MIAMI— Un libro profundiza en muchas de las emociones que llegan sin aparente explicación pero que tienen una base científica. Se trata de Psicoecología. El entorno y las estaciones del alma, de Boris Cyrulnik, publicado por la Editorial Gedisa. Aquí el neurólogo y psiquiatra francés, conocido como ‘el padre de la resiliencia’, detalla cómo las circunstancias influyen en los procesos psicológicos.

“Corría el año 1886. Ernst Haeckel, el biólogo y filósofo prusiano divulgador de la obra de Charles Darwin, acuñó el término ecología para referirse a la ciencia que estudiaba las relaciones de los seres vivos entre sí y con su entorno. Siguiendo esta línea y en respuesta a las cuestiones candentes de la actualidad, Boris Cyrulnik elabora un nuevo y poderoso concepto, la «psicoecología», para demostrar cómo el entorno puede tener un impacto profundo en la construcción del cerebro, los estados del alma, la condición humana y el futuro de nuestras sociedades”, indica la editorial.

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El autor “recurre a un enfoque transversal (etológico, psicológico y sociológico) y ofrece un análisis sobre las consecuencias del estrés maternal excesivo, las dificultades relacionales, la adversidad educativa, las catástrofes sociales y medioambientales, entre otras, sobre el cuerpo y la psique”, agrega la Editorial Gedisa, fundada en 1977 en “una época de eclosión cultural propiciada por las primeras elecciones democráticas y la Transición” en España.

Según añade la nota, “aporta interesantes datos y reflexiones sobre la relación entre hombres y mujeres, la transformación de lo masculino y su futuro, la violencia (contra las mujeres, en particular), la educación en la infancia, la gestión de nuestras emociones (especialmente de la ansiedad), el impacto del lenguaje y los relatos en nuestra vida íntima, e incluso el impacto del clima y las infecciones virales en nuestras vidas”.

El entorno y la respuesta humana

“Existe un vínculo muy fuerte entre el clima y la cultura”, plantea el autor en el libro. Por eso, “cuando es urgente dominar la naturaleza, ‘una inmensa revolución social, económica e intelectual’ permite no morir”. En cambio, “cuando no hay urgencia, como en los edenes geográficos donde los frutos, las hojas, el agua y los peces están a mano, los hombres pierden el placer de ser más fuertes que la muerte”. Además, afirma que “el planeta se debilita mientras la población aumenta” y que “los cambios ecológicos provocan regularmente movimientos de población que dan lugar a guerras”.

En ese sentido se refirió a una serie de publicaciones que estudian “la hiperdensidad poblacional” que, “al sobreestimular el organismo”, lleva a un “agotamiento hormonal”. Según destaca, “algunos experimentos de laboratorio confirman que la superpoblación, incluso en presencia de alimentos abundantes, altera el organismo”. De ahí que cite el experimento llamado “la ciudad de las ratas”, que “ha vuelto a salir a la luz por el reciente desastre del coronavirus”.

Dicho estudio realizado por John B. Calhoun, un etólogo estadounidense, demostró cómo la presencia demasiado cercana entre las ratas aumentaba su estrés e, incapacitadas de ir a otra parte, caían en la lucha y en manifestaciones más graves como el canibalismo, incluso con alimentación suficiente para todas. Aunque este modelo experimental no permite una extrapolación al ser humano, el autor hace notar que “es habitual observar que en las cárceles superpobladas la violencia se vuelve incontrolable”.

En conclusión, y a grandísimos rasgos, “estamos rodeados de una malla de mil causas entrelazadas y convergentes, en constante evolución”.

Otros de los libros de Cyrulnik son Escribí soles de noche. Literatura y resiliencia; (Super)héroes. ¿Por qué los necesitamos?; y Me acuerdo… El exilio de la infancia.

Más sobre el autor

Boris Cyrulnik (Burdeos, 26 de julio de 1937) es uno de los grandes referentes en la psicología moderna. Neurólogo, psicoanalista, psiquiatra y etólogo de formación, está considerado como uno de los padres de la resiliencia. Es profesor de la Universidad de Var en Francia y responsable de un grupo de investigación en etología clínica en el Hospital de Toulon. Gedisa ha publicado en castellano la mayor parte de sus obras.

Cyrulnik nació en el seno de una familia judía. Su padre fue un ebanista que se alistó en la legión. Durante la Ocupación, sus padres le confiaron a una pensión para evitar ser detenido por los alemanes, pensión que lo terminó trasladando a la Asistencia Pública francesa.

Posteriormente, fue adoptado por una institutriz bordelesa, Marguerite Ferge, que lo escondió en su casa, en Rue Adrien Baysselance. Pero, durante una redada policial, fue llevado por la policía con otros judíos a la sinagoga de Burdeos. Llegó a esconderse en los baños, evitando otras redadas, pues la policía conducía a los judíos a la estación de Saint Jean para ser deportados. Un día que se encontraba fuera de la sinagoga, una enfermera lo llevó oculto en una camioneta. Después comenzó a trabajar como mozo de granja con un nombre falso, Jean Laborde, poco antes de la Liberación de Francia. Sus padres, deportados, murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la contienda fue recogido por una tía en París. Estas experiencias lo motivaron para estudiar psiquiatría.

Estudió medicina en París y más tarde, conducido por el deseo de revaluar los acontecimientos de su propia vida, empezó a estudiar psicoanálisis y posteriormente neuropsiquiatría. Dedicó su carrera sobre todo al tratamiento de niños traumatizados.

Es desde 1996 director de estudios de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de Sud-Toulon (Var) y responsable del equipo de investigaciones en etología clínica del Hospital de Toulon. Sus trabajos le han permitido desarrollar el concepto de la resiliencia, como un renacer del sufrimiento. Aportó también precisiones al término oxímoron, pero su contribución a la ciencia reside en su compromiso: Cyrulnik aborda la etología como una encrucijada de disciplinas. Es miembro del patronato de la Coordination française pour la Decennie de la cultura de paz y de no violencia.

Desde 1998, es también presidente del Centre National de Création et de diffusion culturelles de Châteauvallon y miembro directivo de la oficina en Francia, coordinadora del programa Decenio del ONU.

https://twitter.com/GedisaEditorial/status/1552012183244005378

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