Daína Chaviano presentará su nueva obra en la Feria del Libro de Miami, que se celebrará del 17 al 24 noviembre con un nutrido programa de autores hispanoamericanos, en su sede habitual en el Wolfson Campus de Miami Dade College.

Los hijos de la diosa Huracán es una de las novedades que trae este festival literario considerado el más importante del país, que reunirá en su trigésimo sexta edición a unos 84 escritores de habla hispana, de los cuales 37 viven en Miami.

Te puede interesar

La escritora cubana radicada en la Capital del Sol conversó con DIARIO LAS AMÉRICAS sobre su más reciente novela, un extraordinario viaje al pasado en el que indaga en la identidad de la población taína, entre otros personajes del siglo XVI, y se adentra en la sociedad cubana de ese tiempo para luego trasladarse hacia el futuro e imaginar una realidad distinta a la actual, porque a su modo de ver, su isla natal necesita de pronósticos favorables, aunque estos solo sean ofrecidos en la ficción.

Cuba es una tierra que produce fuertes emociones (al menos a los cubanos que tuvieron que abandonarla) ¿Pudiera haber sido la novela ambientada en otro lugar que no fuera Cuba?

No lo creo. La situación de caos político que ocurre en la línea argumental del thriller, donde están a punto de producirse las primeras elecciones democráticas en casi un siglo, es un escenario que solo podría ocurrir en Cuba, el único país del continente en semejante situación. Por otro lado, la gruta conocida como la Capilla Sixtina del Caribe, donde sitúo dos escenas importantes (una el pasado y otra en el futuro), solo existe en un lugar: las cuevas de Punta del Este, en Isla de Pinos, al sur de la Habana. Hay otros elementos históricos y etnográficos que son exclusivos de la isla, por ejemplo, el espiritismo de cordón.

Vives en el exilio desde 1991 y aun la realidad de la isla te inspira a escribir historias como Los hijos de la diosa Huracán ¿Qué te motiva a retratar a Cuba en la literatura?

Hace tres décadas, cuando me establecí en Miami, tuve acceso a libros y documentos históricos (prohibidos o inexistentes en la isla) que me sirvieron para empezar a descubrirla y verla con otros ojos. Eso marcó mi reencuentro con un país que creía conocer. Me di cuenta de que en Cuba habían estado ocurriendo cosas que jamás sospeché. Desde entonces he estado reinterpretando y haciendo diversas lecturas de su historia. Cada vez que exploro un aspecto nuevo, surge la posibilidad de otra novela. Por eso la he revisitado tantas veces a través de la ficción. Cada hallazgo me permite aproximarme de un modo completamente diferente.

¿Qué reflexiones propone esta obra? ¿Cuáles te dejó mientras la escribía?

En primer lugar, decidí inventar una ficción utópica sobre Cuba porque estoy bastante harta de la proliferación de distopías. Ya hemos tenido bastantes predicciones macabras y descorazonadoras. Necesitamos un poco de luz. Si nos acostumbramos a concebir solo lo peor, será imposible forjar una realidad diferente porque, para crear algo, primero debemos planear e imaginar que existe otra posibilidad. De lo contrario, nunca podremos desencadenar el impulso o la cadena de acontecimientos que nos lleve a ese resultado.

Por otro lado, me propuse darle vida al universo de los taínos, sabiendo que nadie había realizado una reconstrucción semejante. Deseaba recrear ese mundo de la manera más vívida posible, basándome en datos arqueológicos concretos e incorporando lo último que se había descubierto sobre ellos. Durante ese proceso me enamoré de su cultura.

9781644730171.jpg
Portada de la nueva novela de Daína Chaviano.

Portada de la nueva novela de Daína Chaviano.

¿Cómo logras crear el perfil de un personaje como Alicia Solomon?

Primero debí asegurarme por qué y para qué necesitaba ese personaje: qué iba a aportarme, cuál era su objetivo en esa historia, cómo evolucionaría… Se trata de una figura compleja, desde el punto de vista psicológico, porque su propio origen está lleno de enigmas. Además, su formación científica y universitaria le impide aceptar hechos inexplicables que ocurren a su alrededor. Tiene que enfrentarse a situaciones que la hacen dudar de todo. Tuve que modelar su personalidad con mucho cuidado.

¿Qué pudiera enseñarnos Alicia Solomon?

Cuando Alicia llega a La Habana, se sumerge en un caos político donde también subyacen corrientes mágicas y oscuras. No por gusto la bauticé como el personaje de Lewis Carroll [Alicia en el país de las maravillas] Es como esa niña que penetra en una dimensión surrealista, tras caer por el agujero persiguiendo la figura de un angustiado conejo, que no hace más que mirar su reloj para llegar a tiempo a una fiesta que al final termina siendo una pesadilla. Su biografía pudiera ser una parábola o un símbolo sobre la sociedad actual. Los seres humanos andamos a ciegas por un laberinto de hechos históricos que no comprendemos bien y que nos obligan a elegir continuamente. Vamos creando nuestro futuro sin saber bien adónde nos dirigimos. Vivir es un ejercicio cuántico, porque siempre se abren múltiples posibilidades que pueden llevarnos a la ruina o al paraíso… a veces a una situación donde ambos coexisten.

Tuviste que explorar la historia y modos de vida en siglos atrás para concebir esta obra de ficción, ¿qué aprendiste en el proceso?

Más que aprendizaje fue un ejercicio. Escribir una novela histórica es como escribir ciencia ficción. Uno tiene que visualizar un universo desconocido, con reglas y leyes propias que permiten o no actuar de determinada manera. Hay que desarrollar esa visión completamente alienígena y alejada de lo que conocemos para que esos personajes, que pertenecen a otra época y lugar, sean coherentes con su entorno y su tiempo.

En el aspecto histórico, aprendí sobre los problemas y la psicología de quienes vivieron en el siglo XVI: conversos españoles, monjes de la Inquisición, indígenas taínos… Y dentro de estos grupos, cuestiones muy específicas, por ejemplo, cómo funcionaba el sistema familiar entre los taínos en términos de poder y status social.

En la trama encontramos leyendas y conspiraciones, ¿cuáles de ellas dirías que son imprescindibles para contar la historia?

La novela se inicia con un asesinato y con un descubrimiento arqueológico. Son dos eventos fundamentales que mueven la trama y dan entrada al hilo histórico, que conduce al mundo de los taínos y sus creencias mágico-espirituales. Sin esos elementos no hubiera podido estructurarse la novela.

La buena literatura nos libera y enriquece, además de servir como herramienta de denuncia social o desahogo, ¿cuál dirías que fue el caso en esta novela?

No sé lo que podría provocar esta novela. Espero que sea capaz de enriquecer emocional o espiritualmente a cada lector, pero quién sabe. La lectura es un juego de consecuencias muy personales.

Daína Chaviano presentará Los hijos de la diosa Huracán el sábado 23 de noviembre, a las 4:15, en el aula 8503 (edificio 8, piso 5to) del Wolfson Campus, de Miami Dade College.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con la decisión de Trump de imponer aranceles al aluminio y al acero provenientes de Brasil y Argentina?

No
No sé
ver resultados

Las Más Leídas