HOUSTON.- El fútbol total de Alemania arremetió sin piedad y goleó 7-1 a una Curazao que pagó carísimo el atrevimiento de querer complicarle la vida a la tetracampeona, en la apertura del Grupo E de la Copa del Mundo.
Alemania impuso su jerarquía ofensiva, la técnica individual de sus estrellas y resolvió el juego con autoridad; sin embargo, dejó algunas dudas defensivas
HOUSTON.- El fútbol total de Alemania arremetió sin piedad y goleó 7-1 a una Curazao que pagó carísimo el atrevimiento de querer complicarle la vida a la tetracampeona, en la apertura del Grupo E de la Copa del Mundo.
Los dirigidos por Julian Nagelsmann comenzaron a sumar con un remate de Félix Nmecha a los 6 minutos, un cabezazo de Nico Schlotterberck a los 38 y un tiro penal de Kai Havertz a los 45(+5), antes del descanso.
Tras la pausa se sumaron a la fiesta Jamal Musiala (47'), Nathaniel Brown (68'), Deniz Undav (78') y cerró la demostración con una definición magistral Havertz (88').
Curazao, por su parte, logró un gol en el primer Mundial de su historia, con un disparo de Liviano Comenencia a los 21 minutos, sorprendiendo a sus rivales y enloqueciendo a las cuatro mil camisetas azules que llegaron hasta el Houston Stadmium de Texas, para apoyar a la "Blue Wave".
Die Mannschaft fue de menos a más, pero sin dejar de presionar desde el inicio a un equipo impetuoso e irreverente.
Impuso su jerarquía ofensiva, la técnica individual de sus estrellas y resolvió el juego con autoridad; sin embargo, dejó algunas dudas defensivas frente a una Curazao que hizo historia.
Los caribeños, que habían prometido complicaciones para su rival, lo entregaron todo. Sus defensas pusieron el cuerpo ante los disparos implacables de Alemania y la desafiaron durante la primera media hora. Pero no les alcanzó en el igual a igual.
El próximo rival de los alemanes será Costa de Marfil en Toronto, mientras que Curazao se medirá con Ecuador en Kansas, ambos el 20 de junio.
La selección iraní de fútbol era esperada este domingo en Los Ángeles, en la víspera de su debut contra Nueva Zelanda en el Mundial 2026, un partido marcado inevitablemente por el contexto geopolítico y la guerra en Oriente Medio.
Desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron sus ataques contra Irán y empezó el conflicto bélico, la duda se instaló sobre si la selección del país persa haría el viaje al territorio de su enemigo.
Estados Unidos rechazó conceder visados a una quincena de integrantes de la delegación, directivos y otros responsables, e Irán decidió cambiar su campamento base durante el torneo, optando por Tijuana (México) en vez de por su primera opción, Tucson (Arizona, Estados Unidos).
FUENTE: AFP
