorren senderos y carreteras a través de montañas, valles, pueblos y ciudades en busca de la recta final que los lleve al mausoleo del discípulo de Cristo, en Santiago de Compostela, la capital de Galicia.

Camino

Hay más de 10 caminos que conducen a la catedral donde aseguran descansan los restos del santo patrono, pero el más largo y concurrido, y para muchos el más hermoso, es el llamado francés, que comienza en la comarca francesa de St. Jean-Pied-du-Port, al otro lado de la cordillera que separa a España de Francia.

No obstante, hay quien asegura que la ruta empieza en Roncesvalles, en Navarra, en territorio español.

Sea uno o el otro, todos los caminos están muy bien habilitados con señales a seguir y lugares donde pernoctar, sean albergues muy económicos, que apenas superan los 10 euros, o 10 dólares al cambio actual, u hoteles situados en pueblos y ciudades.

Aldeas y pequeños pueblos, que antes apenas contaban con una docena de viviendas, hoy lucen esplendidos con casonas, hostales y restaurantes tras la afluencia de millones de peregrinos que han andado por esos lugares.

El Camino Francés corre a lo largo de unos 744 kms en España, que son unas 462 millas, y la primera pregunta que surge es cuánto tiempo necesita para andar tantos kilómetros.

Acorde con los cálculos y las experiencias, el tiempo depende de cuánto se ande durante el día.

Hay quien plantea un máximo de 25 kilómetros por día, unas 15 millas, lo que resultaría en 29 días, pero el andar depende de las dificultades que presente la geografía y las condiciones físicas del caminante.

Se recomienda andar de cinco a seis horas diarias, y dejar el resto para descansar, ya sea para conocer, comer, ducharse o dormir.

Peregrinos son los que andan los caminos, pero algunos optan por recorrer la ruta en bicicleta, motocicleta, automóviles e incluso buses, que, a falta de controles mayores, si son listos, reciben el llamado pasaporte donde estampar el sello por cada parada.

Al final del camino, el peregrino recibe el certificado La Compostela, que certifica haber andado una de las rutas que conducen a la catedral compostelana.

Navarra

Roncesvalles, Orreaga en euskera, es un pequeño pueblo, de apenas 20 habitantes, a 900 metros de altitud, que descansa en la ribera del río Urrobi.

Desde el medioevo, esta comarca ha sido testigo del paso de tal vez millones de peregrinos que han encontrado descanso en los aposentos de la iglesia Santa María de Orreaga/Roncesvalles, que es una extraordinaria edificación gótica que fue construida a finales del siglo XII.

El camino continúa rumbo a Zubiri y 10 pueblos más hasta atravesar la mismísima Pamplona para continuar por una decena de comarcas y disfrutar la espléndida geografía de Navarra, con sus valles y montañas verdes, donde el pastoreo y los quesos resaltan el quehacer de los navarros.

La Rioja

Tras pasar por Puente la Reina, Estella-Lizarra y Los Arcos, a unos 1.000 metros de altura, llegamos a Logroño, donde destaca el cauce del río Ebro y grandes bodegas del buen vino tinto Rioja.

Cuesta abajo, pasamos por Nájera y Santo Domingo de la Calzada, para luego cruzar la línea imaginaria que separa una región de otra.

León

Llegamos a Castilla y León, con Belorado como primera parada, y después seguimos a Burgos, donde destaca uno de los templos católicos más distintivos de España: la impresionante Catedral de Burgos, Santa María, máximo exponente del gótico español, fachada e interior, con sus grandes vidrieras.

Unos cuantos kilómetros más y llegamos a León, que data como campamento militar romano hacia el 29 a.C., donde hoy resalta la Catedral de Santa María de Regla, el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España.

En León hay que visitar la plaza que preside el antiguo convento de San Marco. Allí se encuentra un distintivo hotel parador.

Cinco pueblos más, con historia y arquitectura por admirar, nos acercamos a línea que indica el comienzo de la recta final.

Galicia

Otra vez cuesta arriba y llegamos a O Cebreiro, una hermosa aldea, convertida en pueblo a unos metros de distancia, que cuenta con una espléndida vista panorámica, compuesta por coloridos valles y montañas, donde está la Iglesia de Santa María la Real, a 1.300 metros de altitud.

Sello en mano, depositado en forma de cuño en el llamado pasaporte del peregrinaje, continuamos hasta Monte do Gozo, desde dónde se divisan las siluetas de las torres de la Catedral de Santiago.

Al llegar a Praza do Obradoiro, donde luce esbelta la gran catedral de Santiago, la gente se abraza y lanza vítores de alegría por haber cumplido la meta de un largo camino.

Si necesita más información puede consultar la Agencia de Turismo de Galicia en Turismo.gal, Consejo Xacobeo por Consejojacobeox21.es y la Consejería de Turismo de España en Miami en Spain.info en Internet.

Para viajar a España, no necesita visa si porta pasaporte estadounidense. Si su documento tiene otro origen, debe consultar la representación diplomática del país europeo.

Jhernandezdiariolasamericas.com
@JesusHdezHquez

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