MIAMI.- En medio de la crisis energética sin precedentes y protestas masivas en Cuba, internautas han rescatado el reclamo que el intérprete argentino Fito Páez realizó al régimen de Miguel Díaz-Canel tras la censura del documental La Habana de Fito, dirigido por Juan Pin Vilar.
Fue en 2023 cuando el Estado canceló las tres proyecciones programada del largometraje, y posteriormente fue emitido en la televisión estatal cubana sin permiso de los autores y con una introducción que intentaba descalificar las opiniones del músico.
Ante este hecho, el 10 de julio de 2023, desde España, Páez concedió una entrevista a la periodista Yenys Laura Prieto del portal eltoque.com.
"Estuve al tanto de lo que pasó con el documental. Primero, con la suspensión de los tres proyecciones programadas", comentó entonces, al tiempo que también confirmó que la proyección del mismo de forma ilegal y con un intro distinto se trató de una manipulación. "Es como funcionan las cosas en Cuba, lamentablemente".
"Basta de echarle la culpa al bloqueo norteamericano"
No obstante, en aquella conversación con Prieto, el intérprete de A Rodar mi Vida y Mariposas Tecknicolor también reflexionó sobre la importancia de que el régimen reconozca quiénes son los responsables de las múltiples crisis que asolan al pueblo cubano.
"No se puede seguir viviendo de un relato que tiene 60 años mientras la gente no tiene qué comer. El bloqueo existe, sí, pero no es el que impide que un país produzca su propia comida o que mantenga sus luces encendidas", aseveró. "Ya pasaron 64 años, ya está, se terminó. Basta de echarle la culpa al bloqueo norteamericano. Hay que buscar una manera más inteligente para que no siga muriendo gente de hambre ni en el mar".
Las palabras del rockero marcaron un punto de quiebre en su relación con la dirigencia cubana, y han sido resucitadas en redes sociales debido a que en los últimos días la isla atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente.
La población cubana enfrenta una combinación de colapso energético, desabastecimiento extremo y un aumento de la tensión social en las calles.