MADRID.- Cher y Sonny Bono, PJ Harvey y Nick Cave, Marianne Faithfull y Mick Jagger, Kurt Cobain y Courtney Love... La música ha dado muchas historias de amor, finitas la mayoría, no como las canciones que nacieron de su apogeo y que recoge "I will always love you", libro "para ver y leer" de la ilustradora Marisa Morea.

"Muchos de esos amores nos los vendieron como inmortales, pero lo que finalmente trascendió el tiempo no fueron las relaciones, sino los temas que inspiraron", ratifica la autora de esta obra editada por Lunwerg que conjuga texto, trazos y una premisa válida para muchos de esos romances: "La intensidad es contraria a la eternidad".

En su primera incursión en el dibujo "para adultos" después de desarrollar gran parte de su trabajo y su estilo "naif" en el extranjero, Morea dedicó unas 20 semanas a ilustrarlo y algo más de tiempo a verificar la información, "porque hay cosas tan fantásticas y surrealistas en esas historias que no parecían ciertas".

Entre ellas, por ejemplo, destaca el relato de Marianne Faithfull, una jovencita de la alta sociedad londinense que "decidió vivir la vida a su manera" y que a los 18 años tuvo su primer hijo con un galerista, lo que "no fue impedimento" para engañarle con Brian Jones, Keith Richards y, finalmente, con los "morritos" más famosos de la historia del rock.

"Me encanta lo que ella representa. ¿Cuándo decide una que ha tocado fondo? Cuando llega donde Marianne Faithful", señala Morea ante un noviazgo que acabó 4 años después, tras "un aborto de siete meses, numerosas infidelidades, adicciones, la muerte de Brian Jones en una piscina o un intento de suicidio tras el cual Marianne pasó casi una semana en coma".

De sus días juntos, en cualquier caso, quedaron joyas como "Sympathy for the devil", inspirada en "El maestro y Margarita", de Míjail Bulgákov, que ella le regaló a Mick Jagger, o "You can't always get what you want", inspirada en la figura de esta artista y en toda la fiesta que significaron los años 70.

Enamorada de esa década ("hay mucho cotilleo ahí", argumenta), Morea veía muy claras las "conexiones" entre la vida privada de algunos artistas y su arte, lo que dio pie a 21 capítulos de "amores, rupturas y canciones que han hecho historia", como reza el subtítulo de su debut literario.

"I Will Always Love You" se abre sin embargo en 1996, con la grabación del videoclip "Henry Lee" que capturó "cómo se enamoraron en una sola toma de casi 4 minutos" PJ Harvey y Nick Cave, y prosigue sin orden ni concierto, al menos cronológico, "sin saber qué vendrá a continuación", como a su autora le gusta escuchar las listas de música.

Todo tipo de romances se concitan en sus páginas con la única premisa de que los protagonistas fueran músicos: duraderos y fugaces, interclases, intergeneracionales e interraciales (véase, Miles Davis y Juliette Gréco), incluso triángulos amorosos como los de Leonard Cohen, Joni Mitchell y Graham Nash o el que sostuvieron Brett Anderson, Justine Frischmann y Damon Albarn.

Un patrón se repite en varias de estas relaciones: "el de la jovencita apadrinada por hombres mayores y con más nombre, en una especie de etapa de sometimiento, hasta que ellos se estancaron y ellas empezaron a despuntar", como fue el caso de Sonny Bono y Cher o el de Ike y Tina Turner.

Sorprende, sin embargo, encontrar solo una historia de amor homosexual, la que sostuvieron Corin Tucke y Carrie Brownstein tras conocerse como parte del movimiento feminista punk Riot Grrrl en 1992.

"Públicamente no suelen trascender. Es muy triste que a día de hoy, por temas de márketing, aún haya artistas que no puedan vivir su amor libremente", opina una autora ávida de mayor conocimiento sobre cómo surgieron muchas de las canciones que amamos: "Si las paredes hablaran...".

FUENTE: EFE

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