WILMA HERNÁNDEZ

Wilmahernandez@diariolasamericas.com

@whernan

 

Cecilia Alegría, conocida como La Doctora Amor se basa en sus vivencias, además de experiencia como consejera de parejas para escribir Radiografía del hombre infiel, libro con el busca combatir la infidelidad y rescatar los valores que considera perdidos en la sociedad de hoy en día.  En su obra, la experta en asuntos del corazón expone las razones por las que ellos y ellas son infieles, además ofrece consejos para sanar y saber cómo actuar después de una infidelidad. Aunque después de leer el libro, hasta la más segura de las mujeres pudiera cuestionarse si alguna vez fue víctima casual de este mal que destruye hogares y fractura la confianza depositada en el ser amado.

El libro deja la impresión de que es difícil escapar de una infidelidad, ¿es esto una realidad?

Es una realidad tan dramática porque el hombre actual se justifica intentando echarle la culpa a la mujer. Porque la mujer no le brinda el sexo que él necesita o que le gustaría tener. En cuyo caso, de acuerdo con esta visión,  las esposas son algo responsables del problema también porque el hombre dice mi mujer no me da el sexo que requiero tanto en frecuencia como en intensidad, entonces no me queda más remedio que buscar afuera. Esa es una excusa que ellos utilizan para justificarse, pero no es justificable. Aunque sí es una realidad, porque me consta, que hay muchas mujeres que no quieren tener tanto sexo como los esposos, ni quieren hacer las cosas que ellos desean en la cama.

¿A qué se debe que muchas mujeres no estén dispuestas a complacer sexualmente a los maridos?

La mujer en sí es un ser humano menos sexual que el hombre. A la niña se le dice que tiene que cuidarse sexualmente, que no sea promiscua, que no salga a la calle con condones. Pero al chico le dicen ve y diviértete. La mujer tiene una libido más baja que el hombre, aunque puede ser multiorgásmica, pero que encontrar al hombre que la haga sentir amada, que le manifieste amor verdadero y la trate bien. Esa es la gran diferencia que el hombre puede separar el sexo del amor, mientras que la mujer no logra hacerlo.

¿Por qué cree que existe esa diferencia?

Es difícil encontrar mujeres que digan que tienen sexo por tener sexo y nada más, porque cuando la mujer fusiona su cuerpo al del hombre, ella siente una conexión emocional que va más allá de lo físico. Cuando ella tiene el orgasmo, se siente unida al hombre emocionalmente y se enamora. En cambio, el hombre puede separar el sexo del amor, y no llega a sentir nada por esa mujer que tuvo en la cama y la deja, mientras para la mujer es más difícil porque hay un lazo emocional.

¿Cree que de cierta manera la sociedad de hoy en día fomente la promiscuidad y por ende la infidelidad?

La sociedad erotizada en la que nos encontramos es también responsable de este fenómeno tan terrible, del incremento de la infidelidad en proporciones alarmantes. Se está fomentando demasiado el sexo libre, casual, los one-night stands, (citas de una sola noche), en las que se conocen y ni siquiera saben los nombres, y ya se están yendo a la cama. Es un liberalismo que está haciendo un daño muy grande. Por eso esta campaña de prevención de  la infidelidad. Si todos nos uniéramos y entendiéramos la importancia de la fidelidad no sólo en el matrimonio, sino también en las relaciones de pareja, estaríamos dando un paso adelante, porque se trata que cada quien se comprometa a ser fiel.

Expresa en su libro que la fidelidad es una elección, ¿se puede aprender a ser fiel?

El valor de la fidelidad se puede aprender, se puede llegar a plasmar en la vida cotidiana, si uno se entrena para ello. Al hombre se le debería educar para ejercer dominio propio sobre sus instinticos. De esa manera, también estaríamos preparando a las futuras generaciones para ser fieles a sus parejas, a sus matrimonios. La fidelidad comienza por la lealtad a uno mismo y a sus valores. 

 

Desde el criterio que manifiesta en su libro, ¿diría que quien ama no engaña?

Ese es el ideal. Se trata de llegar a ese punto. Se tienen que entrenar, porque lo que sucede es que la mayor parte de ellos han aprendido cosas erróneas que la cultura les ha hecho creer. Por ejemplo, que demuestra ser muy macho al tener varias mujeres al mismo tiempo. Por el contrario, no demuestra hombría, sino un machismo que utiliza a la mujer como objeto sexual. Cuando uno se casa, da votos de fidelidad a una sola persona. El problema es que la gente se olvida de que el matrimonio es un pacto sagrado, no es un juego. Por eso yo digo, si usted no está preparado para ser fiel, por favor señor no se case, no contribuya a que el matrimonio se siga arruinando. El hombre con H mayúscula, evita caer en la tentación, huye en las situaciones de riesgos y se mantiene fiel a su esposa con sus ojos, su mente y su corazón.

¿Cómo se puede evitar la infidelidad?

Es complicado porque son muchos los factores. En el caso de los hombres, les doy tres concejitos, que si los practicaran diariamente, estoy segura que las infidelidades disminuirían de manera notoria. El primero sería: mirar para otro lado, que supone que un hombre que contempla a una mujer con lujuria ya está cometiendo infidelidad emocional porque la está deseando, y tiene que desear a su propia mujer no a otras. Entonces lo que puede hacer es contemplar la belleza una sola vez, pero no va con la segunda mirada a comérsela viva como hace la mayor parte de los hombres. El segundo consejo: mantenerse alejado. El hombre tiene que evitar las situaciones de riesgo para su fidelidad. Por ejemplo, si es casado, no tiene por qué ir a un club de streaptease. Él tiene que respetar a su esposa y pensar que ella es el centro de su atención y está en su corazón, y no puede estar en sitios donde hay mucha promiscuidad. El tercero: huir del escenario cuando las papas arden, cuando las cosas están avanzadas. Este podría ser el caso de un hombre que se queda a trabajar horas extras y no sabía que se estaba quedando una dama también, y son los únicos que están en la oficina. La chica se le acerca demasiado, le coquetea y le cruza la pierna. Él tiene que ser firme y decirle discúlpame estoy felizmente casado y amo a mi esposa.

¿Qué hacer cuando se rompen los votos de fidelidad?

Esa es la peor situación porque duele tanto que se rompa el compromiso. La víctima tiene tres opciones. La primera seria perdonar y permitir que esa persona continúe en su vida dándole una segunda oportunidad, si ese hombre se arrepiente, pide perdón y ofrece cambiar. En ese caso, bendigo a la pareja porque he visto casos donde sí ha habido restauración matrimonial después de la infidelidad, o sea no es imposible. La segunda alternativa sería una separación temporal en la cual ambas partes analizan si hay posibilidad o no de reconciliación. Para que la esposa, en caso de haber sido la víctima, tenga tiempo de meditar y sopesar que va a hacer de ahí en adelante. También este tipo de situaciones hacen que la gente reaccione de forma precipitada, y eso está mal. Cuantas veces he tenido en consulta mujeres que se han arrepentido de no haberles dado a sus esposos una segunda oportunidad cuando cometieron alguna infidelidad ligera. El tercer caso es cuando ella está decida a divorciarse, porque él le ha sido infiel varias veces.  Ella debe perdonar para liberarse del odio, el resentimiento y el rencor que van a corroer su alma, pero ya no le da ninguna otra oportunidad. Si el hombre es reincidente, ella tendría que estar enferma para continuar, porque si él vuelve a caer y ella sigue perdonando, ella es parte del problema. Se convierte en cómplice de que el hombre no se pueda rehabilitar porque le facilita la vida perdonándolo cuando él no cambia. 

 

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