sábado 21  de  febrero 2026
BELLEZA

Visnú Ferreira: "La meta es lucir nuestra edad, pero cuidadas"

La fundadora Vizage Aesthetic Center, Visnú Ferreira, conversa sobre cómo cuidar el rostro con cambios sutiles que pueden representar grandes mejorías
Diario las Américas | WILMA HERNÁNDEZ
Por WILMA HERNÁNDEZ

MIAMI.- El recorrido de Visnú Ferreira en el mundo de la belleza empezó a temprana edad cuando ayudaba en el centro de estética de sus padres en su natal Caracas.

Desde entonces supo que se dedicaría al cuidado de la imagen, pero no fue hasta que cumplió la mayoría de edad que ese sueño se materializó. Y ya la fundadora de Vizage Aesthetic Center celebra 21 años ejerciendo en el ramo que escogió desarrollarse profesionalmente.

“Comencé a los 18 años cuando me casé, mi papá me regaló un centro de estética chiquito que tenía en Capitolio, en Caracas. Y como me casé y estaba embarazada, él me regaló el negocio para que empezara a trabajar, pero yo llevaba años trabajando con ellos. Mi papá iba a congresos de estética y yo le ayudaba desde que tenía 12 años, pero cuando me regaló el centro fue que tuve el despertar y lo hice serio", contó Ferreira a DIARIO LAS AMÉRICAS.

Ubicado en Doral, Vizage Aesthetic Center es un emprendimiento familiar en el que también participan el esposo, la madre y la hija de Ferreira, cada uno en un área específica de los tantos tratamientos de belleza que se ofrecen en el centro de estética.

Mientras Ferreira, que se ha paseado por las diferentes áreas de especialización que conforman su medspa, se enfoca en embellecer los rostros, Eddy Gómez, su madre, moldea las siluetas; Fabiola Lucena, su hija, se especializa en láser; y Antonio Innamorato, su esposo, realiza la micropigmentación capilar.

La venezolana, que ha visto cómo el tiempo ha modificado los cánones de belleza, asegura que lo que más la motiva de su oficio es lograr transformar, no solo la apariencia física, sino también la autoestima.

“Lo que a mí más me gusta es que la gente recupere su autoestima, porque hay quien vive muy triste porque no le gusta lo que ve al espejo. Y con detalles mínimos puede haber una gran mejoría”, dijo.

“Eso genera serotoninas, endorfinas, sobre todo, en las mujeres que somos hormonales, emocionales. Hay días que uno se levanta triste, se ve al espejo y dice: estoy horrible. Cuando uno está cerca de los 50 años, es normal tener menos producción hormonal, y la piel se va poniendo fina, se van perdiendo los paquetes de grasa, lo que hace que la gente diga: se me escurrió la cara. Son cositas que se pueden mejorar con detalles mínimos de bótox y fillers (rellenos). Hay un gran cambio, con plasma rico en plaquetas, con ciertos tratamientos se puede mejorar el aspecto de la piel”, agregó.

Y es que para la experta hay una regla inviolable cuando se trata de belleza: menos es más, por tanto, prefiere generar cambios sutiles poco a poco luego de evaluar y recomendar el tratamiento adecuado.

En el caso de tratar ojeras o el pliegue palpebral hundido, por ejemplo, hay que cuidar no exagerar y tener en cuenta que no es posible lograr un parecido con uno de esos filtros ficticios que aparecen en las redes sociales.

“Hay que ir poco a poco, con cambios sutiles, pero en la cara cada cambio mínimo hace una gran diferencia. En estética la premisa es ir de menos a más. En el tema de las ojeras hay que ir bien suave para no exagerar. Sí se pueden quitar. Hay una enzima que se aplica que se llama hialuronidasa, que disuelve el ácido hialurónico y ya”, dijo.

Expectativa vs. realidad

Si bien la dermatocosmiatra aboga por los cambios sutiles que logran mejorar la apariencia del rostro, no deja de alertar sobre los excesos y la importancia de entender que esa imagen “ideal”, que ahora se promueve tanto en las redes, muchas veces está fuera del alcance.

“La meta es lucir nuestra edad, pero cuidadas. Ahora, la gente tiene que entender lo que se pueden o no hacer, pero hay quienes ofrecen cosas que no se pueden lograr. Además, en Instagram ves de pronto que a alguien le aplican un producto y la cara queda lisa sin granos. Y resulta que el producto no hace eso”, expuso.

“Mi prioridad es darle expectativas reales al paciente de lo que va a lograr. No lo hago por lo que me vaya a pagar, sino para que la gente vea el resultado de lo que está esperando. Y si veo que alguien no está claro en lo que quiere, no lo hago. Hay gente que se hace hilos y cree que va a quedar como un facelift (levantamiento de rostro). Y no es así, son cambios sutiles, no es cirugía plástica. Y hay cosas que ni siquiera con cirugía se arreglan".

A medida que han cambiado los cánones de belleza, Ferreira ha visto como también ha cambiado el enfoque hacia ciertas áreas, una búsqueda constante de la perfección que cabe al profesional ser quien ponga un alto, un fenómeno que la experta achaca a la cultura de consumismo que nos rodea.

“En este mundo de la belleza sí pasa que hay personas que nunca están satisfechas, porque van de lugar en lugar y nunca logran lo que esperan. Cuando la persona no está clara de los resultados que puede obtener, va a seguir y seguir buscando. También pasa que aquí en EEUU hay mucho consumismo y cuando la gente no tiene ese límite o no se da cuenta, tiene que ser que un especialista le diga: ya para. Eso es responsabilidad del profesional”, dijo.

“Por ejemplo, la gente que se rellena los labios. Yo he tenido que decir ya estás bien así, ¿qué más te vas a poner? Es muy común, hace años pasaba con los glúteos, porque pensaban que al tener más glúteos a lo mejor llamaban más la atención. Y pasaba con los senos; menos mal que ahora los medios están más enfocados en que lo natural luce mejor, porque había un descontrol”.

Para conocer más acerca de los tratamientos que ofrece Vizage Aesthetic Center, visite el perfil en Instagram @vizagemiami o la página medspadoral.com.

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