MIAMI.- José Capoccia no es un empresario común. Con más de dos décadas de experiencia liderando operaciones industriales, ha demostrado una capacidad extraordinaria para transformar sectores enteros mediante innovación, estrategia y liderazgo operativo. Su nombre se ha convertido en sinónimo de eficiencia, sostenibilidad y excelencia en el mundo del reciclaje de metales y automóviles en Estados Unidos.
Su inclinación por el mundo empresarial no fue casual. Desde muy joven participó activamente en la empresa familiar, una compañía avícola dedicada a la producción de huevos en su país natal. A los 11 años ya alternaba las clases del colegio con labores como carga de camiones, control de inventario y supervisión logística. A los 14, una emergencia médica obligó a su padre a dejar la dirección del negocio, y él asumió, junto con su hermano, el control total de la operación.
“Pasé, literalmente, de un día para otro, de ser un asistente operativo a responsable directo de la toma de decisiones críticas para la continuidad de la empresa”, recuerda. Este reto forjó su carácter, desarrolló una madurez profesional temprana y cimentó su vocación empresarial.
Más adelante, Capoccia ingresó al sector ferretero, al que describe como su 'universidad empresarial' por el aprendizaje práctico que le brindó. Allí tomó un pequeño negocio con ocho empleados, inventario manual y sin flota de transporte, y lo transformó en una empresa líder regional con más de 45 trabajadores, un crecimiento anual en ventas superior al 40 % y una infraestructura industrial de vanguardia. Este proyecto consolidó su habilidad para escalar negocios mediante sistemas, tecnología y liderazgo operativo.
Tiempo después tomó una decisión clave: buscar un sector en el que pudiera aplicar su experiencia en un mercado más competitivo en Estados Unidos. Su afinidad por la industria automotriz lo llevó a involucrarse en el reciclaje de vehículos, donde detectó un enorme potencial, pero también serias deficiencias. Se encontró con procesos manuales, ausencia de indicadores, riesgos laborales y un cumplimiento ambiental mínimo. Lejos de adaptarse a ese modelo obsoleto, decidió rediseñarlo desde la base, implementando maquinaria para la extracción segura de fluidos contaminantes, herramientas neumáticas para reducir el esfuerzo físico, compresores distribuidos con cumplimiento de las normas OSHA y estaciones de trabajo estandarizadas en flujo continuo, como una línea de producción industrial.
El resultado fue contundente: la producción mensual pasó de 192 a más de 1,100 vehículos procesados, lo que representa un crecimiento superior al 500 %. Lo que antes era un desguace tradicional se convirtió en una planta moderna, automatizada, sostenible y altamente eficiente, con estándares ambientales por encima de lo exigido por la EPA y OSHA. Bajo su liderazgo, además, se generaron más de 22 nuevos puestos de trabajo y se estableció un sistema estructurado con protocolos de seguridad, manuales de funciones y rutas de capacitación formal. A lo largo de su carrera, ha formado directamente a más de 60 trabajadores industriales, muchos de los cuales hoy son referentes en el sector.
Para Capoccia, la gerencia operativa es 'el alma misma del negocio'. No la entiende como mera supervisión, sino como el espacio donde procesos, personas y resultados se cruzan para dar forma a sistemas eficientes, seguros y escalables. Lo que más le apasiona es el impacto inmediato que generan las mejoras operativas: aumentan la productividad, reducen riesgos, elevan la moral del equipo y mejoran la experiencia del cliente. Su estilo de liderazgo combina precisión técnica, responsabilidad ambiental y un enfoque centrado en las personas, guiado por valores inquebrantables como la honestidad, el respeto, la humildad y la fe.
José Capoccia se define como un 'profesional con propósito', decidido a superar límites y elevar estándares. Su historia es la de un joven que asumió responsabilidades extraordinarias antes de tiempo, y que, gracias a su visión estratégica, disciplina y compromiso, logró modernizar por completo una industria tradicionalmente rezagada. Hoy, su trabajo en el reciclaje de metales no solo es un modelo de innovación y confiabilidad, sino una demostración de que productividad y sostenibilidad pueden ir de la mano.