viernes 13  de  marzo 2026
CINE

"Todo sobre el asado": la tradición más argentina ya tiene película

El vasto mundo del asado lleva a los directores a hablar también con historiadores, antropólogos y hasta un peluquero de vacas o una experta en halitosis (porque el asado, al parecer, provoca una fuerte mal aliento)

BUENOS AIRES.- Tira, tapa, colita, lomo, entraña, bife de chorizo... Al inicio de "Todo sobre un asado" desfilan delante de cámara más de una decena de cortes de carne con sus respectivos nombres. Sin embargo, si hay una anatomía que se propone el documental de Mariano Cohn y Gastón Duprat no es la de la vaca, sino la de una de las tradiciones más arraigadas en la cultura argentina.

"A pesar de que el asado es un tema casi de Estado en Argentina, no había ninguna película que lo retratara", explicó Duprat en entrevista con dpa. "A nosotros nos interesaban particularmente el tema y el fenómeno no solo desde lo culinario, sino también desde lo social o antropológico, aquellas cuestiones extraculinarias que se desprenden del asado y forman parte de la idiosincrasia argentina".

Por eso mismo, la película de la dupla creativa argentina que, tras presentarse hace pocos días en el festival de cine independiente BAFICI se estrena hoy comercialmente en Argentina (también ha sido vendida a plataformas como Netflix y a Canal Plus en Europa), presenta un rosario de personajes que no se acaban en los asadores, chefs, dueños de restaurantes o carniceros.

El vasto mundo del asado lleva a los directores a hablar también con historiadores, antropólogos y hasta un peluquero de vacas o una experta en halitosis (porque el asado, al parecer, provoca una fuerte mal aliento). La locución está a cargo del humorista argentino "El Negro" Álvarez, quien con su habitual picardía va hilvanando un relato con la firma de Andrés Duprat, hermano de uno de los directores y habitual colaborador de la dupla.

Allí están el noqueador Charly Vera, encargado de asestar a las vacas el mazazo letal que las atonta antes de matarlas y quien, al ser preguntado qué le diría a una persona que nunca se comió un buen asado, responde: "Hay que llevarlo a un lugar donde haya buena carne y enseñarle". O El Tula, 12 veces campeón del festival del asado con cuero de la provincia de Entre Ríos, un gaucho de mirada recia quien, cuando le preguntan qué piensa de las personas que no comen carne, ni siquiera contesta: mira enojado a cámara.

"La mayoría de los argentinos piensa que sabe hacer asado. La verdad es que casi nadie sabe. Pero todos son expertos. Por algún motivo todos creen saber y tener el secreto, y el tema a todos les resulta muy motivador", señaló por su parte Cohn. "Ese equívoco hace que el tema tenga una potencia inusitada, y que eso se traslade a la pantalla. Lo bueno del asado es que a pesar de que se haga mal, pasado, quemado, crudo, como fuere, siempre dan ganas de comerlo".

Pero no todos los entrevistados coinciden en "Todo sobre el asado". Al igual que otras películas de Cohn y Duprat como "El ciudadano ilustre", que se burlaba de la dicotomía campo-ciudad, o "El artista", que hacía lo propio con el mundo del arte, parte del interés del film reside en la deconstrucción de un mito.

El texano Larry Rogers -un estadounidense que regentea desde hace algunos años una parrilla en Buenos Aires-, por ejemplo, discute que el asado no tiene nada de 100 por cien argentino: según él, los cowboys ya comían ojo de bife y el bife de chorizo no es más que un "New York strip steak".

Por su parte, otro de los entrevistados, el ex diputado provincial y empresario frigorífico Alberto Samid -quien se autodenomina "rey de la carne"- confiesa que, en su casa, y en contra de toda convención tácita que indica que el encargado de tan noble tarea es siempre el hombre, los asados los hace su mujer.

"'Todo sobre el asado' y 'El ciudadano ilustre', son muy autocríticas sobre lo argentino y ciertos rasgos de su idiosincrasia. De todas maneras, no es un discurso prefabricado para el film, es una manera de pensar extracinematográfica que compartimos con el otro director, el guionista y el productor", apuntó Duprat.

Sin embargo, con la proyección de sus películas en lugares tan disímiles como Dubai, Río de Janeiro, Nueva York o Tokio aprendieron, según dijo Cohn, "que esas conductas retratadas en los films no son solo argentinas sino más bien universales".

Como es habitual en las películas de Cohn y Duprat, el humor tiene un lugar destacado en el guión. "Doscientos años antes de que existiera Eminem, los gauchos ya rapeaban: se llama payada", se escucha decir a "El Negro" Álvarez al presentar a un gaucho payador recitando sus versos. "Si este gaucho se entera se corta las bolas", asegura el locutor poco después de explicar que los restos de la primera carne asada se encontraron en China, mientras la cámara enfoca a un asador.

"En el humor todo vale. No hacemos películas que se atengan a lo que se considera 'correcto' e incluso si lo intentáramos sería en vano: todos los espectadores tienen su valoración única de que es correcto y que no", afirmó Cohn. "A algunos les parecerá que algo se pasa de la raya, a otros no, a otros algo les da risa, a otros eso mismo tristeza. La nuestra es una artística, por eso puede (y debe, creo yo) permitirse ser incorrecta o perturbadora".

FUENTE: dpa

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