MIAMI.-La periodista Camila Mendoza no es la típica millennial de su generación. Ella tuvo que madurar antes de tiempo cuando emigró a EEUU y decidió ser madre con apenas 23 años.
MIAMI.-La periodista Camila Mendoza no es la típica millennial de su generación. Ella tuvo que madurar antes de tiempo cuando emigró a EEUU y decidió ser madre con apenas 23 años.
Desde entonces su hijo se convirtió en el centro de su vida, su motor impulsor. Y hoy es la razón por la que madruga cada día para ir a producir varios segmentos del show matutino de Univision, Despierta América.
Ese momento de la tarde en el que abraza a su pequeño de cuatro años y le pregunta cómo le fue en la escuela, es la mejor parte de la rutina de Mendoza, quien a menudo realiza reportajes para DIARIO LAS AMÉRICAS.
“Oliver es mi todo, mi terapia, mi risa. Es mi misión de vida, no sé si pensar así será un error, pero es la fuerza que me impulsa en las mañanas. Los niños nos cambian el olor de los amaneceres”, expresó la chilena, quien ha tenido que aprender a dividir su tiempo entre sus proyectos y su faceta como madre.
Durante su jornada laboral, la periodista disfruta de encontrar historias conmovedoras que sean ejemplos de lucha y superación. Luego, ya en casa, después de cumplir con sus deberes de mamá, se ocupa de entrevistar a personalidades del arte, entre otros temas, para proponer a los editores de este rotativo y, de ese modo, saciar su necesidad de escribir.
Pero qué mejor historia de superación que la suya, que también es muy parecida a la de muchas madres emigrantes que se han visto solas con sus hijos en un país extranjero.
Para Mendoza, además del amor a su hijo, la pasión por su carrera ha definido su andar, pues esta guerrera considera que el entusiasmo debe ser un ingrediente clave en todo.
“En la vida hay que tener pasión por lo que se hace. Si no te gusta lo que haces, si no estás conforme, si te deprime ir al trabajo, cámbialo o cambia tú. Sé que es difícil, pero creo que siempre hay una salida”, resaltó.
Aunque en su caso sobra el amor por su trabajo, emprender nuevos proyectos le llena de emoción. Precisamente para llegarles a los jóvenes de su generación, la periodista inició una página web con la que desea transmitir su experiencia como madre soltera y lo que ha significado a su edad sacar adelante a su retoño.
“Quise enfocar el website en la maternidad, en lo que me enseña mi hijo como madre emigrante, como joven millennial, y así registrar el proceso de su crianza, que aunque ha sido muy duro, también ha sido enriquecedor”, explicó.
Su misión
Acompañar cada etapa de la vida de su Oliver, es definitivamente una prioridad para Mendoza, por lo que uno de sus grandes anhelos es convertirse en periodista freelance, meta hacia la cual ya dio los primeros pasos creando su propia compañía.
“Quiero reportear historias que tal vez no van a ser contadas en la televisión. A mí no me interesa entrevistar al gobernador ni al Presidente, sino a quienes padecen, a esa gente humilde que sale a trabajar todos los días, esa que echa a andar al país. Esa es la gente de la que yo aprendo”, reveló.
Además de poder determinar su propia línea editorial, otro gran beneficio que la impulsa a perseguir su objetivo es que puede ser dueña de su horario para así dedicar más tiempo a su pequeño travieso que le robó el corazón y a quien describe como “jaranero” e “hiperactivo”.
“Si hay algo que tenemos en común los millennials es que no nos gusta tener jefes. Me encantaría hacer lo que yo quiera con mi tiempo y, como cabeza de familia que soy, poder distribuir mi horario de la manera que mejor me convenga”, indicó.
Entre otros proyectos, la primera novela de Mendoza ya se cuece a fuego lento. Adelantó que uno de los protagonistas se parece a su hijo.
“Uno de los personajes tiene el arrebato de mi hijo, porque él es eso, es intenso”, finalizó la joven, que hace cinco años llegó a Miami de su natal Curanilahue, un pueblo minero que por años fue considerado el más pobre de Chile.
Para conocer más sobre esta joven emprendedora y madre aguerrida, consulte su página www.camilamendoza.com.
